Royalty minero: a no seguir regalando los recursos naturales - El Mostrador

Martes, 23 de enero de 2018 Actualizado a las 20:53

Autor Imagen

Royalty minero: a no seguir regalando los recursos naturales

por 19 julio, 2004

Hoy cuando el debate y las amenazas que se ciernen sobre la aplicación de un royalty a la minería están nuevamente en discusión, cabe señalar que la contribución de cualquier actividad productiva al desarrollo de un país, puede adquirir diversas formas, tales como, aportar empleos, pagar patentes e impuestos y, en el caso de actividades extractivas de recursos naturales, como el cobre, a través del pago de un royalty por la extracción de dichos recursos.



Mientras el empleo que ofrecen estas actividades es una contribución directa, la que en el caso del cobre es casi despreciable, puesto que, en su conjunto, incluyendo a Codelco, la gran minería apenas genera un 2% del empleo nacional, la patente minera y los impuestos constituyen una contribución indirecta, orientada a apoyar o sostener el funcionamiento del Estado, para que éste proporcione un conjunto de servicios, tanto administrativos como sociales, tales como la representación del país en el extranjero, que permita acrecentar los negocios, así como el apoyo a la educación, la salud y la vivienda social, a fin de hacer más justa la distribución de los beneficios del desarrollo.



Por su parte, el discutido royalty es una compensación por el consumo y por el uso de un recurso natural renovable o no renovable que pertenece, como lo declaran todas las constituciones políticas actualmente, al país en donde estos yacen. Particularmente en el caso de Chile, desde la Constitución de 1925 y hasta la propia Constitución de 1980, actualmente vigente, declara que todos los recursos naturales y, particularmente los no renovables, son de propiedad del Estado, es decir, de toda la nación y de todo el pueblo chileno. Por lo tanto, su consumo requiere de una compensación.



Lo que busca el establecimiento de un royalty es subsanar la terrible omisión que tiene a Chile entregando gratis, sin compensación alguna, sus recursos naturales. Esto no es un impuesto, sino más bien un justo precio. Al igual que el trabajador y el dueño del capital reciben una compensación económica por su aporte al proceso productivo, salario y utilidad, respectivamente, lo justo es que los dueños de los recursos naturales reciban una remuneración por ofrecerlos y ponerlos a jugar en el proceso productivo.



Actualmente, las compañías mineras tienen una relación injusta con la sociedad, porque a pesar de ser responsables de gran parte de nuestras exportaciones, de la inversión extranjera y de participar de un alto porcentaje del PIB, las ganancias que reciben no se distribuyen a toda la sociedad.



Los países pobres como Chile, que tienen a un 80% de su población viviendo en condiciones sociales por debajo de lo mínimamente aceptable, no pueden darse el lujo de regalar sus recursos, pues éstos son la fuente de sus posibilidades de mejoramiento efectivo. Si Chile cobra por sus recursos, podrá disponer de lo que necesita para desarrollarse, de otro modo, seguiremos anclados en el subdesarrollo.



*Marcel Claude es director de Oceana, Oficina para América del Sur y Antártica.

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes

Plan Individual

Anual:
$90.000
Semestral:
$40.000
Trimestral:
$20.000
Mensual:
$10.000

Plan Empresa

Anual:
$700.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 1.200.000)

Semestral:
$400.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 600.000)

Trimestral:
$200.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 300.000)

Mensual:
$80.000

Hasta 10 usuarios
(valor normal 100.000)