¿Existe un país llamado Chile? - El Mostrador

Domingo, 19 de noviembre de 2017 Actualizado a las 17:09

Autor Imagen

¿Existe un país llamado Chile?

por 4 mayo, 2002

Debemos utilizar el nuevo trabajo del Pnud para seguir pensando y actuando en pos de un Chile mejor.

No se abusa de la retórica cuando nos preguntamos si aún existen las comunidades de antaño, las que eran los horizontes de sentido de nuestras vidas. Pienso en la clase social organizada en el sindicato, en el grupo ideológico representado en el partido político, en el movimiento religioso expresado en una iglesia y la nación conducida mediante un sistema político dotado de identidad y proyecto nacionales.



Son tan fuertes los cambios culturales provocados por la globalización y la individualización que las comunidades se sienten amenazadas por la desintegración desde arriba -movimientos globales de cambio- y desde abajo -los individuos reclaman su autonomía contra toda tradición -.



Cuando escuchamos la música que bailamos en la fiesta de la chilenidad que es el 18 de septiembre, o cuando vemos cómo hablan y se expresan nuestros niños tras una sesión de MTV o de películas norteamericanas en el Cine Hoyts, la pregunta toma color de hormiga.



Esa es la preocupación del Programa de las Naciones Unidades para el Desarrollo. Durante años su equipo local ha venido preguntándose con perseverancia y rigurosidad por el futuro de Chile. Chile y sus regiones, sus mujeres y la sociedad chilena, la modernización chilena y sus paradojas, la sociedad civil y la democracia tras diez años de su retorno. Creo que se trata del mapa más lúcido y sistemático del Chile de fines de los '90.



Hacen bien los que leen los informes del Pnud, aunque inquieten. Mejor dicho aún, justamente porque inquietan. La cultura occidental nace de un filósofo que decía jugar el papel del tábano que obligaba a los atenienses a no dormirse en los laureles ni agobiarse por las preocupaciones cotidianas. "Si los perros ladran es señal que avanzamos Sancho", decía el genio virtual de la hispanidad, Don Quijote.



La preocupación de hoy del Pnud residente en Chile es la cultura nacional. El informe del año 2000 constató que el capital social y las redes de confianza y cooperación se verán fortalecidas si los chilenos comparten "algo" en común y forman parte de un "nosotros".



En 1996 el organismo señaló que "el desarrollo humano entraña necesariamente una preocupación por la cultura (la forma en que las personas deciden vivir juntas) porque es la sensación de cohesión social basada en la cultura y en los valores y creencias compartidos lo que plasma el desarrollo humano individual. Si la gente vive bien junta, si coopera de manera de enriquecerse mutuamente, amplía sus opciones individuales. De esta forma, el desarrollo humano se preocupa no sólo por la gente como individuos, sino además por la forma en que éstos interactúan y cooperan en las comunidades".



Sin cultura nacional no hay proyecto compartido, y sin ello no vemos qué celebraremos para el Segundo Centenario. Por ello invito a leer el informe que será lanzado este miércoles. Ahí veremos si es verdad que lo chileno se ha vuelto difuso o no, si el pasado nos sigue dividiendo y si el futuro es visto en forma nítida. Invito a leer cuál es el impacto de la mercantilización y masificación de los bienes culturales en nuestra vida cotidiana y en nuestros proyectos de vida.



Debemos preguntarnos con el Pnud si Chile es posible como proyecto en un mundo globalizado e individualizado, cuando no fragmentado e individualista. Si la diversidad en Chile es respetada y si ella contribuye a una comunidad nacional fuerte o por una disociada.



Sólo adelantaremos que Chile es visto tensionado por los procesos de cambio que vive.







Esta cuestión es capital. Lo hemos dicho muchas veces a través de El Mostrador.cl. No hay república, ni democracia ni desarrollo nacional sin un amor fuerte por la patria, pasado y porvenir.



Simón Collier nos enseña que este está en el trasfondo de la revolución que recordaremos el 18 de septiembre del año 2010. Sin el patriotismo chileno, que jamás debe ser monopolio de una clase social, institución estatal o grupo político, los líderes criollos se hubiesen quedado sin nervio y sangre para un combate de más de siete años, combate tan cruel que fue llamada "la guerra a muerte".



Manuel de Salas, nuestro ilustrado fundador intelectual, reclama que el Reino de Chile es "sin contradicción el más fértil de toda la América y el más adecuado para la humana felicidad". Y Juan Egaña, al inaugurar los estudios de 1804 de la Real Universidad de San Felipe, se deja llevar en su pasión exclamando "la porción más preciosa de la tierra y el esmalte más brillante de la corona española" y pronosticando que "la idea de una ciudad formada por la sabiduría y habitada solamente de sabios (que era el sueño lisonjero de algunos filósofos), si fuese capaz de realizarse, en ningún punto de la tierra podría colocarse mejor que en Chile".



Nada más necesario entonces que acoger el llamado del Presidente de la República. Ricardo Lagos ha señalado con relación al Bicentenario que "es una ocasión para dedicar esta década 2000-2010 a reflexionar juntos sobre la trayectoria histórica de Chile, así como imaginar su futuro."



Es tiempo de volver a plantearse las preguntas de fondo: ¿quiénes somos? ¿de dónde venimos? ¿Dónde vamos? La próxima celebración del Bicentenario de la Independencia de Chile es una buena ocasión para hacerlo. En el momento de la independencia, Chile decidió por su cuenta y riesgo el país que quería ser. Ahora, es bueno interrogarnos de nuevo acerca de "nosotros, los chilenos".



Debemos utilizar el nuevo trabajo del Pnud para seguir pensando y actuando en pos de un Chile mejor. Es necesario afianzar nuestra identidad como pasado y propuesta compartidos. Sin ello no hay futuro nacional posible. Nos urge aceptar el desafío de la cultura en cuanto creación y afianzamiento de un proyecto país. Por todo ello debemos generar una visión de país en la cual todos puedan reconocerse, y en que cada persona pueda desarrollarse personalmente y vivir junto con y para los otros.

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes

Plan Individual

Anual:
$90.000
Semestral:
$40.000
Trimestral:
$20.000
Mensual:
$10.000

Plan Empresa

Anual:
$700.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 1.200.000)

Semestral:
$400.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 600.000)

Trimestral:
$200.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 300.000)

Mensual:
$80.000

Hasta 10 usuarios
(valor normal 100.000)