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Tragedia en México

por 13 junio 2009

os establecimientos que atienden párvulos, tanto públicos como privados, tienen la responsabilidad de velar por el desarrollo integral de los niños y niñas, lo que implica no sólo los aspectos formales del currículo escolar, sino también el cuidado físico, evitando que los menores se expongan a...

Por María Soledad Rayo*

La noticia sobre el incendio que cobró la vida a 44 párvulos que asistían al jardín infantil Hermosillo, ubicado en el estado de Sonora en México, plantea una serie de reflexiones en torno a la seguridad de los establecimientos educacionales de nuestro país.

Si bien el inmueble funcionaba como jardín infantil desde el 2001 y la alcaldía en ese año le otorgó el permiso de funcionamiento, los peritos de las procuradurías generales de la República (PGR) y de Justicia del Estado (PGJE) confirmaron que las salidas de emergencias obstruidas y las rutas de evacuación mal diseñadas incidieron en la magnitud del accidente.

Todos los establecimientos que atienden párvulos, tanto públicos como privados, tienen la responsabilidad de velar por el desarrollo integral de los niños y niñas, lo que implica no sólo los aspectos formales del currículo escolar, sino también el cuidado físico, evitando que los menores se expongan a situaciones de riesgo.

Durante el mes de mayo el Colegio de Educadores de Párvulos, en conjunto con la Universidad Mayor, llevó a cabo el seminario "Apoyo a la Gestión de Calidad de Salas Cunas y Jardines Infantiles", que contó con la participación de representantes de JUNJI, el Ministerio de Salud (MINSAL) y la Dirección del Trabajo (DT).

El propósito de la actividad fue orientar a los educadores, sostenedores, alumnos de Pedagogía, padres y apoderados sobre la importancia que reviste el empadronamiento, las condiciones sanitarias, el número de docentes por alumno, el trabajo pedagógico que ellos desarrollan, la infraestructura y el ambiente educativo.

Entre las estadísticas que se dieron a conocer en este evento destaca que en Chile, de los aproximadamente mil 900 establecimientos que operan con patente municipal, sólo un 50% mantiene el empadronamiento al día, lo que implica que la salud y condiciones físicas de los párvulos que asisten a los jardines infantiles y salas cunas no empadronados podrían estar en riesgo permanente.

Como institución creemos que este tema debe ser parte fundamental en la agenda pública, sobre todo considerando que Chile se ha comprometido a velar por la protección de los derechos de los niños y niñas, además de asegurar que ellos asistan a establecimientos que brinden garantías de seguridad y bienestar.

Asimismo, los padres y apoderados deben exigir la documentación pertinente, con el propósito de escoger la mejor alternativa entre las posibilidades que brinda el sistema educacional, propiciando a la vez la cultura preventiva.

 

*María Soledad Rayo es presidenta del Colegio de Educadores de Párvulos de Chile A.G.

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