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Yo Opino

Qué es la Violencia Obstétrica y qué hacer para que no te pase

por 19 mayo, 2017

Qué es la Violencia Obstétrica y qué hacer para que no te pase

Existe algo llamado “violencia obstétrica” y, lamentablemente, muchas lo hemos sufrido sin saberlo. Es algo que está tan normalizado como lo es el acoso callejero. Así como salir a la calle y escuchar algún piropo era tan común que parecía normal, una puede haber sido víctima de este tipo de violencia sin saberlo y pensar “esto es así, es normal, a todas les pasa”.

Pero muchas veces no lo es.

Vayamos por parte.

¿Qué es la Violencia Obstétrica? Es una forma específica de violencia contra las mujeres que constituye una violación a los derechos humanos. Se genera en el ámbito de la atención del embarazo, parto y post-parto en los servicios de salud públicos y privados, y consiste en cualquier acción u omisión por parte del personal del Sistema Nacional de Salud que cause un daño físico y/o psicológico a la mujer durante el embarazo, parto y puerperio, que se exprese en la falta de acceso a servicios de salud reproductiva, un trato cruel, inhumano o degradante, o un abuso de medicalización, menoscabando la capacidad de decidir de manera libre e informada sobre dichos procesos reproductivos.

Esta Violencia puede representarse de las siguientes formas: burlas, regaños, insultos, amenazas, ironías, manipulación de información, humillaciones, negación a ciertos tratamientos, limitación de la información de las decisiones que el equipo médico va tomando avanzado el trabajo de parto, abuso de medicinas e, incluso, golpes.

Les dejo algunos ejemplos más gráficos de de Violencia obstétrica, tomando frases de una campaña Argentina (http://www.lascasildas.com.ar/campañas.html) que se hizo hace un tiempo para concientizar a las mujeres:

• “Me introdujeron cosas en el suero, y no me dijeron lo que eran”

• “Te vamos a dar un trapito, te lo vas a poner entre los dientes, y vas a aguantar el dolor”

• “Te gustó hacerlo, ahora bancátela calladita la boca”

• “Yo era una cosa, estaba abierta de piernas y todos pasaban gritándome”

• “Se llevaron a mi bebé a neonatología sin dejármelo ver”

• “Estaba anestesiada en un pasillo, sin siquiera saber si mi hija estaba viva”

He escuchado más de un caso donde amigas o conocidas comentan lo mal que lo pasaron en su parto o cesárea, que aunque no querían episiotomía, se las hicieron igual, sin ni siquiera decirles. Que les inyectaron cosas tras el parto, y al preguntar qué era, les respondieron vagamente “es para el útero”, después que ya las habían inyectado, y bueno, eso es violencia obstétrica.

Conversaciones triviales del equipo médico, haciendo sentir a los padres como que no importara lo que estaba pasando, como que fuera un trámite, y que tienen cosas mejores que hacer… Todo eso también es violencia obstétrica, y es muy difícil luchar contra ello.

Principalmente porque uno va a “entregarse” al equipo, confiando en el juicio del doctor y que él va a hacer lo mejor para ti y tu bebé. No lo mejor para él y su equipo médico (por ejemplo, procedimientos para apurar o atrasar el parto/cesárea).

Sin ir más lejos, mi doctor -que es pro parto- hizo este comentario: “Para mí sería muy fácil al momento del parto decirte que hay complicaciones y hacerte una cesárea, hay muchos colegas que hacen eso, pero yo no soy así”, y me quedé pensando.. qué pena más grande. Porque uno confía, y, muchas veces, mujeres desinformadas creen ciegamente lo que dicen los doctores o “diostores”. Por eso es importante informarnos e informar a nuestras amigas, hermanas, primas, cuñadas, a todas las mujeres que conozcas.

 Para evitar que esto suceda, es muy importante conversar antes con el equipo médico, conversar con tu doctor y matrona acerca del Plan de Parto, sobre qué protocolo tienen para distintas situaciones y también conversar sobre cómo va a ser ese día, hacer un tipo ensayo, que el doctor vaya contándote los pasos que van a seguir.

Cómo hemos llegado a esto? Hay algunos que creen que el error comenzó cuando los partos dejaron de atenderse en casa, y comenzaron a atenderse en hospitales, donde se tratan enfermedades. Por lo que el parto se “patologizó”, y si bien la institucionalización de los partos ha traído beneficios para las mujeres y sus recién nacidos, también ha incrementado en abusos y ha estimulado conductas que antes no se daban y que ahora están dentro del marco de la Violencia Obstétrica. De hecho se pueden apreciar distintas corrientes de profesionales, los de la vieja escuela con moldes tradicionales donde ellos tienen la razón absoluta, y una nueva camada de profesionales más integrales y empáticos con la mujer que va a parir.

Para evitar que esto suceda, es muy importante conversar antes con el equipo médico, conversar con tu doctor y matrona acerca del Plan de Parto, sobre qué protocolo tienen para distintas situaciones (si el bebé viene en posición podálica o tiene el cordón enrollado en el cuello, por ejemplo) y también conversar cómo va a ser ese día, hacer un tipo ensayo, que el doctor vaya contándote los pasos que van a seguir, qué harás tú, que hará tu pareja o quien te acompañe.

La verdad me da mucha lata haberme enterado de esto “tarde”, me dan ganas de volver el tiempo atrás y tener a mi bebé de nuevo sólo para hacerlo a mi manera y hacer respetar mis deseos en mi propio parto. A esto lo llamamos, Plan de Parto.

No es algo que esté “institucionalizado” aún, y es posible que si se lo mencionas a tu doctor o matrona te mire con cara de que estás inventando cosas, pero no es así. El Plan de Parto existe y llegó para quedarse.

Personalmente se lo mencioné a mi doctor en su momento y fue bien evasivo, diciendo que eso no se usa acá y que las clínicas tienen sus propios protocolos de funcionamiento, por lo que yo no podía llegar a imponer mis “ocurrencias”, lo que es absolutamente falso.

Yo debí haberme cambiado de profesional en ese momento, a uno que sí estuviera dispuesto a trabajar conmigo un plan de parto.

Actualmente en Buin y Paine son los únicos lugares en la Región Metropolitana (perdón regiones, pero no tengo la info de allá) donde se puede optar a un Plan de Parto como algo normal del proceso de gestación, tienen una planilla donde uno la llena y la conversa junto al equipo médico y se va decidiendo qué es lo mejor para cada parto.

Si quieres o no episiotomía, definir cuánta será la duración del tiempo pujando, si quieres o no que te conversen, si quieres comer, si quieres caminar, en que posición quieres parir, qué tipo de anestesia quieres, o analgesia, o algún otro método alternativo para aliviar el dolor. Estas son algunas de las cosas que se pueden definir en un plan de parto, para tener un parto respetado.

Y encuentro que es importante hacerlo, ya que en ese momento una no está pendiente de cada detalle y es bueno dejarlo claro. Cada vez que nos empoderamos de nuestro parto, vamos cambiando como funciona el sistema, las mentalidades antiguas y estrictas, y vamos alivianándole el camino a las futuras madres, para que hagan valer su derecho más fácilmente.

Existe una página en Facebook llamada Positive Birth Movement que si bien es una ong internacional, tiene actividad en Chile, y en esa página se puede encontrar información sobre matronas, doctores y doulas, entre otros profesionales. Equipos médicos enterados y preocupados de generar partos respetados, también pueden escribir al mail chilepbm@gmail.com

También quiero invitarlas a revisar la página del Observatorio Contra la violencia Obstétrica (www.ovochile.cl), donde hay una serie de testimonios que puedes ver. Si quieres dejar el tuyo lo puedes enviar a contacto@ovochile.cl. También puedes contestar la primera encuesta sobre la Violencia Obstétrica en Chile. Ya han participado más de 17.000 mujeres, así es que te invito a participar. Mientras más mujeres contestemos la encuesta, más información tendremos y podremos gestionar mejores cambios en este ámbito. La encuesta finaliza a fines de mayo de 2017. Nos quedan apenas diez días.

Más información sobre El Mostrador

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