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Bella y Sana

Podrías estar sufriendo el síndrome de la mujer cansada ¿Qué hacer para evitarlo?

por 9 febrero, 2017

Podrías estar sufriendo el síndrome de la mujer cansada ¿Qué hacer para evitarlo?

Se supone que estamos en febrero y deberíamos estar full relajadas porque ya nos fuimos de vacaciones o nos iremos en algunos días, sin embargo, no podemos dejar de sentirnos cansadas. Es que sumado al trabajo, la familia, la vida social, sentimos inevitablemente la presión de lo que se viene para marzo, no podemos evitar cierta planificación sin poder disfrutar de lo que queda de verano. Si te sientes identificada, esto se conoce como el síndrome de la mujer agotada.

Los síntomas se van presentando de a poco. Primero modificando las relaciones que se establecen dentro del hogar; luego el cansancio, el exceso de obligaciones y responsabilidades genera que retiremos el afecto de nuestro vínculos, que nos tornemos más irritables y que lo único que pueda interesarnos, al terminar la última tarea de lo que parece una jornada sin fin sea lanzarnos a la cama y dormir.

La Psicologa Alexandra Vidal, nos explica que estas altísimas exigencias son producto de un mandato social, de una necesidad de hacerlo todo, de no dejar que nadie más se haga cargo de nada. Es una imposición personal motivada por una escala de valores que hace que todo deba pasar por nuestro control. Ser perfectas en el trabajo, como madres, amigas y como pareja.

Nuestra experta agrega que este síndrome se da por varias razones: Familias exigente con ellas desde la infancia, mujeres de hogares disfuncionales que “comenzaron a hacer lo mejor posible para disminuir los conflictos de su hogar”. Además es “una forma de llamar la atención y sentirse necesarias. Muchas lo hacen a nivel inconsciente para ser reconocidas y así ocultar su baja autoestima e inseguridades”.

Hay muchos errores que cometemos en nuestro día a día y que nos llevan a malgastar energía. Lo importante es cambiar lo que está mal, y es que, hay muchas cosas que hacemos sin darnos cuenta y que influyen en nuestro estado físico y emocional. La revista Elle realizó una investigación, con apoyo de la Doctora Quiropráctica y autora de libros como “Hazte la vida más fácil”, Roser de Tienda, para resolver una lista de los 10 errores que nos llevan al agotamiento extremo.

Cocinar para la semana
Sí, como lo lees.  Es lo que se llama cocina de ensamblaje y consiste, en tener preparados unos cuantos básicos de comida para combinarlos entre ellos y preparar de forma rápida platos diferentes y completos. Roser confirma que basta con dedicar media hora para crear un fondo de comidas y cenas sanas para varios días. ¿Cómo llevarlo a cabo? Primero, compra tuppers de vidrio para guardar lo que cocines. Después, cocina algunas verduras al vapor, arroz, papas cocidas, huevos duros y un caldo o puré de verduras. Intenta también tener almacenada en un tupper lechuga, zanahoria y pepino.

 

Pensar que para hacer ejercicio tienes que ir al gimnasio

Error. Es una opción, pero hay otras tantas que te mantienen activa, que te ayudan a liberar endorfinas, que te ponen en forma y que no requieren de esa logística y de ese tiempo. “No es necesario ir al gimnasio si caminas 30 minutos al día a buen ritmo, subes y bajas dos pisos de escaleras al día y mientras se hace la cena te pones una o dos canciones y bailas como si nadie te viera. Eso es todo el ejercicio que necesitas hacer cada día”.

 

Levantarte deprisa y sin tiempo

Dormir esos cinco minutos más a los que invocas cada día cuando debes levantarte no siempre es una buena idea. “Levantarnos atrasadas estresa”. Debes estar despierta antes que todos, tomarte el café tranquila, bailar una canción con los auriculares puestos, un ratito de mantras tibetanos o dedicarte tiempo mientras los demás duermen es una buena manera de empezar el día de forma enérgica”.

 

No desayunar (o hacerlo mal)
Desde el punto de vista nutricional el desayuno es la comida más importante del día y debería representar un 25% del aporte total de comida del día. Y es que tal y como explica la experta, no desayunar agota y engorda. “Tómate el tiempo de comer algo de cereal, proteína y fruta. Tu cuerpo, pero sobre todo tu cerebro, necesitan alimento para funcionar”.

 

Dejar cosas por hacer para mañana
El que inventó el refrán “no dejes para mañana lo que puedes hacer hoy” sabía muy bien lo que decía. Y es que aplazar cosas que puedes resolver en el momento también agota. “Quítate trabajo de encima haciéndolo en el momento. Eso descansa tu mente”.

 

Cenar justo antes de irte a la cama
Cenar y meterse en la cama no es bueno para tu peso, pero tampoco para tu mente. Y es que intentar cenar un par de horas antes de acostarse tiene muchas cosas buenas. Te permite pasar un rato contigo misma, revisar la agenda, planificar, respirar y “dar gracias”. Esto también nos ayudará a estar más descansadas de mente”.

 

Tomar alimentos rápidos de cocinar (y consumir)
Son, según la experta, los que más influyen en nuestro cansancio ya que, por lo general, son hidratos de carbono rápidos y azúcares. “Te dan subidón de energía, pero luego se apaga, tienes más hambre y estás más cansada”.

 

No desconectar de las redes sociales
Es obvio y predecible, pero es justo y necesario recordar este error que cometemos a sabiendas y con alevosía. Para evitarlo y hacer un pequeño detox digital cada día, Roser de Tienda aconseja algo muy sencillo: “Ponte un horario para las redes sociales y luego apaga. Acurrúcate en el sofá, toma una copa de vino y sencillamente dedícate ese tiempo como más desees”.

 

Querer tener energía todo el rato
El cansancio tras épocas de tensión o tras un día a día frenético es “normalísimo”.  Y es que querer tener energía siempre no es viable. El agotamiento forma parte del ser humano y basta con escuchar a nuestro cuerpo para hacerle frente.

 

No descansar la mente
“Lo fundamental para no estar cansada es descansar la mente”, explica Roser, que hace referencia a un estudio del Instituto Tecnológico de Massachusetts que concluyó que el ser humano puede cambiar de opinión 14 veces en 3 décimas de segundo. ¿Cómo no vamos a estar agotadas si no descansamos la mente?

 

Y aunque el cuerpo físico se repone mientras duermes, te puedes levantar igual de cansada que cuando te acostaste si no pones en práctica todo lo que hemos dicho anteriormente.

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