7 de Agosto de 2012
"¿Cómo pueden cuestionar mi idoneidad?", sostuvoEl Día de Furia de Hernán Somerville
Se sumó a Eugenio Tironi y defendió su desempeño como director de Enersis y a la labor del directorio. Descartó que el aumento de capital sea entre partes relacionadas. “¿Cuáles son las sospechas que hay? Aquí hay sospechas de que este aumento va a terminar en Europa vía dividendos, pero esas sospechas están basadas en qué?”, acusó con enojo.
Salió a defenderse como animal herido. Y tal como su colega en el directorio, Eugenio Tironi, Hernán Somerville eligió la Radio Duna como forum. Pero a diferencia de Tironi, Somerville venía con furia. Casi no dejo hablar a los conductores del programa —Cristián Camus y Carlos Lavín— y despotricó contra todo y todos.
Ayer había mostrado la profundidad de su rabia al salir de la reunión de directorio del holding eléctrico. “Aquí se ha dicho de todo sin ninguna información. Esto ha sido prácticamente un juzgamiento de calle totalmente inaceptables. Este es un país serio en el que la gente tiene que opinar con razones y no con medias mentiras”.
Hoy, en una entrevista con el popular programa de Radio Duna, Información Privilegiada, Somerville se descargó. No quiso dar su opinión acerca de la valorización de los activos, “no me compete”, pero negó que el histórico aumento de capital fuera una operación entre empresas relacionadas y afirmó que el voto tiene el respaldo del fiscal de la empresa y de “cinco prestigiosos juristas”.
“Estamos frente a accionistas muy sofisticados y ellos, los accionistas, tendrán que resolver este tema”, sostuvo Hernán Somerville. “La valorización la hizo un perito independiente. Aquí de acuerdo a la ley se designó un perito que tiene antecedentes intachables. Esta compañía además requiere un quórum de los accionistas y ahí insisto, hay fondos de pensiones, fondos mutuos, inversionistas extranjeros, por lo demás se ha cumplido con la ley norteamericana”, explicó con evidente enojo y frustración.
Pero su verdadera furia la reservó para defender la honestidad de su trabajo y atacar el tono con que se ha dado el debate.
“Esta discusión se ha dado con una especie de saña, especie de rabia, con un lenguaje que considero completamente inapropiado. Se ha transformado en un proceso de descalificación de los accionistas, del directoria, de la compañía que creo que es absolutamente inédito”, fue como se descargó Somerville.
Y su catarsis no paró ahí: “Aquí ha habido comparaciones con La Polar … que no tiene nada que ver. Ese es un caso que está en la justicia criminal. ¡Es un estafa! Con el caso Chispas, que no tiene nada que ver”.
Con respecto a las sospechas de que la operación tiene como objetivo ayudar los balances de las matrices en Europa —Enel en Italia—, principalmente, Somerville fue tajante: “¿Cuáles son las sospechas que hay? Aquí hay sospechas de que este aumento va a terminar en Europa vía dividendos, pero esas sospechas están basadas en qué?”, acusó con enojo.
Ante acusaciones de que no ha hecho bien su trabajo como director: “Se dice que los directores somos meros buzones. Yo no he sido jamas buzón de nadie. ¡Yo jamás me he lavado las manos! Estuve 5 años con la deuda externa en la trinchera, recibiendo tiros mañana, tarde y noche”, añadiendo más tarde “me pregunto ¿Qué pasa en Chile? ¿Cómo podemos llegar a estos niveles de intolerancia? Una persona de la trayectoria pública y privada como la mía, ¿Cómo pueden cuestionar mi idoneidad?”
Somerville, León Vial, el presidente de la Bolsa de Santiago, Pablo Yrarrázaval, y Tironi están en el ojo del huracán y hay presión para que renuncien al directorio.
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