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Crece oposición en Canadá frente a suspensión del Parlamento

por 8 enero 2010

Crece oposición en Canadá frente a suspensión del Parlamento
La decisión la tomó el primer ministro Stephen Harper el pasado 30 de diciembre después de semanas de acusaciones de la oposición de que Canadá había entregado al gobierno afgano prisioneros a sabiendas que serían torturados, algo que puede constituir un crimen de guerra bajo la Convención de Ginebra.

Más de 110.000 personas se han inscrito hasta ahora a un grupo de Facebook contra la suspensión del Parlamento canadiense en una muestra del creciente descontento que existe en el país contra la decisión del primer ministro Stephen Harper, sentimiento que también se ve en la prensa y en las calles.

El rápido crecimiento del grupo "Canadienses contra la suspensión del Parlamento", que se creó poco después de la decisión de Harper el 30 de diciembre, es un reflejo de las cifras reveladas en las últimas horas por dos encuestas de opinión.

El primer sondeo, realizado por la firma Angus Reid, señala que el 53 por ciento de los canadienses está en desacuerdo con la decisión de Harper de suspender el Parlamento, mientras que un 28 por ciento se declaró indeciso y sólo un 19 por ciento aprobó la controvertida medida.

La encuesta, realizada del martes al miércoles entre 1.019 canadienses, señala que el Partido Conservador (PC) de Harper tiene una intención de voto del 36 por ciento, el Partido Liberal (PL) un 29 por ciento, el Nuevo Partido Democrático (NPD) un 17 por ciento y los Verdes un 8 por ciento.

La segunda encuesta, realizada por Ekos, asegura que los conservadores han perdido en las últimas semanas 2,8 puntos porcentuales sobre su inmediato seguidor, el Partido Liberal, y cuenta ahora con un 33,1 por ciento de intención de voto.

Mientras, los liberales aumentaron su apoyo un 1,1 por ciento y tienen una intención de voto del 27,8 por ciento.

Hoy, el líder de la oposición, el liberal Michael Ignatieff, declaró durante una rueda de prensa en Ottawa que la decisión de Harper es "una forma loca de ejercer la democracia" y recordó que es la segunda vez en dos años que el primer ministro suspende el Parlamento.

Harper suspendió el Parlamento el pasado 30 de diciembre después de semanas de acusaciones de la oposición de que Canadá había entregado al Gobierno afgano prisioneros a sabiendas que serían torturados, algo que puede constituir un crimen de guerra bajo la Convención de Ginebra.

En diciembre de 2008, Harper suspendió el Parlamento para evitar una moción de censura que tenía perdida.

Una de las consecuencias de la suspensión del Parlamento es que el comité parlamentario que investigaba las acusaciones, y en el que un alto funcionario gubernamental declaró que en numerosas ocasiones advirtió a Ottawa de las torturas contra los prisioneros, no podrá seguir sus trabajos.

La suspensión del Parlamento también permitirá que Harper nomine a nuevos senadores, lo que le otorgará el control de la cámara alta del Parlamento.

Además, la suspensión se realizará durante la celebración de los Juegos Olímpicos de Invierno Vancouver 2010 y muchos consideran que Harper aprovechará en su favor el evento deportivo.

El Parlamento tenía que haber reiniciado sus sesiones el próximo 25 de enero, tras las vacaciones invernales, pero los diputados y senadores no tendrán que volver a Ottawa hasta el 3 de marzo, tres días después de la ceremonia de clausura de los Juegos Olímpicos.

Los principales periódicos del país, incluidos los de la provincia de Alberta, en donde el Partido Conservador cuenta con un amplio apoyo popular, han criticado desde sus editoriales las formas del primer ministro.

Pero Harper no sólo se enfrenta a críticas internas.

La prestigiosa revista The Economist publica en su última edición varios artículos que escaldan a Harper por el cierre del Parlamento.

En uno se señala que los canadienses "aparentemente, no pueden lidiar con las deliberaciones del Parlamento mientras se enfrentan a los problemas económicos del país y los desafíos de ser la sede de los Juegos Olímpicos de Invierno".

En otro, The Economist indica que "el peligro de permitir que el primer ministro termine la discusión cada vez que él quiere es que hace que el Parlamento le responda a él y no de la otra forma" y que "sin duda" Harper cuenta con que los Juegos Olímpicos reforzarán la "complacencia política" de los canadienses.

Pero el crecimiento de la protesta en internet y la convocatoria de manifestaciones en varias ciudades canadienses para el próximo 23 de enero en contra de la decisión de Harper auguran que el líder conservador va a tener más problemas de lo esperado.

Y Harper está arrastrando en la polémica a la otra figura clave del sistema democrático canadiense, la Gobernadora General, que actúa como Jefa de Estado en representación de la Reina de Inglaterra.

Tanto en 2008 como en 2009, Harper tuvo que solicitar la suspensión del Parlamento a la Gobernadora General, puesto que ocupa Michaëlle Jean, una antigua periodista de origen haitiano.

En ambas ocasiones Jean aceptó la solicitud de Harper sin ofrecer ninguna explicación de sus decisiones, lo que ha provocado que un creciente número de comentaristas se cuestionen si merece la pena mantener una figura que cuesta decenas de millones de dólares al año y que sólo parece obedecer a los deseos del primer ministro. EFE

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