Lecciones y aclaraciones sobre la derecha en la FECH - El Mostrador

Viernes, 17 de noviembre de 2017 Actualizado a las 16:00

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Lecciones y aclaraciones sobre la derecha en la FECH

por 15 noviembre, 2003

Todos los que alguna vez han participado de un proceso como las elecciones de Fech, saben de la cantidad de pasiones, debates e interpretaciones que genera. Esta vez el resultado no dejo a nadie indiferente. Con un 33% la derecha pasa a ocupar la presidencia de la organización estudiantil y juvenil más importante del país, contra un 66% sumado de las diferentes "sensibilidades" de izquierda.



Mucha gente, sobre todo desde el mundo de izquierda, estará preguntándose -con justa razón- y "bueno qué es lo que pasó". Por mi parte y como protagonista directo me parece bueno aportar más elementos de juicio que permitan ver el problema en perspectiva. Lo primero que corresponde en este caso, y no por eludir el bulto, es partir contextualizando. La derrota sufrida refleja el estado de dispersión y falencias de la izquierda en el país. También enseña que podemos y debemos trabajar por superar dicha condición.



Si bien la izquierda -a través del Colectivo de Estudiantes de Izquierda, Lista C- consiguió la vicepresidencia y la secretaria de comunicaciones de la mesa directiva -hechos no despreciables tras 8 años- lo ocurrido debe ser calificado como lo que es: una derrota. No definitiva ni programática, pero que tenemos que asumir como tal.



Quizás no estaban "maduras las condiciones", como se dice eufemísticamente, para una unidad mayor antes de las elecciones, pero el caso es que el golpe sí debiera hacernos madurar. La excusa puede agravar la falta y lo cierto es que allí radica un primer error, del cual nos hacernos responsables como colectivo de EEII. Y hacerse responsables significa en primer lugar trabajar para no volver a cometerlo.



Ahora bien, se sabe que la unidad no es un acuerdo que cae del cielo. Ella implica construir confianzas, caminos, respetos mutuos y valoraciones más o menos comunes de la realidad y de como cambiarla. Allí viene el segundo punto que es bueno conocer y analizar.



¿Celebrando qué?
Aunque suene increíble -varios no lo creeríamos de no haberlo visto- el día que la derecha ganaba la presidencia de la Fech con el 33,4% de los votos, la lista G de las JJ.CC. ("oficiales" para ocupar las nomenclaturas de estos días) celebró con "bombos y platillos".
Exactamente qué celebraban no se alcanza a comprender dado el contexto y, en mi caso particular como comunista, solo agrega amargura a la situación.



Y creo que tenemos derecho a preguntar qué se celebraba, pues sin duda este hecho y sus respuestas pueden explicar un poco -a observadores internos y externos- el por qué no fue posible obtener una unidad previa a las elecciones, al menos con ese sector. En todo caso, mas importante aún es desprender de allí análisis útiles para todos aquellos que estamos empeñados en construir alternativas al neoliberalismo y dejar atrás esta democracia autoritaria y distorsionada, que a no dudarlo, tiene en la derecha-UDI su primera madre e hija.



Existe una casuística -por todos corroborable- que se refiere a tres hechos puntuales importantes: a) En competencia abierta entre todas las listas y tras el primer día de votación, la Lista C del Colectivo de Estudiantes de Izquierda, ocupo el segundo lugar; b) El segundo día las Listas A (SurDa) y B (socialista) llamaron a votar por la Lista C en pos de evitar el triunfo de la derecha. A eso se sumó el efecto natural de cientos de estudiantes que decidieron dar su voto a aquella lista, que podía evitar este hecho político/simbólico (triunfo de la derecha) que sentían era nocivo para la universidad y el país; y c) Casi se logra. Faltaron solo 277 votos.



Ahora bien, mientras unos mostraban generosidad y establecían lo que eran sus prioridades, mostrando de paso el camino, la Lista G de las JJCC ("oficiales") decidió no hacer lo mismo y seguir de lleno en competencia. Actitud políticamente discutible y que cada quien juzgará, pero en ultima instancia legítima, acorde al juego democrático.



Lo grave e inaceptable se sucede cuando esa misma lista entrega, durante el segundo día, una declaración llamando a parar a la derecha pero, paradójicamente, por la vía de votar por la Lista G, la que a pesar de ir en tercer lugar, en su declaración decía estar segunda (ver ). Intra universidad el hecho es bastante conocido por razones obvias: todo el mundo vio las declaraciones y las actitudes acompañantes.



Recuerdo que algunos compañeros de las JJCC ("oficiales") -contradiciendo el texto de su propio llamado- nos decían que el "cuco derechista ya no servía". Y es verdad. Tan verdad como que quienes plantean o han planteado puntos de vista divergentes dentro del PC no son agentes pagados para destruirlo.



Ahora bien, para nosotros, en el Colectivo de EEII de la Universidad de Chile, y para los que sintiéndonos comunistas seguimos trabajando en él, eso de "parar a la derecha", por sí mismo y a priori no constituye un eje político central. Sí lo es, por el contrario, superar las políticas y los amarres de la derecha y su modelo, que hoy imperan en Chile -vengan ellas de donde vengan: Gobierno, Alianza, etc.-.

Por eso mismo, un punto estratégico en esta lucha precisamente es saber discriminar, en todo momento, los grados de profundidad y el daño que sus diversas expresiones pueden implicar.
En el fondo se trata de generar condiciones en vez de ponernos obstáculos, y de hacer posible y eficaz la lucha de quienes estamos por profundizar la democracia y construir alternativa al neoliberalismo. Eso porque lo sentimos necesario y urgente para vivir en un Chile mejor, y porque sabemos y hemos aprendido -esta derrota lo enseña también- que debemos hacerlo: a) desde la realidad y b) sumando a muchos más.



Por otro lado, no se puede desconocer que para miles de chilenos y para el pueblo de izquierda, el "simbolismo" de la derecha -sobre todo aquella estrechamente ligada a la dictadura y a crímenes contra la humanidad- representa un problema político y ético real. Algo de razón tendrán también, no?



Precedentes inaceptables y espirales de autodestrucción
Lo ocurrido en la Fech no pasaría de ser un detalle si no mostrara que existen comprensiones diferentes de como llevar a cabo estas tareas. Por cierto, hay diferencias en la forma de concebir el trabajo político y en la valoración del rol fundamental de las organizaciones y el movimiento social para dicha lucha.



Más allá de lo grotesco de la situación, lo grave es que los precedentes descritos sólo permiten concluir que la actitud y visión que hoy prima en la dirección del PC respecto de los organismos y movimientos sociales es que, si ellos no son conducidos 'desde' los círculos intra-partidarios "no aportan", "son desmovilizadores", "pro-sistema", "instrumentos de opresión", etc. Epítetos hay varios.



Pero, insisto, lo grave es que en este momento la unidad del PC se está definiendo, no por una política acertada sino que por aplastar todo lo que le sea "riesgoso", y no por contrario, Ä„sino por cercano!



Eso es lo que no resulta aceptable ni para una política comunista con futuro, ni para la izquierda, ni para el movimiento social que no tiene por qué verse obligado a elegir o convivir con intenciones tan poco constructivas y útiles. ¿Quién va a querer tener semejantes amigos?



Ya no estamos en los años 30 cuando era fácil dentro del PC estigmatizar compañeros, mentir y acusarles de esto y lo otro, empujándolos hasta "ponerlos en la otra orilla", y así evitar dar debates de fondo (ver pagina . Un grupo de ex dirigentes de la Fech que militaban en la Juventud ComunistaÂ…jugaron a la idea que podían barrer a los comunistas de la universidad...) Ä„Bravo, el Partido ha triunfado! Ä„Existimos! ¿Es acaso eso lo digno de celebrar, mientras toda la izquierda y muchos otros consideraban el triunfo de la derecha una triste derrota?



Existir, sí. Pero para qué debiera ser la pregunta.



Por ultimo, sobre lo agotado y lo que viene, sólo decir que:
1. Es indudable que ahora empieza una nueva etapa y eso también tiene su lado positivo. Claro está, las cifras y los hechos demuestran, que ella podría haber empezado con la derecha en la vicepresidencia y no a la cabeza de la Fech. Pero lo interesante es que hoy se abren nuevos campos para ampliar las convocatorias al Movimiento Estudiantil y Universitario, y un nuevo escenario que nos obliga a buscar los puntos de coincidencia entre varias fuerzas en pos de la defensa, democratización y reforma de la U.



2. Las bases programáticas que han impulsado los EEII -en ya varias generaciones- siguen vigentes en lo grueso y han cosechado logros para el conjunto de la comunidad. Es el caso del nuevo Estatuto Universitario y los avances democratizadores que hasta hace poco parecían impensables. Una Fech con mecanismos integrados, participativos y democráticos. El valor de asumir la defensa de la universidad y la educación públicas pensándolas hacia el futuro y no como nostalgias. Las propuestas por una reforma académica actual -y no una fotocopia de hace 35 años-. Y el seguir luchando por una reformulación democratizadora del contrato Universidad/Sociedad/Estado en una gran reforma a todo el sistema de enseñanza superior, y aunando la mayor cantidad de voluntades antimercantilistas posibles.



Imagino que este artículo no va a gustar en los "círculos oficiales", entre otras cosas por "atacar al PC desde la prensa sistémica", argumento muy socorrido por estos días. En todo caso, es evidente que no es éste el debate que daña al PC. Al contrario, lo es todo lo que refleja lo aquí comentado. No es posible que la trayectoria y aportes de los comunistas a la historia, la sociedad y a las luchas de los chilenos y chilenas, se vean a este punto dilapidadas, en medio de esta marginalidad autorreferente y finalmente estéril, inofensiva y cómoda, de una iglesia que cierra filas en torno a si misma. El Partido Comunista tiene la obligación de estar a la altura de su historia, y no sólo vivir de ella.



No sé en qué condición de militancia me han ubicado pero supe -por La Segunda- que era un "automarginado" y entiendo que hace más de un año la Fech no era dirigida por un comunista, de acuerdo a la versión oficial de las JJCC. En todo caso, la última vez que en mi calidad de dirigente social fui invitado a un acto oficial del Partido fui abucheado por mis propios compañeros. Al menos por este año tengo la certeza que ni siquiera podrán invitar al Presidente de la FECH. Dudo que el nuevo presidente se sienta obligado a agradecerles el 'empujoncito' que le dieron.
Anexos: votaciones totales días uno y dos, por facultad en http://www.fech.cl





Julio Lira fue presidente de la FECH, 2002-2003.

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