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Caso Fasa se suma al de Cruz Blanca y pone presión a SVS por asomo de uso de información privilegiada

por 15 mayo 2014

Caso Fasa se suma al de Cruz Blanca y pone presión a SVS por asomo de uso de información privilegiada
Los bonos de Fasa saltaron un 20% tras anuncio de venta. Cliente de Bice ganó toda esa alza por comprar un día antes. Investigación por OPA de Cruz Blanca lleva ya 5 meses.

Para Carlos Pavez, el superintendente de Valores y Seguros (SVS) desde marzo de este año, la luna de miel se acabó.

A la permanente vigilia por el procedimiento que llevará a sancionar o absolver a Julio Ponce, Leonidas Vial y corredoras como Banchile y LarrainVial por el caso Cascadas, está sumando casos donde el uso de información privilegiada parece evidente y en el mercado se espera que la autoridad actúe con fuerza.

Además, los cuestionamientos a la posibilidad de sancionar penalmente a los acusados en el caso de las sociedades que controlan SQM y la criticada ausencia de la autoridad en las últimas juntas de accionistas de las mismas compañías, han dejado un escenario complejo para el titular de la SVS.

Para un influyente ejecutivo del mercado de capitales, respecto a Fasa es casi inconcebible que no sea un abuso de información privilegiada y, si no fue, la SVS lo tiene que aclarar y rápido.

Fasa, Bice y BTG

El caso, que reveló originalmente Pulso, se desató en medio de una práctica poco habitual en el mercado de capitales. BTG AGF, la administradora de fondos mutuos controlada por el banco brasileño, rompió los códigos de la industria y pidió directamente a la SVS que investigue la compra de bonos de Fasa un día antes que se anunciara la venta de la cadena farmacéutica a la británica Alliance Boots en US$ 640 millones.

El gerente de la administradora, Rodrigo Nader, acudió esta semana a la SVS y denunció las llamativas compras de bonos BFASA-F por UF 110.000 ($ 2.630 millones aproximadamente) por parte de la corredora Bice, del grupo Matte, el 5 de mayo.

La transacción fue sorpresiva, dado que el promedio diario de compra y venta de esos instrumentos apenas supera las UF 1.000, lo que hace presumir que alguien obtuvo el dato de lo que venía y se adelantó pidiendo a Bice que le comprara dichos bonos.

La jugada fue magistral. Al día siguiente, según datos de Bloomberg, el precio del bono se disparó en un 20% y los volúmenes transados se multiplicaron en relación al promedio de los últimos dos años.

Nader fue claro en sus dudas por la operación. “Nos llama poderosamente la atención que el día anterior a la publicación del hecho esencial, aparezca un comprador con una orden por un monto sustancialmente superior al promedio histórico transado en los últimos 24 meses”, dijo en su solicitud a la SVS, que no fue reservada.

Aunque no está claro quién vendió ni quién compró, los rumores vuelven a referir al club de la Bolsa. Según una fuente del mercado, el vendedor habría sido AFC, la administradora de fondos de cesantía que manejan las AFP, pero este medio no lo pudo confirmar.

Sin embargo, cercanos a BTG AGF –que fue uno de los principales vendedores– señalan que no sería ese el “afectado”.

Otros advierten que podría ser algún inversionista con acceso a quienes han participado directa o indirectamente en la negociación de la venta de Fasa a la firma europea.

Un conocedor de la Bolsa recuerda que el 23 de abril pasado fue la propia corredora BTG la que inició operaciones de Market Maker en el mercado para dar alta frecuencia a los papeles de Fasa.

Con esto, normalmente las corredoras buscan preparar el camino para que el cliente realice alguna transacción, como podría ser la venta de Fasa a Alliance Boots, evitando el pago de impuestos, tal como hizo la propia BTG con la venta de acciones de SQM que tenía Potash y que finalmente vendió a una sociedad relacionada a fines del año pasado. Todas operaciones que cumplen la legalidad, pero que son vistas como cuestionables en el mercado a partir de los cargos hechos por la SVS a Julio Ponce, LarrainVial, Leonidas Vial y otros.

En el mercado estiman inverosímil la posibilidad de que la información se haya filtrado desde BTG, pues entonces se habría hecho un perjuicio a sí misma.

BTG conoce a la empresa, puesto que en el pasado asesoró la venta de la compañía –en ese entonces controlada por los Codner– a Saba. No hubo confirmación sobre si finalmente la firma será la intermediaria de la OPA que lance Alliance por el 100% de las acciones, ya que la mexicana Saba tiene poco menos del 98% de la propiedad.

Sólo la SVS puede investigar la identidad de los clientes de Bice que pidieron la compra de los bonos de Fasa y luego analizar eventuales vínculos con otros actores del mercado.

Desde Bice afirman que no tuvieron ninguna injerencia en la operación. A través de un comunicado, la corredora de los Matte explicó que “las mencionadas operaciones fueron realizadas por un cliente que operó en el mercado, desde sus oficinas en forma directa, a través de un terminal externo, no existiendo intervención alguna de operadores de esta Corredora de Bolsa ni de personas relacionadas a ella en tales transacciones”.

La explicación de Bice pretende dejar en claro que no fue Bice el que operó por un cliente y que la modalidad de Operadores Directos se ampara en normas de la SVS y la Bolsa y, por ende, aseguraron que desconocen “la motivación, información o tesis de inversión que manejó el cliente a la hora de realizar las referidas operaciones”.

Otra curiosidad del caso es que normalmente el uso de información privilegiada se hace en operaciones de acciones. En este caso, el día previo a que se anunciara la venta de la compañía, no se transó un peso. Al día siguiente, los papeles se dispararon un 78%.

SVS en la mira por Cruz Blanca

La SVS no se refirió al caso, pero deslizó que lo está revisando. “La SVS, en su rol fiscalizador del mercado de valores, se encuentra monitoreando permanentemente las operaciones que se realizan en éste. Por lo tanto, todos los movimientos que se producen en el mercado ante situaciones tales como noticias o hechos relevantes, son observados y analizados por esta Superintendencia a fin de resguardar los derechos de los inversionistas y velar por el correcto funcionamiento de los mercados”, dijo en un comunicado.

Su rol en el caso aparece como clave y la deja obligada a definir públicamente qué ocurrió con dicha investigación. En particular porque las operadoras del mercado normalmente no denuncian a sus pares y, en consecuencia –agrega una fuente–, si lo hace y ante la SVS, es porque tiene alguna presunción fundada de lo ocurrido.

Pero, además, la autoridad debe responder por el caso Cruz Blanca. A fines de noviembre pasado, El Mostrador Mercados reveló que la SVS había iniciado la investigación por un alza anormal en el valor de las acciones del holding de salud –que en ese momento controlaba la familia Said– un día hábil antes de que se anunciara la OPA de la española Bupa Sanitas

El anuncio fue un domingo en un diario y el viernes anterior el papel subió 9%. Lo más llamativo fue que ese viernes se transó un volumen de acciones de Cruz Blanca ocho veces el volumen transado en los últimos tres meses. En aquella jornada las corredoras que más compraron acciones del holding de Said fueron Security y BTG. Quienes adquirieron dichos papeles hicieron un negocio mayor: la acción saltó un 30% el día siguiente al anuncio.

Hasta ahora la SVS no ha dado luces del avance del caso y corredoras conocedoras de la investigación que inició la autoridad dicen que estaría pidiendo mayores detalles para determinar si hubo información privilegiada.

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