jueves, 20 de septiembre de 2018 Actualizado a las 20:09

Agenda Vida

Presentado por:

Gastronomía

Cocina sana para intolerancias: Un libro de recetas saludables indispensable en tu hogar

por 12 marzo, 2018

Cocina sana para intolerancias: Un libro de recetas saludables indispensable en tu hogar
El periodista y escritor chileno, Tomás Loyola Barberis, recoge las recetas que recogió y descubrió en los últimos dos años, cuando se propuso cambiar radicalmente su vida. Gracias a ellas perdió casi 50 kilos y recuperó un bienestar físico y emocional que daba por perdido
  • Compartir
  • Twittear
  • Compartir
  • Imprimir
  • Enviar por mail
  • Rectificar

Amat, sello de Profit Editorial dedicado a obras de contenido práctico para Vivir Mejor, ha publicado el libro Cocina sana para intolerancias. Recetas fáciles sin gluten, sin lactosa, sin azúcar…, del periodista y escritor chileno, Tomás Loyola Barberis. Con esta obra continúa la estela de ¡Al horno! Ahorra tiempo en la cocina, una recopilación de recetas saludables que ahora alcanzan un nuevo hito: las intolerancias alimentarias o las dietas libres de estos tres componentes.

“Hace dos años y medio comencé un viaje que jamás pensé que iba a emprender: dejé el gluten, los lácteos y el azúcar. Fue mucho menos duro de lo esperado y los resultados comenzaron a notarse a los pocos días”, explica el autor. “No descubrí ninguna dieta milagro ni la respuesta a todas tus inquietudes respecto a la alimentación, pero sí puedo decir que comencé una transformación personal, física y emocional. Física, porque comencé a perder peso de forma natural, sin pasar hambre… ¡Sin pasar hambre! Había probado todas las dietas posibles y ninguna me había dado resultado. Y siempre fracasaba porque soy de aquellas personas que disfrutan comiendo y consideran que una zanahoria cruda y una hoja de lechuga no son un alimento. Pero también comencé a dormir mejor, a respirar mejor, a sentirme mejor en general: estaba más despierto, con más energía y más consciente. Todo esto mejoró mis emociones, la visión que tenía de mí y me puso en el camino para hacerme cargo de otras cosas que tenía que enfrentar. Parece demasiado para un cambio de alimentación, pero eso es lo que he comprobado en estos dos últimos años: la vida puede dar un vuelco total simplemente dejando aquellas cosas que quizás no nos hacen mal, pero que tampoco nos están haciendo bien”.

¿Por qué gluten, lácteos y azúcar?

Simplemente por probar algo diferente. “Un amigo llevaba tiempo siguiendo esa filosofía y le iba bien. Si había tomado pastillas adelgazantes, me había sometido a acupuntura para controlar la ansiedad, había pasado épocas de matarme en el gimnasio e incluso había tenido algún desorden alimenticio… ¿Por qué no darle una oportunidad a esta locura? Y digo locura porque no me imaginaba una vida sin esos tres ingredientes: la sangre italiana me hacía pensar que una vida sin harina de trigo (pan y pastas) o queso (lácteos) era impensable. ¡Y una vida sin azúcar me parecía una aberración! Sobre todo, cuando llevaba tres años navegando por los mundos de la repostería: tartas, cupcakes y todo tipo de dulces se habían convertido en habituales en mi cocina.

Así llegué a pesar casi 150 kilos, tenía el colesterol y los triglicéridos por las nubes, dormía mal, vivía con acidez y reflujos a diario, entre otras muchas molestias físicas: jaquecas constantes, dolor de articulaciones y huesos, catarros que me duraban una eternidad, etc. A mis 30 años, todos pensaban que tenía más de 40”.

¿Qué pasó?

“Hoy, con más de 40 kilos menos que cuando empecé, tengo las analíticas estupendas; recuperé mucha agilidad y capacidad de moverme; duermo de maravilla, llevo dos años sin acidez ni reflujos, sufro de poquísimos dolores de cabeza y los catarros casi no los conozco.
Aprendí a comer sin gluten, lácteos ni azúcar… ¡Y hay un mundo de posibilidades! Es relativamente fácil conseguirlo: simplemente hay que salir de la zona confortable en la que nos situamos. De hecho, muchos de los platos habituales cumplen los requisitos de la dieta: pollo asado o a la parrilla, todas las carnes, las legumbres, casi todas las verduras, etc. La pasta se puede sustituir por algunas estupendas opciones aptas para celíacos, y el azúcar, aquello que parece imposible, no se extraña ni hace falta. ¡Hay azúcar natural en muchísimos alimentos!Por eso te presento mi tercer libro de cocina dedicado a esta filosofía: una alimentación que sigue la regla de comer sin gluten, lácteos ni azúcar, con 50 recetas que te abrirán las puertas a un mundo lleno de sabores, texturas y sensaciones mucho más saludables. Y, lo mejor, aptas para muchas de las intolerancias que enfrentamos a diario”, cuenta el autor.

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Noticias

Blogs y Opinión

Columnas
Cartas al Director

Odio al árbol

Envíada por Rodrigo Pérez de Arce | 20 septiembre, 2018

Cartas al Director

Noticias del día

TV