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La operación de Provida en el caso Cascadas que la SVS calificó como “concertada” pero que no sancionó

por 3 marzo 2014

“Cabe señalar que, en su gran mayoría, las contrapartes de las operaciones efectuadas por Norte Grande, tanto de compra como de venta, se repiten tanto en su identidad como en el monto operado, así estas operaciones no sólo constituyeron un intercambio de acciones para Norte Grande sino que así también lo fue para sus contrapartes. De tal manera, Norte Grande adquirió acciones Calichera A y enajenó acciones Oro Blanco, mientras que la gran mayoría de sus contrapartes enajenaron acciones Calichera A y adquirieron acciones Oro Blanco, en operaciones que habrían sido concertadas, dadas sus características”.
 
La frase –con el destacado nuestro- está inscrita en el numeral 812 del oficio en el que la Superintendencia de Valores y Seguros (SVS), que lidera Fernando Coloma, acusa a Julio Ponce Lerou de ser el ideólogo de un esquema de operaciones entre 2009 y 2011 que lo beneficiaron a él, sus sociedades personales y a su círculo cercano, perjudicando a los accionistas minoritarios de las sociedades cascadas que él controla.

Sin embargo, este comentario en particular de la SVS no apunta a una operación de Ponce con algunos de sus compañeros del esquema que planteó Coloma, como Leonidas Vial, Roberto Guzmán o Alberto Le Blanc. Se refiere a operaciones de compra de acciones de Pampa Calichera y venta de acciones de Oro Blanco por parte de Norte Grande ocurridas los días 29 de abril y 4, 5, 6 y 10 de mayo de 2010.

La novedad del calificativo puesto en el oficio de cargo a Ponce por estas transacciones es que las contrapartes de Norte Grande son la AFP Provida y, en menor medida, el gestor de fondos Moneda Asset Management.

Este grupo de operaciones fueron denunciadas por los abogados de Julio Ponce ante la SVS, pero la autoridad declinó avanzar en dicha arista y ha explicado su negativa aduciendo la falta de que haya otros actores integrantes del esquema de Ponce.

Sin embargo, los números de dichas operaciones, pormenorizadas por la SVS en los cargos a Ponce, evidencian la fuerte participación que tuvo particularmente Provida en las operaciones de ese período analizado por la autoridad.
 
Swap casi perfecto

En los cargos a Ponce, la SVS relata que en las fechas referidas, de abril y mayo de 2010, Norte Grande –la primera sociedad cascada aguas arriba donde participan Moneda y las AFP, además de Ponce– vendió un total de 4.515.804 acciones de Oro Blanco (controlada por Norte Grande) por $ 36.738 millones (US$ 69,7 millones). Agrega que, de ese paquete de papeles, el 98% fue adquirido por inversionistas institucionales y el resto por “distintas partes”. Y advierte que todo lo intermedió Banchile, corredora que finalmente fue acusada por la SVS.

Luego, detalla que Norte Grande compró, el 29 y 30 de abril y el 4, 5, 6 y 10 de mayo de 2010, un total de 43.925.078 acciones Pampa Calichera (la cascada más abajo en la cadena y, por ende, la más cerca en la cadena de control de SQM) por $ 36.738 millones (US$ 69,7 millones).

Y, al igual que con Oro Blanco, indica que el 97,8% fue adquirido a inversionistas institucionales, mientras que el saldo nuevamente lo compraron “distintas personas”, siendo Banchile otra vez el intermediario.

Es justamente después de este desglose de números que la SVS afirma que todas estas transacciones tuvieron contrapartes idénticas y que habrían sido “concertadas, dadas sus características”.

Estas operaciones que la SVS califica como “concertadas”, de acuerdos a registros a los que tuvo acceso El Mostrador Mercados, tuvieron como protagonista la AFP Provida, que concentró el 62% de la compra de papeles de Oro Blanco y de la venta de Calichera.

Como segundo actor en las operaciones aparecen distintos fondos de Moneda. Entre Provida y Moneda captaron el 90% de las compras que la SVS califica como “concertadas”, pero respecto de las cuales la autoridad no sólo no ha formulado cargos, sino que ni siquiera nombra a tales protagonistas.

La participación de Provida en estas operaciones se reduce al 6 de mayo de 2010, donde vende 27.409.137 acciones de Calichera y compra (el mismo día) 2.817.073.171 acciones de Oro Blanco.

De hecho, la SVS, en los cargos al presidente de SQM, relata los remates del 6 de mayo: 4 de Calichera y 4 de Oro Blanco. “Los remates de Oro Blanco fueron inscritos por Norte Grande, adjudicándoselos un inversionista institucional. Los remates de Calichera A fueron isncritos por el mismo inversionista institucional que se adjudicó los remates de Oro Blanco efectuados por Norte Grande, adjudicándose esta última las acciones Calichera A”, dice el relato del numeral 814 de los cargos a Ponce. Por cierto, aunque no lo señala, la SVS se refiere al “institucional” Provida.

En su análisis de este grupo de operaciones de abril y mayo de 2010, la SVS dice que representaron un cambio sustancial en la política de inversiones de Norte Grande, pues siempre compraba acciones de Oro Blanco, por la estructura en la cadena de control, pero esta vez había comenzado a comprar Calichera directamente. Esta situación implica, según la SVS, un potencial conflicto de interés.

De hecho, la SVS cuestiona el que el gerente general de Norte Grande y acusado por la SVS, Aldo Motta, diera como única explicación “las condiciones de mercado”. La autoridad razona en el sentido de que, así como fue una oportunidad de mercado para Norte Grande comprar Calichera, también debió serlo para Oro Blanco. Por ello, concluye que dicha compra de acciones no fue una oportunidad de negocio inesperada, sino una “operación pensada y planificada”.

Luego, Coloma entiende las compras de Calichera por parte de Norte Grande como “una nueva medida funcional para generar oportunidades de negocios para Sociedades Vinculadas e Instrumentales”. Aunque, en este caso, el negocio fue con Provida y, en menor medida, con Moneda.

La SVS señala luego que esta compra de Calichera por parte de Norte Grande fue sólo una fase dentro del esquema y que los intereses en juego se conocieron más tarde, cuando Norte vende las acciones a sociedades de los actores que la SVS considera únicos intervinientes conscientes del esquema de Ponce y a precios bajo mercado.

Sobre la compra de Oro Blanco por parte de Provida y Moneda, la SVS no hace disquisición mayor que la conclusión de que sólo fue un “nuevo ciclo” en el esquema de Ponce.

Lo curioso, dicen conocedores de las mismas, es que Provida obtuvo ganancias con estas operaciones. De acuerdo a los documentos observados por este medio, con la venta de Calichera Provida ganó US$ 1,95 millón a costa de los accionistas de Norte Grande (al vender sobre el precio de mercado, según los parámetros de la SVS), y obtuvo una ganancia de US$ 758 mil por la compra de Oro Blanco, también a costa de Norte (por comprar bajo precio de mercado).

Cercanos al caso especulan que ese argumento será parte de la defensa penal de Ponce.
 
La versión de Provida

Para Provida, su participación en estas operaciones sólo fue una decisión de negocios a propósito del premio que efectivamente había en la oferta de venta de Oro Blanco y de compra de Calichera, ambas con Norte Grande como contraparte.

“Desde el punto de vista de Provida, participar en las operaciones a las que se refieren los párrafos 810 y siguientes (del oficio de cargo a Julio Ponce) era perfectamente razonable dado que se estaban enajenando acciones de Calichera A con un atractivo premio, sin perder la exposición al activo subyacente (SQM) dado que se estaba comprando acciones de Oro Blanco con un descuento atractivo. De modo que la operación era financieramente conveniente”.

Según explicó la AFP, a diferencia de lo que ocurre con un intermediario, cuando un inversionista participa en operaciones en el mercado bursátil chileno habitualmente no conoce, ni puede conocer, la identidad de su contraparte y, más importante aún, normalmente esto no resulta relevante.

Esto lo dice porque la SVS situó a Banchile como parte del esquema, aunque las sanciones a dicha corredora apuntaron más bien a su participación en otras operaciones, en particular con el fondo Linzor Total Return, hoy convertido en CHL, y con Citigroup.

“Cuando Provida compra acciones de Oro Blanco y vende acciones de Calichera no es posible saber, por regla general, quién está en la otra punta, ni saber que se trata de una misma entidad. Incluso en el caso de poder intuir o saber que es una de las Cascadas la que está participando en ambas operaciones a la vez, ese hecho, por sí mismo, puede tener innumerables explicaciones legítimas y plausibles (por ejemplo, que quisieran concentrar poder político en alguna de las Cascadas), de modo que para Provida a esas alturas (abril-mayo de 2010) no era posible conocer el objetivo de la contraparte. En cuanto al intermediario de dichas operaciones, entendemos que éste si podría haber conocido las contrapartes de cada operación”, señala la administradora.

Junto con ello, Provida se atiene a la tesis de Coloma. “Retrospectivamente, y con la información que existe hoy, es posible entender que, efectivamente Provida habría sido víctima, al igual que otros minoritarios, de un esquema dirigido a perjudicar a los minoritarios en las Cascadas”, afirma.

Es decir, desliza que las AFP, al igual que Moneda, sólo operaban comprando y vendiendo como cualquier inversionista, pero a ciegas, sin saber que Ponce intentaba ganar dinero junto a León Vial, Roberto Guzmán y Alberto Le Blanc, en otros.

Provida ha sido cuestionada por su menor vehemencia con Julio Ponce. De hecho, ayer en La Tercera le consultaron a su presidente Victor Hassi acerca de su actuación, ante lo cual señaló que su estilo no era anunciar lo que hacen sino actuar y proteger a los afiliados. La respuesta del directivo alude, aunque no lo dice, a la dura actuación pública de AFP Habitat y del fondo Moneda.

La posición de Provida, al igual que la de los otros denunciantes, es criticada por la defensa de Ponce.

Esa no es la única participación de Provida en operaciones de las que la SVS considera dentro del esquema de Ponce. La AFP participó en cinco operaciones. Descontadas las dos del 6 de mayo de 2010, las otras tres fueron en 2009.

Fuentes cercanas y que conocieron de todas estas operaciones, aseguran que las AFP sí sabían que Ponce estaba en una estrategia de aumentar la participación del “grupo” de sociedades cascadas más cerca de SQM, es decir, de ir concentrando el poder económico y político en Pampa Calichera, de manera de ir reduciendo el descuento que esta tenía respecto de su activo subyacente, SQM. 

Además, esto buscaba reducir la deuda de las cascadas aguas arriba y concentrarla en Calichera y SQM, lo que finalmente se consiguió. Sin embargo, esta explicación “de negocios” que hizo Ponce a la SVS en sus descargos nunca ha sido atendida por Coloma.

Cercanos a Ponce afirman que esta estrategia efectivamente partió en 2008 con la compra de acciones a Sebastián Piñera a precios sobre mercado, donde el actual mandatario habría ganado más de US$ 200 millones.

Luego de ello, aseguran, se habría generado el sobreendeudamiento de Norte y Oro y, con ello, se habrían visto obligados a realizar operaciones para lograr financiamiento por un lado y continuar concentrando la participación en Pampa, donde hoy las AFP y Moneda –que siguieron una estrategia de vender aguas arriba– casi no tienen participación. La ventaja para las cascadas, según el entorno de Ponce, es que al tener mayor participación en Calichera se recibe una mayor concentración de dividendos y se diluye menos ese flujo desde SQM.

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