Domingo, 25 de septiembre de 2016Actualizado a las 16:10

Un Caballero le salva el reino a Pellegrini: Manchester City campeón de la Capital One

por 28 febrero 2016

Un Caballero le salva el reino a Pellegrini: Manchester City campeón de la Capital One
El arquero argentino, relegado a escasas apariciones en Copa desde su llegada del Málaga, detuvo los lanzamientos de Leiva, Coutinho y Lallana para darle a Pellegrini su segunda Copa de la Liga y evitar que Klopp levantara su primer título en Inglaterra.

Un magistral Willy Caballero le dio este domingo en Londres la Copa de la Liga (Capital One Cup) al Manchester City, que superó al Liverpool en los penaltis después de haber empatado 1-1 en el tiempo reglamentario.

Wembley presentó sus mejores galas para la final, con la mitad del estadio teñido del rojo del Liverpool y la otra mitad del azul cielo del City.

La puesta de escena fue, como suele ser habitual en todos los grandes partidos en Inglaterra, inmejorable, con ambas aficiones cantando a viva voz el himno británico, el pomposo "God Save The Queen"), mientras que los 'Reds' desplegaron un mosaico que rezaba "You'll Never Walk Alone" y los 'Citizens' otro que leía "Blue Moon".

Tras el himno y las presentaciones, con los escudos de los equipos flotando en globos y fuegos de artificio incluidos, comenzó el choque, con el primer título del año en Inglaterra en juego.

Jürgen Klopp, el entrenador de Liverpool, sorprendió apostando por el centrocampista Lucas Leiva como central y confió en su particular tridente ofensivo: Roberto Firmino, Philippe Coutinho y Daniel Sturridge.

En el City, campeón hace dos cursos, Manuel Pellegrini recuperó a su capitán, el belga Vincent Kompany, que formó en el centro de la zaga junto a Nicolás Otamendi.

Sergio Agüero volvió a liderar el ataque de los de Manchester, que como principal novedad contaron con el guardameta argentino Willy Caballero, el habitual en las Copas, como titular en detrimento de Joe Hart.

Los hombres de Klopp llevaron el peso ofensivo en la primera mitad, apoyados en un gran Alberto Moreno, un puñal en el costado izquierdo, y confiando siempre en la inspiración de un motivado Sturridge.

El City, por su parte, buscaba los desmarques de ruptura de un Agüero poco participativo y las internadas por el costado izquierdo de un Raheem Sterling que se llevaba los abucheos de la ruidosa afición 'Red' cada vez que tocaba el balón.

El fútbol ofensivo brilló por su ausencia en la primera mitad, en a que sólo se vio una ocasión con claro peligro, obra del 'Kun': el delantero argentino enmudeció durante un momento a los aficionados de rojo al aprovechar un pase en profundidad de David Silva para dejar sentado a Leiva y a Sakho y lanzar un disparo que superó a Mignolet, pero que se estrelló en el palo izquierdo del arquero belga.

No perdonó el City a los tres minutos de la reanudación, cuando subió el 0-1 al marcador después de una buena combinación entre Agüero y Fernandinho.

El 'Kun' controló un balón largo, se llevó con él a dos defensores y vio la llegada imparable por el costado derecho de Fernandinho, que empaló de primeras para batir por debajo de las piernas a Mignolet.

A partir de ese momento se sucedieron las ocasiones de los de Manchester, que pudieron matar la final si Sterling no hubiera errado incomprensiblemente un disparo desde el corazón del área con el portero ya vencido.

El Liverpool se fue a por el tanto del empate y el City se limitó a esperar atrás y buscar las contras, confiando en un Agüero que vio como el árbitro no señalaba un claro penalti de Moreno, brillante en ataque pero con más de una laguna defensiva.

Con los aficionados azules cantando el "Blue Moon", su himno no oficial, y celebrando estar a ocho minutos de levantar a Copa, llegó el tanto de los de Klopp.

Tras una serie de pases poco acertados al borde del área, el balón le cayó a Coutinho después de un disparo al palo de Lallana, y el internacional brasileño no perdonó, mandando el choque a la prórroga.

En los 30 minutos adicionales, con los futbolistas ligeramente mermados por el cansancio, la tuvo primero Agüero y después Origi, que había entrado por Firmino, pero el buen hacer de los guardametas hicieron que la final se decidiera desde los lanzamientos de penalti.

Ahí brilló Willy Caballero, el héroe inesperado esta domingo en Londres. El arquero argentino, relegado a escasas apariciones en Copa desde su llegada del Málaga, detuvo los lanzamientos de Leiva, Coutinho y Lallana para darle a Pellegrini su segunda Copa de la Liga y evitar que Klopp levantara su primer título en Inglaterra.

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