¿Ley de Subcontratación II? - El Mostrador

Domingo, 19 de noviembre de 2017 Actualizado a las 13:30

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¿Ley de Subcontratación II?

por 6 julio, 2007

Días agitados ha vivido el mundo del trabajo. Los contratistas de Codelco exigen negociar colectivamente y que se respete el principio de, a igual trabajo, igual remuneración. Todo en nombre de la Ley de Subcontratación.



Quizás sea hora de hacer el balance.



La ley ha permitido transparentar el manejo de los recursos humanos en muchas empresas, que han debido, algunas por primera vez en su historia, poner atención en la forma en que contratan y, al mismo tiempo, tratan a sus trabajadores. Ha quedado al desnudo, además, mucha práctica fraudulenta de utilizar testaferros para la contratación de empleados, eludiendo las obligaciones laborales exigidas por la ley. Y todo escondido bajo el cómodo disfraz de contratos eufemísticamente llamados de servicios.



Pero junto a los avances, aparecen también las deudas. Aspectos que la ley de subcontratación dejaron pendientes y que deberían ser incluidos en una Ley de Subcontratación II.



En primer lugar, el problema de la equiparación salarial. La existencia de discriminatorias condiciones de trabajo y salariales, entre los trabajadores subcontratados o suministrados y los trabajadores directos de la empresa principal o de las empresas usuarias, que realizan el mismo trabajo.



La ley de subcontratación no tiene ninguna norma que solucione este problema de discriminación laboral, por lo que dicha norma no resolvió la existencia de trabajadores de primera y segunda categoría.



En el mundo, las leyes que regulan esta materia sí resuelven este problema. En Italia, el Decreto Legislativo NÅŸ 276/2003 establece el derecho del trabajador suministrado "a un tratamiento económico y normativo no inferior" al de los dependientes equivalentes de la empresa usuaria. En España, la ley 29/1999, estableció la denominada "equiparación salarial" entre los trabajadores directo y los suministrados por vía de empresas suministradoras.



En segundo lugar, el difícil escenario que enfrenta el ejercicio de los derechos colectivos del trabajador subcontratado, particularmente la sindicalización y la negociación colectiva.



Como la ley de subcontratación no tiene normas sobre la materia, se aplican las normas legales generales, que dan a este tema una respuesta muy poco convincente: la negociación colectiva obligatoriamente es con el empleador o empresa contratista. En muchos casos quien fija las condiciones económicas del trabajo es única y exclusivamente la empresa principal, verdadero director de orquesta de la cadena de empresas ligadas por la subcontratación.



Así lo entendieron, como lo hemos visto en este tiempo, los trabajadores subcontratados de Forestal Arauco y de Codelco, quienes se hicieron esta sencilla pregunta: ¿es razonable negociar colectivamente con la empresa contratista, cuando todas las decisiones económicas relevantes las toma la empresa principal?.



La ley no aborda este punto. Una formula interesante, quizás, sería la adoptada en el derecho norteamericano, país tan admirado por su flexibilidad laboral, donde la Junta Nacional de Relaciones de Trabajo (NLRB), ha decidido, en M.B Sturgis, Inc. and Textile Processors, que los trabajadores de la empresa central y los de empresas externas que prestaban servicios para aquella, constituían una sola unidad de negociación colectiva, aunque tuvieran empleadores distintos.





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José Luis Ugarte Cataldo. Profesor Derecho de la Universidad Diego Portales

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