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Cinco medios de todo el planeta coordinan publicación

Así se cocina la mayor filtración de WikiLeaks en sus medios aliados

por 1 diciembre 2010

Así se cocina la mayor filtración de WikiLeaks en sus medios aliados
Más de 250.000 cables de embajadas estadounidenses en todo el mundo han puesto patas arriba las relaciones diplomáticas de la primera potencia mundial. Son cinco los periódicos que tienen acceso a los documentos de WikiLeaks y han estado semanas evaluando toda la información antes de publicarla.

Un equipo de cincuenta redactores y documentalistas –incluidos corresponsales extranjeros- es lo que ha dedicado el semanario alemán Der Spiegel a estudiar los 251.287 documentos del Departamento de Estado de EEUU que les había proporcionado WikiLeaks. Desde la ventana de su redacción en la Plaza de París de Berlín podían ver la Embajada del país al que le iban a sacar los colores poco después, señala la ironía del asunto un comunicado de Der Spiegel.

WikiLeaks puso en manos de sus medios aliados (The New York Times en EEUU -aunque no fue WikiLeaks quien le pasó los documentos, sino una fuente anónima-, Der Spiegel en Alemania, The Guardian en el Reino Unido, Le Monde en Francia y El País en España) los cables que intercambiaban las embajadas de EEUU de medio mundo. Aunque ninguna de estas publicaciones ha explicado exactamente cómo han podido contrastar la veracidad de unos documentos que en principio solo conocían de primera mano las correspondientes embajadas, sí han pedido su opinión y la opción de defenderse a la Casa Blanca.

Opción de réplica

Le Monde o Der Spiegel también han dado voz a los representantes de las legaciones diplomáticas de sus países. La directora de redacción de Le Monde, Sylvie Kauffmann, subraya en un artículo sobre el trabajo de investigación que “los cinco periódicos socios” han trabajado juntos y con los mismos documentos. Este diario ha permitido al embajador estadounidense en París publicar una columna en su sección de opinión. Charles Rivkin se esfuerza en destacar las buenas relaciones que existen entre su país y el que le acoge, que “es el aliado más antiguo de EEUU”. Concede que “incluso las alianzas más sólidas tienen sus altos y sus bajos”, pero subraya que él no puede garantizar la autenticidad de los documentos.

Por su parte, el semanario Der Spiegel publica en su edición en papel una entrevista con el embajador de EEUU en Berlín, Philip Murphy. Tiene muy clara una cosa: “No pienso disculparme por nada que haya hecho mi gente”. También subraya que Angela Merkel –a quien en un cable de su embajada se califica de “teflón”- es una “socia extraordinaria”.

Se niega a entrar en los detalles de los cables revelados (1.700 afectan a su embajada), aunque si concede que “hablamos con gente, nos conocemos, ganamos confianza mutua y compartimos opiniones”.

Revelaciones de una (o muchas) nueva "Garganta Profunda"

La Casa Blanca advirtió a los medios que pondrían en peligro la seguridad nacional de EEUU cuando The New York Times le hizo saber la que se avecinaba (WikiLeaks acusó al diario estadounidense de chivat). Ayer Hillary Clinton dio una rueda de prensa para denunciar lo que considera una irresponsabilidad por "poner en peligro a personas que incluso han arriesgado su vida" por su país. Sin embargo, no puede negar que las distintas publicaciones accedieron a eliminar los nombres de las personas que habían escrito los documentos para proteger su integridad y apuntan que únicamente los publicarán en los casos en que su autor resulte ser una persona relevante.

El departamento de comunicación del diario británico The Guardian se limitó a remitir a su página web cuando este periódico quiso pedirles información sobre su trabajo de verificación. En su editorial de ayer sobre la publicación de los cables, el periódico destacaba que “WikiLeaks no ha revelado su fuente de información” y que “no ha jugado ningún papel en la preparación y edición” de los distintos periódicos, más allá de acordar fechas de publicación.

Por otro lado, el director de comunicación de El País, Pedro Zuazua, responde por correo electrónico. El último diario en subirse al carro de WikiLeaks no ha tenido tanto tiempo como el que ha dedicado Der Spiegel. Tampoco The New York Times. Ambos hablan de unas semanas atrás, sin concretar más.

El País dice que está todo comprobado

Zuazua asegura que el proceso para contrastar los documentos de WikiLeaks ha sido el mismo de siempre: “Hemos comprobado fechas, horas, personas…es decir, toda la información que aparece en los cables, para ofrecer una información contrastada. Además, hemos tenido un especial cuidado con esta información ya que es muy delicada por todas las connotaciones que conlleva”.

El País no ha publicado de momento ningún texto relacionado con el embajador de EEUU en España, Alan D. Solomont, y no se sabe si lo hará. Zuazua explica que no pueden adelantar contenidos editoriales.

Mientras tanto, el Consejero de Prensa, Cultura y Educación de la legación madrileña, Thomas Genton, dice en un artículo colgado en la web de la embajada que “no puede dar fe de que sea auténtico ninguno de los documentos distribuidos a través de Wikileaks”. Destaca la importancia de que los diplomáticos puedan confiar en la confidencialidad de sus comunicaciones y así mantener un “diálogo sincero”. Además, subraya que las últimas filtraciones que califica de “dañinas”, “no representan la política exterior oficial de un Gobierno, [sino que] son un elemento más de los muchos que componen sus políticas”.

(Reporte especial de María Torrens de LaInformación.com para El Mostrador)

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