Lunes, 5 de diciembre de 2016Actualizado a las 01:32

Opinión

Autor Imagen

La salud, los enfermos y la política

por 6 agosto 2010

La salud, los enfermos y la política
No es necesario oponerse a cada cosa que haga el gobierno simplemente porque la iniciativa nace de allí pero tampoco, el gobierno necesita recurrir a confusas estadísticas para intentar mostrar una eficiencia en la gestión que, por lo demás, es deseable y necesaria.

El debate en el sector salud se está peligrosamente polarizando entre oficialismo y oposición lo que, podría dejar inermes a los usuarios. Si bien, las declaraciones del Ministro de Salud han sido a menudo erráticas (por ejemplo, asegurando que no habrá concesiones en el complejo Sur en la mañana para reafirmar la concesión en la tarde) pero también es necesario reconocer que las críticas que han surgido desde algunos líderes partidarios de la hoy oposición, también muestran una intención demasiado marcada por el juego político mediático coyuntural.

Caso uno. El gobierno ha planteado su apoyo a la venta de medicamentos que no requieren receta médica en supermercados. Curiosamente, personas que defienden los intereses de la gente se han opuesto argumentando que los supermercados no tienen asesoría de químicos farmacéuticos. No obstante, para los medicamentos sin receta -ya que los que tienen receta son de responsabilidad del médico tratante- lo que sucede es que los empleados -que, como se sabe, tienen “incentivos” de los laboratorios- tienden a recomendar productos más caros que los genéricos, los cuales además suelen no ser encontrados en las cadenas farmacéuticas. Ni hablar de precios afichados los cuales la autoridad sanitaria no ha podido imponer a las cadenas (y no cursa siquiera multas). En cambio, por definición se podrían encontrar en los supermercados. En definitiva, ojalá los medicamentos sin receta estén al alcance de todos y a precios visibles.

El director de Fonasa sale a negociar la abultada deuda pública con los laboratorios farmacéuticos que, como se sabe, es uno de los negocios mundiales más lucrativos, siguiendo de cerca al de las armas. ¡Si esta negociación sirve para reducir el costo público bienvenida sea!

Segundo. El Director de Fonasa sale a negociar la abultada deuda pública con los laboratorios farmacéuticos que, como se sabe, es uno de los negocios mundiales más lucrativos, siguiendo de cerca al de las armas. ¡Si esta negociación sirve para reducir el costo público bienvenida sea! Más aún, los costos de los medicamentos en Chile son más caros que en varios países vecinos y los laboratorios prohíben la venta “cruzada” en otros países. Ciertamente, las empresas pueden oponerse a una renegociación, pero también la autoridad está en el derecho de proponer negociaciones que favorezcan el interés público.

Tercero. El Presidente anuncia que se redujo de 360.000 a 180.000 la lista de espera Auge. Esto podría ser una muy buena noticia y da cuenta de que el AUGE puede cumplirse. Lo que no queda claro es cómo se hizo este “milagro administrativo”. Con justa razón varios voceros del consolidado y masivo Frente Amplio de Defensa de la Salud Pública sospecharon de este logro. Las razones son varias. Una, en la página web del Fonasa ayer 5 de agosto se comunicaba que “Uriarte dio a conocer que al 30 de junio el stock de garantías retrasadas desde el 1 de julio de 2005 era de 246.742 casos”. Como puede verse las cifras del Presidente y las del Director de Fonasa difieren con creces. Más lejos aún, en la página 327 del informe que presentó el Presidente Piñera al Congreso este 21 de mayo dice: “Entre los avances del Plan AUGE, durante 2009 se cumplió la atención de un millón 776 mil 722 casos dentro de las 56 garantías cubiertas. Respecto de la ejecución de las garantías, en el dos por ciento de las atenciones no se cumplieron los plazos estipulados en los decretos vigentes…” Esto es solamente cerca de 35.000 retrasos que, por cierto es significativamente menos que las cifras entregadas por el Presidente esta semana. Lo menos que se le puede pedir a la administración es que concuerde las cifras ya que sincerar las estadísticas y mejorar la gestión de los registros es una necesidad en un país que pretende compararse con países desarrollados como lo pretende Chile con su ingreso a la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE).

En definitiva, no es necesario oponerse a cada cosa que haga el gobierno simplemente porque la iniciativa nace de allí pero tampoco, el gobierno necesita recurrir a confusas estadísticas para intentar mostrar una eficiencia en la gestión que, por lo demás, es deseable y necesaria.

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes