Domingo, 11 de diciembre de 2016Actualizado a las 22:27

Opinión

Autor Imagen

El rescate: Ganadores y perdedores

por 23 agosto 2010

El rescate: Ganadores y perdedores
Dependiendo de cómo sigue el rescate, y cómo coincide el timing con las encuestas de opinión pública, Golborne se podrá convertir en un presidenciable. Eso sí, tendrá que seguir su conversión de empresario a político. Por su cercanía a las familias, su sencillez y su obvia preocupación por los mineros se puede observar que en lo político, por lo menos al estilo cariñocrático que aparentemente valoramos, es un muy buen alumno.

Hace días que me cansé de ver las transmisiones desde la mina San José. Informar es una cosa, pero con las cámaras enfocadas en el sufrimiento de las familias, ya parecía voyerismo. Pero el domingo pasamos de teleserie a película de aventura. Y como  en toda película de aventura, al final alguien gana y alguien pierde. ¿Quiénes son?

Las que más ganan, tal vez aun más que los propios mineros, son las familias, que han sufrido frío e incertidumbre, pero que han mostrado una increíble fortaleza. Si bien el despliegue de periodistas no ha sido el más noble de los espectáculos, es posible que la presencia de las familias haya mantenido la atención de los periodistas, y la presencia de periodistas aseguró la atención de los políticos. Nota: 7+

Los mineros han mostrado una fe y fuerza que han inspirado al país. Representan el deseo de sobrevivir en condiciones que no nos podemos imaginar. Más aun, en sus caras está escrita la historia de Chile, desde el salitre a Subterra, de la chilenización a la reconstrucción. Son los rostros del bicentenario. Nota: 7

Como dijo el gran filósofo Woody Allen, el 80% del éxito radica en ‘estar ahí’ (showing up), y Golborne estuvo ahí, activamente supervisando el rescate, cuando les iba mal, y en el momento de éxito. Entendió como pocos en el gobierno qué implica ser Ministro de Estado.

El segundo ganador es el Ministro de Minería, Laurence Golborne. Como dijo el gran filósofo Woody Allen, el 80% del éxito radica en ‘estar ahí’ (showing up), y Golborne estuvo ahí, activamente supervisando el rescate, cuando les iba mal, y en el momento de éxito. Entendió como pocos en el gobierno qué implica ser Ministro de Estado.

Dependiendo de cómo sigue el rescate, y cómo coincide el timing con las encuestas de opinión pública, Golborne se podrá convertir en un presidenciable. Eso sí, tendrá que seguir su conversión de empresario a político. Por su cercanía a las familias, su sencillez y su obvia preocupación por los mineros se puede observar que en lo político, por lo menos al estilo cariñocrático que aparentemente valoramos, es un muy buen alumno.
Nota: 6.8

El tercer ganador, pero en menor grado, es el Presidente Piñera. Se nota, en este caso, un elemento esencial de espíritu emprendedor del Presidente; el riesgo. Para él y para su gobierno, asociarse tan íntimamente con el rescate representó un tremendo riesgo, pues las chances de fracaso eran grandes. Se podría haber alejado, pero no lo hizo, probablemente por principio, pero también se la jugó. Y como en tantas ocasiones anteriores, ganó.

Sin embargo, ahora el Presidente debe cuidar el manejo comunicacional. Para muchos chilenos, el rescate de los mineros representará el primer éxito real del gobierno Piñera. Habiéndose ganado este tremendo porotito, no será necesario – y podría ser contraproducente – explotarlo. Los chilenos saben y reconocen que el gobierno movilizó las fuerzas para lograr el rescate. Nota: 6…. Si sigue así.

En el corto plazo, la Concertación es un perdedor. No le ha quedado otra que aplaudir la reacción del gobierno y de Golborne, aunque con Piñera han sido un poco más cautelosos. Las comparaciones con el manejo de crisis post 27 de febrero serán inevitables, y poco favorables. Lo mejor será morderse la lengua, hasta que pase el huracán, que durará un rato más. Podría haberse sacado un rojo, pero al haber
mantenido, generalmente, una línea de apoyo apolítico, la Concertación se saca un 5.

A la larga, sin embargo, la Concertación se dará cuenta que dentro del actual desastre habrá ganado un gran punto político: una vez más queda en evidencia la importancia del estado. Se necesita el estado para regular, y se recurrió al estado para el rescate.

Adicionalmente, el hecho que sean las pequeñas empresas mineras las que tienen mayores problemas de seguridad le podrá dar un argumento (más) en contra de la privatización, y eventual balcanización, de Codelco. Si la Concertación logra sacar esas lecciones de la tragedia, y transformarlas en propuestas concretas para apoyar lo que ha venido diciendo hace tiempo – pero sin caer en las lógicas maniqueas de Estado-Mercado que se usó en la campaña presidencial – tiene mucho que ganar.

Suena demasiado obvio decir que el que ha ganado de verdad es el país. Que en un país tan segregado, dividido por política, historia, clase y geografía, la tragedia nos unió. En ese sentido, el que todos andábamos pegados a la televisión no nos unió más que el mundial o la Teletón. Pero si los mineros emergen de la tierra antes del 18 de septiembre, el país habrá encontrado una razón, un eje, para las celebraciones del Bicentenario, que hasta el momento nos había eludido. El accidente de San José, al
igual que el Bicentenario, nos da para reflexionar sobre qué somos como chilenos, cómo enfrentamos la adversidad, y qué debiéramos cambiar para que en el tercer siglo de la República no veamos más escenas como las de las últimas dos semanas.

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes