Publicidad
Piden que se declare Monumento Nacional la Casa FECh, usada como centro clandestino de la Dina Memoria nacional

Piden que se declare Monumento Nacional la Casa FECh, usada como centro clandestino de la Dina

Estudiantes y trabajadores de la FECh solicitan la declaración de la sede estudiantil como Monumento Histórico por haber sido una casa de tortura durante la dictadura.


Claudio Ogass, director del Archivo y Centro de Documentación Fech, y Daniel Andrade, presidente de la Federación hasta diciembre de este año, solicitaron al Consejo de Monumentos Nacionales, que la Casa FECh, utilizada por la Dirección Nacional de Inteligencia (DINA) como parte del aparato represivo del régimen militar de Augusto Pinochet, sea declarada como un Monumento Histórico en calidad de Sitio de Memoria. El proceso cuenta con el apoyo de organizaciones civiles y de la comunidad del plantel, para contribuir al resguardo patrimonial y la construcción de la memoria histórica del país.

En 1978 el jefe de la CNI, Odlanier Mena, traspasó varios inmuebles al entonces rector designado de la U. de Chile, Agustín Toro Dávila. Con esa historia imprecisa y el documento de venta del inmueble en la mano, Claudio Ogass, director del Archivo y Centro de Documentación FECh, comenzó a investigar el caso.

«Ese documento venía a corroborar ciertos rumores institucionales que circulaban dentro de la Casa FECh, y también se transformó en un motor bastante importante, para poder intentar hacer una arqueología del espacio. Nos llamó la atención que nosotros como FECh, estando en el cerebro del movimiento estudiantil, estábamos a su vez parados dentro de lo que fue el cerebro de la política terrorista más cruda que ha tenido nuestro país de parte de una dictadura», afirmó Ogass.

Entonces, comenzó la investigación por parte de un equipo del Archivo FECh y la FECh, al respecto. Expedientes judiciales, planos, documentos y entrevistas a testigos de la época, dieron señas certeras de que estos inmuebles de la U. de Chile, que originalmente eran un condominio de un magnate italiano, habían sido luego utilizados como el archivo y kárdex de la DINA, para posteriormente convertirse en la Escuela de Periodismo de nuestro plantel entre 1986 y 2000. ¿Y qué ocurrió entre ’78 y el ’86? «Hay un período muy oscuro”, señaló Ogass, advirtiendo la total ignorancia que existe del destino de estos inmuebles en la época.

Lo que sí se sabe a través de los expedientes de juicios de derechos humanos, particularmente el de Marta Ugarte y el de Carlos Prats, son pistas sobre el funcionamiento de lo que fue el archivo y kárdex y la centralidad que tuvo este espacio en la construcción de las políticas terroristas. «Acá funcionaron equipos de analistas, en donde hubo un tramado organizativo que moduló toda la acción de un dispositivo de inteligencia y seguridad que coordinó la represión a nivel nacional e internacional. El archivo y kárdex era un espacio donde tenían varias carpetas, donde fichaban a diversas personas, no solamente a los llamados enemigos internos, sino fiscalizaban a los propios funcionarios de la DINA. El archivo y kárdex fue muy central en las políticas de represión, de vigilancia y eso es lo que a nosotros nos gustaría rescatar», enfatizó el director del Archivo y Centro de Documentación de la FECh.

Con el apoyo del pleno y la presidencia de la FECh, en ese entonces liderada por Daniel Andrade, se hizo la solicitud formal al Consejo de Monumentos Nacionales (CMN). Este hito marca el inicio de un proceso que continuará con la creación de un expediente de declaratora, que debe incluir la opinión del dueño del inmueble -que corresponde al Rector de la U. de Chile-, un archivo fotográfico del lugar y su historia, entre otras documentos. Con el proceso en marcha, esta iniciativa ya cuenta con el apoyo de Londres 38, espacios de memoria, Senado Universitario, Centro de Estudios Culturales Latinoamericanos de la U. de Chile (CECLA), Archivo Central Andrés Bello y Consejo de la Sociedad Civil de la Dibam.

Para Claudio Ogass, poder acceder a la declaratoria y desde ahí extender la investigación sobre este espacio les permitirá contribuir como FECh a la política sistemática que ha tenido la Universidad de Chile de ir reconociendo el pasado que tuvo la intervención militar. La iniciativa busca hacer un aporte al reconocimiento de lo que ha ocurrido en los edificios de la universidad. «A nosotros lo que nos interesa con este tipo de medidas es intentar rescatar y proteger de forma legal, pública y estable, la memoria y los valores de un espacio donde funcionó el cuartel general de la DINA», explica Ogass.

Publicidad

Tendencias