El hambre: ¿un problema sin solución? - El Mostrador

Jueves, 14 de diciembre de 2017 Actualizado a las 05:19

Autor Imagen

El hambre: ¿un problema sin solución?

por 13 junio, 2005

Setenta y dos países, millones de personas, una sola causa. La marcha mundial contra el hambre (12 de junio) pone en la agenda internacional un problema que causa la muerte de un niño cada 5 segundos en nuestro globalizado mundo.



Sin embargo, detrás de esta actividad existe un trasfondo de iniciativas llevadas a cabo para contrarrestar el hambre en las zonas más pobres del planeta. La más destacada es el Programa Mundial de Alimentos (PMA) de la ONU, el cual socorre aquellas poblaciones que sufren el destierro forzado producto de cruentas pugnas políticas. Es así como más del 62% (US$15 mil millones) del total de sus recursos se destinan a África del Norte y Subsahariana, Medio Oriente y América Latina, los cuales se canalizan para ayudar principalmente a refugiados. Hablamos de repúblicas como Ruanda, Palestina, Haití, entre otras.



Sin ir más lejos, deberíamos pensar en las consecuencias humanas que tendrá en el mediano plazo la vecina república de Bolivia producto de su actual crisis. Y si bien hay que respetar las individualidades de cada caso, no es menor que a las crudas confrontaciones políticas, que en varias oportunidades han decantado en las armas, también existan relaciones étnicas defectuosas al interior de un Estado, que se encarnan como una causa difícil de superar. Me refiero a las confrontaciones entre hutus y tutsis en Ruanda, entre el ejército israelí y los palestinos en la franja de Gaza, o la que recientemente se aprecia en Bolivia en donde vemos una gran masa de población indígena protestando en la calles.



Por otra parte, no suena alentador para aquellos que están detrás de las iniciativas que luchan contra el hambre, saber que el aumento del gasto militar mundial en 2004 logró superar el billón de dólares, de los cuales cerca del 50% pertenecen a EEUU.



Toda esta situación llama a tres reflexiones: primero, que en pleno siglo XXI, a sesenta años del fin de la II Guerra Mundial y a 15 de la caída del bloque soviético, aun existen conflictos políticos que no encuentran causes pacíficos. Conflictos que son herederos de la interrelación de estos y otros hechos históricos.



La segunda, dice relación a que la situación actual demuestra que a pesar de los esfuerzos, el hambre sigue siendo un gran problema, lo que debe instar a los líderes mundiales a buscar nuevas alternativas para contrarrestarlo. En este sentido, la iniciativa impulsada por el Presidente Ricardo Lagos en conjunto con Inacio Lula Da Silva, Jacques Chirac, entre otros, en la última Cumbre Mundial Contra el Hambre y la Pobreza (realizada el 2004), consistente en establecer un impuesto a la Globalización, significan una luz de esperanza.



Al igual que iniciativas pioneras en este ámbito, como el impuesto a las transacciones financieras especulativas impulsada por la sociedad civil, y que algunos países como Bélgica la han adoptado como ley en sus parlamentos. Al respecto se ha cuestionado la institucionalidad que debería existir para administrar los recursos que eventualmente se recaudarían, sin antes repensar funciones de organismos económicos mundiales ya existentes como el Banco Mundial.



Para estar a favor de políticas como éstas, no es necesario estar en contra de la globalización o del mercado, porque ambos son una realidad en el mundo de hoy, en la cual Chile se ha insertado exitosamente, sino que se trata de trabajar en pos de la igualdad y la solidaridad, dos conceptos intrínsecos de la Democracia, que también es una realidad en gran parte de la Tierra.



A raíz de esto último, surge la tercera reflexión que insta a valorar lo que hemos logrado construir como sociedad democrática y a que seamos críticos a la vez de nuestra situación actual para seguir progresando en la igualdad y en la libertad. Es así como, tanto el trabajo del PMA, las iniciativas que apuntan a solucionar el Hambre en el planeta, y nuestra siempre perfectible Democracia, llenan de contenido una marcha que sobre todo exige una voluntad política mundial, y a la cual, toda persona que respete mínimamente los derechos humanos y la paz debe adherir.





Ximena Rincón González, intendenta de la Región Metropolitana.




Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes

Plan Individual

Anual:
$90.000
Semestral:
$40.000
Trimestral:
$20.000
Mensual:
$10.000

Plan Empresa

Anual:
$700.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 1.200.000)

Semestral:
$400.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 600.000)

Trimestral:
$200.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 300.000)

Mensual:
$80.000

Hasta 10 usuarios
(valor normal 100.000)