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Bufete de ex ministro Carlos Figueroa cuestiona omisiones del Estudio de Impacto Ambiental

Central Termoeléctrica de Eike Batista enfrenta primer conflicto

por 25 febrero 2009

Central Termoeléctrica de Eike Batista enfrenta primer conflicto
En diciembre fue presentado el proyecto que sigue a HidroAysén en su aporte al sistema energético. Pero un arquitecto de la zona decidió hacer públicas sus críticas basadas en un estudio que está realizando un equipo multidisciplinario encabezado por el bufete del ex jefe de gabinete de Eduardo Frei. Los dardos apuntan principalmente a que no se tomó en cuenta la presencia del arquitecto y la de otros residentes y propietarios de la zona, así como la omisión de biodiversidad marina y terrestre, lo que haría imposible crear planes de mitigación efectivos.

Aún no aterriza en Chile pero el megaproyecto termoeléctrico en el norte del país del "rey midas brasileño", Eike Batista, ya genera algunos anticuerpos. La apuesta energética de la central Termoeléctrica Castilla, que pretende inyectar 2.100 megawatt (MW) de potencia al Sistema Interconectado Central (SIC), sólo es superada por el proyecto Hidroaysén de la sociedad Endesa-Colbún. Además funcionará a carbón, combustible altamente contaminante por las emisiones de dióxido de carbono (CO2) que produce, cuestión que podría provocar un dolor de cabeza al gobierno en el marco del acuerdo que reemplazará al Protocolo de Kyoto en diciembre de este año porque el país deberá arriesgarse a enfrentar restricciones o costos ligados a medidas internacionales que se adopten para enfrentar el calentamiento global.

En esa línea, el documento "Política Energética, Nuevos Lineamientos" que entregó el ministro de Energía, Marcelo Tokman, a la Presidenta Michelle Bachelet en enero,  aborda un complejo diagnóstico con respecto al crecimiento de la capacidad eléctrica sobre la base del carbón, ya que implicaría la multiplicación de las emisiones anuales del país, que según  estimaciones podrían llegar a 300 millones de toneladas anuales en 2030, siendo superiores a Europa y otros países desarrollados.

 Acciones judiciales

La inversión de US$ 4.400 millones que requerirá la central Termoeléctrica Castilla, que se ubicará en la Hacienda Castilla, a 80 kilómetros de Copiapó, no es vista con buenos ojos por el arquitecto Gonzalo Domínguez, quien durante 40 años visita la zona regularmente junto a su familia y hace un par decidió radicarse en Bahía Salado, en medio de la Hacienda.

Pero su presencia y la de otros lugareños fue omitida del Estudio de Impacto Ambiental (EIA) presentado por la empresa de Batista, MPX Energía de Chile, para conseguir el visto bueno a su proyecto. Por eso, Domínguez contrató al estudio Figueroa, Valenzuela y Compañía, del ex ministro del Interior de Eduardo Frei, Carlos Figueroa, para que junto a un grupo multidisciplinario de expertos analice el EIA.

"La suma de especialistas servirá de base para presentar el respaldo legal y técnico a las acciones que ejerceremos. Partiendo por la etapa de participación ciudadana, para lo que hay plazo hasta el 17 de marzo", explica el abogado Patricio Escobar.

La idea, es que si no se toman en cuenta los planteamientos que realicen ejercerán acciones administrativas y judiciales.

Y aunque hasta el momento la única voz que se ha alzado en contra de la termoeléctrica del empresario cuya fortuna es la tercera de Brasil según el último ranking de Forbes, es la del arquitecto, lo más probable es que en las próximas semanas se le unan medioambientalistas y otros grupos.

Estudios fraccionados

Hasta el momento, el equipo -conformado por abogados del bufete de Figueroa, paleontólogos, biólogos, arqueólogos, antropólogos e ingenieros- afirma que ha podido observar que las omisiones de la compañía del magnate brasileño son bastantes. Por ello, asegura Escobar que la línea base del EIA es "incompleta, en cuanto a asentamientos humanos y a la existencia de medios bióticos, marinos y terrestres. Simplemente no se toma en cuenta una gran cantidad de especies de la zona".

Estas apreciación con compartidas por algunos servicios sectoriales y es posible verlas en detalle en el informe consolidado de Solicitud de Aclaraciones, Rectificaciones, y/o Ampliaciones al EIA (Icsara) enviado el martes al encargado del desarrollo del complejo termoeléctrico de Batista, Luis Hormazábal.

Según Domínguez lo que se busca es que la empresa presente la situación real de la zona, considerando los impactos que va a generar y formulando medidas de mitigación "verdaderas, pero no como está planteado hoy".

Por otro lado, el EIA no incluye la construcción de un puerto a través del que se abastecerá de carbón la termoeléctrica. Pero este debe ser construido, ya que es una necesidad para poder operar. De esta forma, según explica el abogado, se utiliza una fórmula que se ha convertido en una práctica habitual: presentar un proyecto que en realidad es uno solo pero fraccionado. La misma fórmula utilizada por Hidroaysén y la línea de transmisión, agrega, sin la cual la apuesta es inviable pero que aún no ingresa al sistema.

"Nuestra postura es que es cuestionable porque impiden a la autoridad conocer la real magnitud del proyecto. Por eso estamos dispuestos a discutir la interpretación de la legalidad que permite hacerlo", explica el abogado. Esta práctica es legal, pero a futuro podría no serlo: dentro del proyecto de ley que crea el ministerio de Medio Ambiente, uno de los puntos busca prohibir es la parcelación o seccionamiento de las propuestas. 

En todo caso, también hay voces favorables a la iniciativa. Es el caso de los pescadores de Caleta Pajonales que han mantenido conversaciones con la empresa y están alineados con la propuesta.

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