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Detalles del nuevo libro “El Imperio de Herr Paulmann”

El obsesivo carácter de Horst Paulmann que alejó a Laurence Golborne de Cencosud

por 9 noviembre 2011

El obsesivo carácter de Horst Paulmann que alejó a Laurence Golborne de Cencosud
Trabajólico y detallista, el empresario alemán comparte con Jumbo, el nombre de la marca que marcó el sello de su exitoso holding, la soledad de un elefante africano. Y también el temperamento explosivo que lo ha alejado de gran parte de sus colaboradores más cercanos, incluyendo al actual ministro de Obras Públicas. A continuación, los pasajes más importantes de la investigación de los periodistas Paulina Andrade y Marcelo Cerda, publicada por Ediciones Radio Universidad de Chile.

Trabajólico, inteligente, obsesivo, testarudo y solitario. Con un carácter de outsider que se retrata en su opción de vivir en hoteles, estatus que cambió luego de tres años después de regresar de Argentina, tras dos décadas de residir en Buenos Aires, y sólo cuando sus nietos empezaron a creer que el Hyatt era la casa del abuelo.

Estas son algunas de las características que definen a Horst Paulmann, el inmigrante alemán que hace cincuenta años era junto a su familia concesionario de una sencilla hostería en el sur de Chile y que hoy ostenta una de las fortunas más grandes del planeta, según la revista Forbes. El patrimonio del grupo a marzo de 2011 ascendía a 10,5 mil millones de dólares, más del doble de lo que ostentaban el año 2009, ascendiendo al puesto 75 de las mil fortunas más grandes del planeta, superando incluso al fallecido creador de Apple, Steve Jobs.

Los inicios y desarrollo de su fortuna, la detallista y obsesiva fórmula de trabajo que ha terminado con el distanciamiento de muchos de sus colaboradores, incluido el actual ministro de Obras Públicas, Laurence Golborne, son algunas de las aristas que recorre la investigación “Los Pasos del Elefante: El Imperio de Herr Paulmann”, escrita por los periodistas Paulina Andrade y Marcelo Cerda y publicada por Ediciones Radio Universidad de Chile.

El libro, que se basa en diversos testimonios y archivos de prensa, relata cómo la paralización de la mayor obsesión del mayor de los hermanos Paulmann, el proyecto Costanera Center, se convirtió en el símbolo de la crisis mundial de 2008, así como de qué manera las fuertes diferencias a la hora de tomar decisiones terminó de separar los negocios que inicialmente eran familiares. Camino que llevó a HP, como se refieren a él algunos de sus antiguos empleados y ejecutivos, a inaugurar en septiembre de 1976 un hipermercado de delicatessen único en el mundo. Pero su idea original era que Jumbo fuera una gran bodega mayorista, lo que lo llevó a tener peleas mortales con su entonces gerente Óscar Anwandter, que se mantuvo en el cargo por 20 años.

El ex hombre de confianza de Paulmann, explica en el texto que la calidad fue sello y lema desde el día uno, pero la fórmula válida para ello era “trabajo duro y sin pausas”.  Además, recuerda que “era una persona muy exigente. Le gustaba que sus colaboradores se involucraran en un ciento por ciento en el negocio, y el tiempo para la familia y los amigos era poco. Su carácter era fuerte, y muchas veces había momentos amargos y hacía falta que alguien le levantara el ánimo a los colaboradores que habían recibido algunos de sus embates”.

Paralelamente los negocios florecían: la instalación de nuevos hipermercados, la construcción del Alto Las Condes y la intenacionalización de sus inversiones daban cuenta de ello.

Obsesivo y testarudo

El 2001 es clave para el holding Cencosud. Sobre todo por la decisión de Paulmann de que para comenzar a actuar y ser tratada como una empresa del siglo XXI, el mando debía perder su carácter personalista y el directorio debía transformarse en algo más que un grupo familiar. Para ello dejó gran parte de las labores que exigía el mando de la compañía a un equipo profesional de ejecutivos.

Entre ellos, estaba un entonces desconocido Laurence Golborne, que asumió la gerencia general. El ingeniero civil industrial llegaba al cargo luego de 10 años en Gener, donde tuvo como jefe directo a Juan Antonio Guzmán.

La química entre Golborne y Paulmann quizás se explica, según la investigación, por la historia de mérito y esfuerzo que ambos tuvieron antes de alcanzar el éxito empresarial. El actual ministro era hijo del dueño de una ferretería de Maipú, ex estudiante del Instituto Nacional y aprendió a hablar inglés ya siendo adulto, al igual que el dueño de Cencosud, quien jamás cursó estudios universitarios. De hecho según cercanos entrevistados para el libro, una de sus grandes desilusiones es no haber estudiado Arquitectura.

La “dupla de oro” Golborne-Paulmann terminó abruptamente en 2008, año en que el ingeniero renunció debido a sus diferencias por la construcción de Costanera Center y el poco llevadero carácter del empresario.

La adquisición de París fue uno de los puntos más altos de la gestión de Golborne, quien gracias a su gestión en cinco años logró quintuplicar las ventas de Cencosud, pasando de mil millones de dólares a casi 6 mil en 2006.

La “dupla de oro” Golborne-Paulmann prosperó por varios años. Pero todo terminó abruptamente en 2008, año en que el ingeniero renunció debido a sus diferencias por la construcción de Costanera Center, motejado en ese minuto como el “elefante blanco” de Paulmann que podría haber hipotecado las estrategias de expansión y crecimiento del grupo empresarial.

“Hay un tema de absorción de energía diario y eso a  la larga desgasta. Y no es casualidad que las personas que trabajan más estrechamente con él se den cuenta que después de un tiempo hay que obligadamente seguir caminos separados”. Así explica el ex gerente del área supermercadista de Cencosud y actual vicepresidente corporativo de administración y finanzas de Codelco, Thomas Keller, la seguidilla de renuncias que tuvieron lugar al interior de la compañía  a partir de 2006.

Las primeras deserciones sucesivas tuvieron lugar en el área inmobiliaria del holding. Área donde según diversos testimonios el estrés es mayor ya que Paulmann siente una pasión “desmedida” por ella. Allí el empresario da órdenes directas y es dado al llamado “micromanaging”, un concepto anglosajón usado para describir la práctica de jefes y propietarios que se encargan personalmente de revisar hasta el último detalle de manera personal, por más nimio que sea.

Un ex ejecutivo retrata dicha situación así: “Yo creo que los que trabajan en inmobiliaria estaban en el infierno. No es para menos: tienen a don Horst encima. Sobre los del área del supermercado, puede decirse que están en el purgatorio. En cambio en las otras divisiones, si bien él se preocupa del buen funcionamiento, no es lo mismo”.

Pero la salida que provocó un remezón de proporciones fue la de Golborne, que se oficializó en noviembre de 2008. El ingeniero ya había presentado su renuncia cuatro veces antes, pero en todas Paulmann lo había convencido de quedarse. Esta vez no fue posible.

De acuerdo a ex ejecutivos de primera línea de la empresa, la razón principal tras la renuncia de Golborne fue “el carácter obsesivo y testarudo del empresario”. Según Keller sin embargo se trato de un alejamiento “normal” después de 8 años de trabajar con HP. “Él es una persona muy, muy intensa. Que se mete mucho en los detalles y puede volverte loco en ese sentido”.

Al día siguiente de su renuncia al retailer, las acciones cayeron 4,4 por ciento. La baja venía a cuestionar la confianza en la decisión de Paulmann de nombrar a su hijo Manfred como vicepresidente de la compañía, cargo que hasta entonces no existía y que en la práctica venía a darle “sucesión” al liderazgo de su padre.

Pero sólo duró dos años en el cargo, ya que en diciembre de 2010 Manfred Paulmann renunció al directorio de Cencosud y al cargo de vicepresidente. De a poco se fueron filtrando versiones a la prensa que hablaban de “la poca valoración” por parte del padre del rol de su hijo en la empresa. Un ejemplo claro fue que luego de que éste liderara una importante negociación con los dueños de una empresa brasileña, Horst decidió que un ejecutivo argentino de confianza cerrara la compra. Ello y ser el rostro de una nueva era que en definitiva nunca llegó, habrían sido las razones principales tras la renuncia. Según el libro, simplemente Paulmann padre no estaba listo para soltar el timón.

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