La Concertación en el 2005: ¿Más de lo mismo? - El Mostrador

Jueves, 23 de noviembre de 2017 Actualizado a las 17:31

Autor Imagen

La Concertación en el 2005: ¿Más de lo mismo?

por 27 agosto, 2004

Es natural que una coalición que ha tenido resultados tan notables y cuyos equipos han funcionado con un nivel tan alto de afiatamiento experimente una tentación irresistible al continuismo. Bastaría con instalar el piloto automático para que las cosas siguieran mejorando.

Si nos dejamos llevar por las palabras del propio Presidente Lagos; la respuesta es Ä„No!. Así es, tanto el 28 de octubre del 2003, en el CED, como el 17 de agosto del 2004, en Cerro Castillo, el Presidente señaló que con el término de su gobierno concluye un ciclo del proyecto de la Concertación y que la oferta para las presidenciales del 2005 no puede ser la de "un cuarto gobierno de la Concertación", sino la de un "nuevo gobierno de la Concertación".



Ä„A buen entendedor pocas palabras!. La actual coalición de gobierno requiere para ganar las elecciones de diciembre del 2005 de un nuevo proyecto país, un nuevo equipo de gobierno e, idealmente, un nuevo liderazgo.



Entonces, si todo parece tan claro: ¿Por qué dudar?. Por varias razones. Primero, porque se trata de los gobiernos más exitosos en la historia de Chile. En lo macroeconómico un crecimiento promedio del PIB de 5.5% entre 1990-2003 y una inflación en el rango del 3%; en lo social una disminución de la pobreza de un 38.6% de la población en 1990 a un 18.8% en el 2003 y una caída de la indigencia de un 12.9% a un 4.7% en igual período, según la auspiciosa Casen 2003; en lo internacional, Chile se incorporó a los grandes foros políticos y económicos mundiales; en lo político, la democracia se consolida como régimen de gobierno.



Segundo, el factor inercial. Es natural que una coalición que ha tenido resultados tan notables y cuyos equipos han funcionado con un nivel tan alto de afiatamiento experimente una tentación irresistible al continuismo. Bastaría con instalar el piloto automático para que las cosas siguieran mejorando.



Tercero, porque en la oposición no se aprecia un proyecto alternativo atrayente. Si al frente no se tiene una oferta innovadora y el cambio es una consigna vacía de contenido, lo lógico es que ante la ausencia de un desafío en el plano de las ideas, sería apostar al status quo y que se imponga el pragmatismo pesimista, ese que dice sigamos en el camino de lo posible, porque más no se puede hacer y lo que hacemos ya es bastante.



Sin embargo, a riesgo de parecer contradictorio, son precisamente las razones anteriores las que fundamentan la necesidad de un giro estratégico de la Concertación.



Así es, es la propia obra de la Concertación la que permite sustentar la convicción de que Chile puede más.



En ese sentido, el período comprendido en los tres gobiernos de la Concertación vendría a representar, por un lado, la fase de recuperación del país luego de una experiencia de neoliberalismo extremo y autoritarismo político de mediocres resultados en lo económico (crecimiento económico del 2.9%, inflación de 79% y desempleo de 18%, en promedio entre 1974-1989) y de franco deterioro en lo social (herencia del 40% de la población viviendo en pobreza y la peor distribución del ingreso conocida en el siglo XX) y en lo político (derechos políticos y civiles conculcados). Y, por otro lado, la fase de edificación y consolidación de los pilares político-institucionales y económico-sociales para emprender el desafío de convertirnos en un país desarrollado.



Pensar y proyectar el país que queremos, supone asumir el desafío en forma integral, puesto que se modifican los propósitos últimos de nuestra acción y también sus representaciones simbólicas. Se trata de centrarse en el futuro y, por tanto, superar los traumas y miedos que venían de un pasado ya superado.



Los retos ahora son más complejos y ambiciosos. Hablamos ni más ni menos de humanizar Chile; restituir y ampliar la soberanía popular; crecer más y distribuir mejor; expandir las libertades, la solidaridad y la protección social; reivindicar la política y el sentido de lo colectivo y lo comunitario; alcanzar una democracia más participativa y distribuir mejor el poder en nuestra sociedad; insertarnos en la globalización con un proyecto de desarrollo con identidad y en alianza con otros países de América Latina; defender nuestro patrimonio cultural y nuestras riquezas naturales.



Hasta aquí, alguien podría hacer dos observaciones respecto de lo anterior. La primera, afirmar que el problema es que a la centro-izquierda se le agotó el stock de ideas para implementar estas aspiraciones. Sin embargo, nuestra afirmación es precisamente la contraria. Lo que se agotó es el paradigma liberal. En otras palabras; el modelo rindió lo que tenía que rendir y a pesar de los grandes progresos alcanzados corremos el riesgo, de no mediar un giro estratégico, de entrar en la fase de rendimientos decrecientes. La segunda, sería afirmar que éstas son sólo declaraciones de voluntad, vagas y etéreas, por lo que nadie estará en desacuerdo con ellas. Sin embargo, el punto aquí es otro; se trata de entender que -en esta etapa- antes de entrar en la discusión de medios (propuestas programáticas), lo que se tiene que hacer es ponernos de acuerdo en los fines, ideas e ideaciones que orientarán nuestra acción política en los próximos seis años. Luego, los medios deberán expresar con nitidez y coherencia estas aspiraciones.



Aun así, en las próximas columnas intentaré avanzar un poco más en la concreción de estas ideas.



* Mauricio Jelvez es investigador del CED (Centro de Estudios para el Desarrollo)

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes

Plan Individual

Anual:
$90.000
Semestral:
$40.000
Trimestral:
$20.000
Mensual:
$10.000

Plan Empresa

Anual:
$700.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 1.200.000)

Semestral:
$400.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 600.000)

Trimestral:
$200.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 300.000)

Mensual:
$80.000

Hasta 10 usuarios
(valor normal 100.000)