Martes, 6 de diciembre de 2016Actualizado a las 11:12

Autor Imagen

El Titanic de las isapres

por 19 agosto 2010

En todo caso, el impacto más potente sobre las Isapres se da con los contratos vigentes. El TC fue explícito en señalar que los contratos de salud previsional son de tracto sucesivo y están regulados por normas de orden público.

Hace poco más de una semana el Tribunal Constitucional (TC) emitió un comunicado señalando haber llegado al acuerdo de declarar “inconstitucional los numerales 1, 2, 3 y 4, del inciso tercero, del artículo 38 ter de la Ley 18.933, conocida como Ley de ISAPRES”. Las Isapres interpretaron este comunicado de manera triunfalista: el Tribunal no había optado por el peor escenario para esta industria, la eliminación de la tabla de factores.

Conocido el texto íntegro del fallo (se publicó el 9 de agosto en el Diario Oficial) podemos afirmar que dicho comunicado fue simplemente la punta de un enorme iceberg con el que colisionaron las Isapres.

En efecto, la sentencia del TC ha establecido una rica doctrina a la cual se tendrá que adecuar el legislador. El fallo en sus 179 considerandos se refiere no sólo a la tabla de factores, sino que a los principios que deben inspirar el sistema privado de seguros de salud, de acuerdo al mandato de las normas y principios constitucionales.

En todo caso, el impacto más potente sobre las Isapres se da con los contratos vigentes. El TC fue explícito en señalar que los contratos de salud previsional son de tracto sucesivo y están regulados por normas de orden público.

De manera general, el TC ha establecido categóricamente que la regulación del “derecho a la protección de la salud” es una materia propia de la seguridad social, y por tanto debe inspirarse en los principios de solidaridad, universalidad, igualdad, suficiencia y unidad o uniformidad. Adicionalmente, según este criterio las normas legales que regulen a las Isapres son de quórum calificado para su aprobación en el Congreso (hasta la fecha el Parlamento las entendía de quórum simple), lo que obligará al Gobierno a generar un mayor consenso político en la iniciativa que envíe al Parlamento. De acuerdo a estos principios, las reformas que envíe el Gobierno al Parlamento deberán cambiar radicalmente la forma de funcionamiento y financiamiento del sistema de salud privado, el que hasta la fecha no ha estado marcado precisamente por el principio de la solidaridad.

Adicionalmente, el TC ha establecido de manera explícita en sus considerandos los siguientes efectos directos en el sistema privado de salud. En primer lugar, al contrario de lo que hasta el momento ha afirmado la autoridad, la Superintendencia de Salud no puede fijar la estructura de la Tabla de Factores, toda vez que los numerales declarados inconstitucionales son una “condición de ejercicio” para dicho organismo. En otras palabras, la facultad no puede ejercerse mientras no existan normas legales (ahora derogadas) que determinen su marco de acción. Por la misma razón, las Isapres no mantienen la “libertad” de fijar los factores de la tabla (que permiten calcular el precio final del contrato).

En consecuencia, la derogación de las mencionadas reglas implica que desde la publicación de la Sentencia en el Diario Oficial ya no se podría afiliar a personas en Planes de Salud que contemplen una Tabla de Factores de las hasta ahora existentes, ni tampoco, podrían cambiarse dentro de la misma Isapre a otro plan que contemple una Tabla de Factores. Asimismo, no sería posible ofrecer, en la adecuación de precio base, un plan alternativo que contenga una tabla de factores de las que conocemos. Finalmente, tampoco será factible “crear” administrativamente una Tabla de Factores en el intertanto, pues el Tribunal no admite la facultad de la Superintendencia para crearlas sin existencia de reglas.

En todo caso, el impacto más potente sobre las Isapres se da con los contratos vigentes. El TC fue explícito en señalar que los contratos de salud previsional son de tracto sucesivo y están regulados por normas de orden público (rigen in actum). Por tanto, la irretroactividad del fallo se aplica a los efectos de los contratos hasta el 9 de agosto de 2010 (no podría un afiliado solicitar la restitución de lo percibido por las Isapres en virtud de la aplicación de la Tabla de Factores), pero a partir de esta fecha, el precio del plan de Isapre debería estar regido exclusivamente por el precio del AUGE más el precio base del plan complementario, sin factor.

Sin duda este fallo marcará un antes y un después de la forma cómo hemos entendido el funcionamiento del sistema privado de salud. Las Isapres, así como el Titanic, se enfrentaron al choque de un enorme iceberg.

Claves

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes