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Crítica de libros: "Carrizal. Las armas del PCCh, un recodo en el camino" de Luis Rojas Núñez

por 1 agosto, 2018

Crítica de libros:
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Ha sido una constante en la historia del Partido Comunista de Chile decidir asuntos fundamentales de su actuación (o de línea política) a base de reacciones respecto de lo que le ha acontecido en los períodos previos a la adopción de tales decisiones. Así, por ejemplo, la fase más profunda de su “bolchevización” (inicios de los años 1930) tuvo como contraparte la “superación el lastre del recabarrenismo”. Unos años más tarde, la plena incorporación a las tácticas de frente popular, se hizo condenando el “desviacionismos” promovidos por las orientaciones cominternianas de las políticas de “clase contra clase”. Luego, los inicios de la vía no armada (o vía chilena) al socialismo, tuvieron en el “reinosismo” y su liquidación (1948-1951), un importante factor para su asentamiento y desarrollo.

Así las cosas, no es de extrañar que, tras el golpe de Estado del 73, el comunismo nacional buscara reponerse de tamaña derrota realizando una fuerte crítica a su desempeño anterior, en especial en la incapacidad que habría tenido para defender en los hechos el proceso liderado por Salvador Allende. Aún más, por sobre las iniciativas de alianzas y de masas que se impulsaran para devolver el país al cauce democrático, una cuestión resultaba ya clara para los comunistas en la segunda mitad de los años 70: el partido debía abordar el tema de la presencia de la violencia en los procesos sociales de un modo más concreto, en una magnitud bastante mayor y efectiva a la verificada años antes. No haber abordado tan espinudo problema de manera específica y haberlo dejado confiado a cierto deus ex machina de la lucha social, había sido una irresponsabilidad que no sólo contribuyó a minar el proceso de cambios de la Unidad Popular, sino también, haber tenido que asumir amargos costos en vidas y sufrimientos humanos una vez impuesta la dictadura.

No es este el espacio para ahondar en las numerosas circunstancias que rodearon y condicionaron la formulación de la tarea o política militar comunista desde mediados de los 70 hasta fines de los 80 en Chile. Como se entenderá, el ciclo en cuestión está plagado de hechos de diversa índole y en varios aspectos, sus repercusiones aún se dejan sentir. En este sentido, leer la nueva obra de Luis Rojas importa una ocasión propicia para acercarnos a situaciones y acontecimientos significativos en la historia del comunismo local de las últimas décadas.

En poco más de 300 páginas, el autor nos informa de uno de epítomes de la política militar comunista durante los años 80: la internación al país por vía marítima –hacia mediados de 1986- de decenas de toneladas de armas y municiones a fin de que ellas sirvieran –de acuerdo a los dichos de los mentores de la operación- de apoyo a las acciones de desestabilización o derrumbe de la dictadura de Pinochet. La narración, articulada a base de numerosos y relevantes recuerdos y testimonios provenientes de diversos participantes en los desembarcos, traslados y ocultamientos del material bélico, está bien expuesta, y si bien Rojas escribe desde una posición cercana a los protagonistas de tan dramático episodio, su adhesión no perjudica el resultado: este tiene un valor documental innegable, y es un mérito de la obra mantenerse en un plano historiográfico adecuado, evitando el maniqueísmo.

Lo anterior no evita, preferentemente a través de los testimonios, señalar responsabilidades en cuanto a la suerte de la política militar y las expresiones que buscaron, en alguna medida, materializarla: Política de Rebelión Popular, Sublevación Nacional, atentado contra Pinochet, rol de la Comisión Militar, papel del FPMR, entre otras. Y es que la formulación y puesta en práctica de esta política nunca fue algo fácil de conseguir: a las urgencias del momento, del acoso represivo, de la necesidad de sobreponerse y responder ante la criminalidad dictatorial, se unieron las confusiones sobre la forma, la oportunidad, el lugar, el sentido de una actuación que apelara a las armas. Estos aspectos, sin ser lo medular del libro, acompañan también la elaboración de Rojas, otorgándole numerosas posibilidades de interpretación y de nuevas indagaciones.

Finalmente, una interrogante: con su libro, Rojas cumple con creces su propósito de dejar en claro que 1. La operación de internación de armas de Carrizal fue concebida y ejecutada por el Partido Comunista y no por el FPMR, y 2. Que más allá de sus fracasos, la política militar de este partido fue un requerimiento que se asumió y, como tal, debería ser reconocida en su devenir ¿es posible ello en las actuales circunstancias del PCCh?

Luis Rojas Núñez Carrizal. Las armas del PCCh, un recodo en el camino, LOM, 2018

Manuel Loyola, Dr. en historia. Editor revista Izquierdas

  • El contenido vertido en esta columna de opinión es de exclusiva responsabilidad de su autor, y no refleja necesariamente la línea editorial ni postura de El Mostrador.

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