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Buscando enemigo

por 19 agosto 2010

Concentrar toda su artillería comunicacional contra el Partido Comunista denota, sin embargo, una completa falta de imaginación y de actualidad. Pinochet estuvo 17 años denostando, persiguiendo y asesinando militantes comunistas.

Es un hecho que se ratifica una y otra vez: la derecha no puede vivir sin enemigos.

Hasta hace pocos días, sus llamados a la unidad nacional se acompañaban de dardos envenenados contra la presidenta Bachelet, pero la encuesta CEP, y luego el estudio de la revista Qué Pasa, les hizo ver que aquellos disparos podrían salir por la culata.Guardaron la minuta comunicacional pero, activos como son, los asesores de Palacio, haciendo gala de gran originalidad, no tardaron una semana en identificar un nuevo blanco: el Partido Comunista. El coro lo inició un diputado UDI para que a los pocos días el propio presidente Piñera hiciera de solista.

Concentrar toda su artillería comunicacional contra el Partido Comunista denota, sin embargo, una completa falta de imaginación y de actualidad. Pinochet estuvo 17 años denostando, persiguiendo y asesinando militantes comunistas.

Habría que preguntarse por qué un gobierno que tiene tamañas tareas por delante, como encarar la reconstrucción de las zonas devastadas por el terremoto, impulsar su agenda programática con temas tan sensibles como la seguridad ciudadana, la reforma del Estado, la calidad de la educación, que además está metido en este preciso momento en el drama de la mina San José en donde el país entero sigue con angustia la suerte de los mineros accidentados, que además se encuentra a pocos días de celebrar el bicentenario de nuestra declaración de independencia y que intenta, por añadidura, realizar un acto de unidad nacional en el día menos propicio para aquello, como es el 11 de septiembre, digo por qué y sobre todo para qué necesita iniciar campañas contra enemigos reales o imaginarios, cuando justamente lo aconsejable sería que su esfuerzo se concentrara en hacer su pega, es decir gobernar, que para eso lo eligieron los chilenos.

Hay cierta derecha que tiende a imponerse y que piensa que su éxito se mide por su capacidad de destrucción de sus adversarios. Es la misma lógica pinochetista: lo que cambia es el método. Concentrar toda su artillería comunicacional contra el Partido Comunista denota, sin embargo, una completa falta de imaginación y de actualidad. Pinochet estuvo 17 años denostando, persiguiendo y asesinando militantes comunistas en un contexto político marcado por la Guerra Fría y la doctrina de la seguridad nacional. No obtuvo los resultados esperados: militantes comunistas son hoy parlamentarios elegidos democráticamente mientras militares que los persiguieron se encuentran en las cárceles.

Pero la derecha tiene esa fatal inclinación a perseguir, a denostar, a instalar sospechas, a agredir. Rápidamente, sus ataques al Partido Comunista se convierten en interpelaciones a la Democracia Cristiana y a la Concertación, los llamados tontos útiles. En un juego de vasos comunicantes, la ministra Von Baer exige que se aclaren las vinculaciones del Partido Comunista con los grupos terroristas colombianos y las de éste con los partidos de la Concertación, los que –voluntaria o inopinadamente- también serían cómplices, ya que quieren pactar entre ellos.

El comité político de La Moneda respira aliviado y apoya entusiasmado esta nueva ofensiva: por fin tenemos enemigo.

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