Miércoles, 22 de febrero de 2017Actualizado a las 00:44

[VIDEO] Profesora de yoga enciende polémica por menstruación

[VIDEO] Profesora de yoga enciende polémica por menstruación

por 17 febrero, 2017

Es una imagen que no suele verse muy a menudo. Una profesora de yoga, con las piernas abiertas y estiradas y con una mancha visible de sangre, ha querido hablar alto y claro sobre la regla para transmitir un mensaje simple: hay que acabar con la vergüenza.

Stephanie Gongora, con más de 260.000 seguidores en Instagram, publicó el 5 de febrero un vídeo de sí misma en plena sesión de yoga vestida con un pantalón blanco. Como cualquier otro día, pero con la salvedad de que se puede ver claramente que tiene la regla. El vídeo, del que se hizo eco la revista Cosmopolitan, ya lleva más de 400.000 reproducciones.

*Fuente: Instagram @casa_colibri

Junto con su vídeo, Stephanie Gongora escribe un firme mensaje sobre la relación de las mujeres (y de los hombres) con la menstruación en nuestra sociedad actual. Una mezcla de vergüenza, dolor y asco.

"Es complicado, es doloroso, es terrible y es bello.

Aun así, tú no lo sabes. Porque yo lo escondo.

Lo escondo en el fondo de la basura. Respiro, cansada e incómoda entre los pinchazos de dolor, mientras mantengo los labios tensos dibujando una sonrisa.

¿Tampones? ¿Qué es eso? Esas palabras no se dicen en voz alta. Escóndelos. En el bolsillo posterior de tu bolso, en la esquina del cajón del baño, en el fondo del carrito de la compra (por favor, que me toque una cajera mujer).

Hay que perderse citas o compromisos. Me digo a mí misma que es por el síndrome premenstrual, claro, pero tiene más que ver con el riesgo de que ‘te pillen’, ¿el qué? No lo sé… Y, sin embargo, soy una afortunada. Más de 100 millones de mujeres jóvenes a lo largo y ancho del mundo dejan de ir a clase o al trabajo por falta de productos higiénicos, y por el miedo a lo que pueda pasar si el mundo es testigo de UNA FUNCIÓN NATURAL DEL CUERPO.

¿POR QUÉ?

Porque cientos de años de cultura nos dicen que el sangrado tiene que avergonzarnos. Han hecho que nos sintamos sucias y avergonzadas. DEJAD DE FINGIR. Dejad de usar eufemismos tipo ‘estoy en esos días’ por miedo a usar las palabras ‘sangrar’ o ‘vagina’. Dejad de gastar energía ocultando precisamente lo que permite la continuidad de la especie.

EMPEZAD a hablar de ello. Educad a vuestras hijas. Que comprendan que esto puede ser tanto un inconveniente como un don, pero NUNCA algo de lo que avergonzarse. Educad a vuestros hijos para que no renieguen de la palabra tampón. Para que, cuando una chica sangre a través de sus pantalones color kaki, no perpetúen el ciclo de vergüenza e intolerancia".

En una conversación con Cosmopolitan, la joven instructora de yoga explica por qué decidió compartir ese post: "Como gimnasta que practica yoga con ropa ajustada (independientemente de si tengo la regla o no), a veces he tenido pesadillas en las que acababa mi rutina de suelo en un gran charco de sangre. Suelo manchar mucho y siempre ha sido así, así que la lucha contra las pérdidas ha sido un problema constante para mí".

La menstruación siempre ha sido un motivo de angustia para ella. "Sigo sintiendo esa ansiedad", confiesa.

Stephanie Gongora ha recibido muchas críticas e insultos a raíz de su publicación, pero también hay gente que ha tomado consciencia gracias a ella. "Su asco se ha transformado en cólera hacia el sistema y hacia la sociedad que ha evolucionado haciendo que las mujeres se sientan sucias", señala en Cosmopolitan.

Cabe también recordar la foto de la artista Rupi Kaur, que en 2015 posó acostada, vestida con un pantalón manchado de sangre. En su momento, Instagram censuró su foto, a lo que ella contestó: "¿Por qué nos da tanto miedo un proceso natural que permite crear vida? ¿Por qué nos obsesiona tanto ocultar nuestros tampones cuando los sacamos del bolso? ¿Por qué susurramos ‘regla’ pero gritamos ‘puta’ y ‘zorra’? ¿Qué es más dañino? ¿Qué es lo que nos avergüenza tanto del funcionamiento de nuestros cuerpos? No nos importa ver cuerpos sexualizados, pero en cuanto vemos algo que no alimenta nuestro ego sexual, nos ofendemos".

Fuente: El Huffington Post

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