Cambio de mando: Transversales y tecnócratas, y la nueva Santa Alianza - El Mostrador

Domingo, 17 de diciembre de 2017 Actualizado a las 15:19

Autor Imagen

Cambio de mando: Transversales y tecnócratas, y la nueva Santa Alianza

por 28 marzo, 2007

Tras la crisis del Transantiago la Presidenta por fin decidió sus cambios. Optó por la fórmula que otrora le diera "gobernabilidad" a la Concertación, y de la cual públicamente había renegado en su campaña: trajo de vuelta a los políticos transversales, aliados esta vez, con los tecnócratas de palacio.



Convengamos que la "gobernabilidad" tiene buena fama. Se le suele definir en oposición al desgobierno y frente a ello, no hay nada que hacer, salvo inclinarse ante su necesidad. Súmese a ello una lectura apresurada -de aquéllas que, sospecho, se dan en el entrepiso de La Moneda- y entonces la respuesta parece evidente: tras un año de agitaciones, desencuentros y descoordinaciones, lo que parece requerirse es un poco de orden (el peso de la noche) y quietud. Mas aún, en un país en donde la responsabilidad por el caos está inscrita con sangre en la memoria de sus elites gobernantes, la balanza se inclina a no dudar en favor de lo probado, de los que saben, de los Viera-Gallo y Cortazar (aunque también de Tokman y Maldonado).



Sin embargo, la vuelta de los transversales parece traer más agua de lo que aparenta. A primera vista parece un triunfo de aquellos que abogaban por la vuelta de los políticos. La necesidad de los "Tironi, Correa, Arriagada..." como bramaba un diputado en la prensa recientemente. Un retorno a la política propiamente tal y la derrota por tanto de los tecnócratas de Expansiva.



La realidad parece sin embargo distante a tal análisis. No sólo Velasco y compañía fortalecen sus posiciones (con Tokman ahora en Energía), sino que ganan dos probados y hábiles políticos, dando lugar a una alianza inédita, que refuerza el único proyecto estratégico en juego: el de los tecnócratas liberales.



En esto conviene ser preciso. La derrotada en el cambio de gabinete último es por lejos la Política con mayúscula. Aquélla que se insinuó alguna vez en la idea del "gobierno ciudadano", la que proponía abrir las puertas de la participación de la sociedad civil, y que ahora yace sepultada en los archivos del anecdotario del primer año de gobierno.



A contrapelo de ella -la Política-, se nos ofrecen ilusionistas -de gran talento hay que decirlo- que desembozarán -qué duda cabe- sus mejores habilidades para recobrar la gobernabilidad perdida, y en una de esas, quién sabe, tienen éxito.



Lo que un ilusionista sin embargo nunca hará, a riesgo de desnaturalizar su función, será mostrar las coartadas que sostienen sus ilusiones. Jamás mostrará sus cartas y menos a quien sirven sus presentaciones.



Si algo late incesante, sin embargo, tras la crisis del Transantiago es la necesidad de develar dichas coartadas. Doloroso para unos. Vergonzoso para otros. Inconveniente para muchos. Lo cierto es que, lo que el debate público demanda, es correr el falso velo de la tecnocracia. Aquélla que nos hace asumir que la decisión -por ejemplo- de tener 5600 microbuses es impuesta por el imperativo ineluctable del cálculo técnico, frente al cual no cabe más que dar asentimiento.



Lejos de aquello, en verdad -como lo intuyen los pobres de la ciudad que mascullan su rabia en el flamante Transantiago- el tamaño de una flota de transporte siempre ha sido (en Santiago y en Londres) una decisión contingente, que responde a la pregunta acerca de qué calidad de vida se le quiere dar a la gente que habitan las poblaciones y villas de la ciudad: buena, mala o mediana, y cuánto se está dispuesto a pagar por ello.



Preguntas éstas -propiamente de la Política (con mayúscula, insisto), que los chilenos hace tiempo no escuchamos formuladas (si alguna vez se escucharon), y para las cuales los ilusionistas, aunque entretenidos y talentosos, poco ayudan. Más bien son convocados para lo que sirven: crear imágenes y nuevas narrativas que den aliento a una tecnocracia desgastada. Es ese, y no otro, su aporte específico en la nueva santa alianza.



_______________



* Ricardo Camargo es Abogado y Master en Ciencia Política (U. de Chile), Master of International Studies (University of Otago, New Zealand), Candidato a Doctor en Politics (University of Sheffield, United Kingdom) y Honorary Fellow del Political Economy Research Centre, University of Sheffield. E-mail: pop03rc@sheffield.ac.uk.

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes

Plan Individual

Anual:
$90.000
Semestral:
$40.000
Trimestral:
$20.000
Mensual:
$10.000

Plan Empresa

Anual:
$700.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 1.200.000)

Semestral:
$400.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 600.000)

Trimestral:
$200.000

hasta 10 usuarios
(valor normal 300.000)

Mensual:
$80.000

Hasta 10 usuarios
(valor normal 100.000)