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Neutralidad en Internet: por qué nos alegramos

por 2 septiembre 2010

Neutralidad en Internet: por qué nos alegramos
Cuando hablamos de neutralidad en Internet, hablamos de preservar una Internet abierta y libre para todos los ciudadanos. Ese es el gran desafío de la red hoy en día y Chile ha dado el primer paso a nivel mundial.

¡Somos primeros en el mundo! Sí, primeros, porque el pasado 26 de agosto se publicó en el Diario Oficial la nueva Ley 20.453 sobre “Neutralidad en Internet”, normativa que convierte a nuestro país en el primero del orbe en consagrar este principio a favor de los usuarios de la red y, al mismo tiempo, es la primera ley en Chile que establece derechos a los usuarios de Internet.

Pero, ¿qué significa la “Neutralidad en Internet”? Es un principio que busca proteger el libre tratamiento del tráfico que circula por Internet y que, por tanto, preserva uno de los grandes atributos de la red: que todos sus actores y contenidos compitan en igualdad de condiciones.

En términos prácticos, significa que las grandes empresas que controlan el acceso a Internet deben ser independientes a la hora de transmitir los contenidos que cada uno de nosotros envía a través de la red, sin poder realizar discriminaciones arbitrarias entre ellos.

En un mundo con Internet cada vez más saturado y con aplicaciones y programas que consumen cada vez más ancho de banda, las empresas caen frecuentemente en la tentación de bloquear algunos contenidos para privilegiar otros.

A simple vista, esto parece obvio, pero en realidad no lo es. En un mundo con Internet cada vez más saturado y con aplicaciones y programas que consumen cada vez más ancho de banda, las empresas caen frecuentemente en la tentación de bloquear algunos contenidos para privilegiar otros.

¿La razón? Varias. Aquí sólo quiero dar dos ejemplos.

Primero, en caso de los usuarios (“Heavy Users” se les llama), que utilicen demasiado ancho de banda por ejecutar aplicaciones muy pesadas, como por ejemplo,  bajar  películas o música desde Internet, éstos pueden  “perjudicar” a otros usuarios que sólo revisan el diario o envían correos a través de la Red. Entonces, el ISP que controla el acceso a Internet podría decidir que prefiere privilegiar a los cientos de usuarios promedio y comenzar a retrasar la conexión del “Heavy User”.

Uno puede pensar que tiene cierta lógica perjudicar a uno en beneficio de muchos, pero no lo es desde el momento en que ese “Heavy User” está pagando por una supuesta velocidad en Internet que sí le permite hacer ese uso de la red. A su vez, el ISP no le informó al usuario que en realidad tiene la red sobrevendida y que, por lo tanto, la velocidad que paga es realmente un máximo teórico que casi nunca alcanzará y que, en definitiva, debe compartir con otros usuarios.

Lo anterior resulta muchas veces imperceptible para el usuario, que no entiende por qué a veces su conexión es más lenta o simplemente se le “cae” Internet, sin sospechar siquiera que en muchos casos es una medida intencional por parte de los propios proveedores.

Segundo ejemplo: Un ISP puede considerar que es un buen negocio realizar acuerdos comerciales especiales con determinadas empresas y, así, privilegiar sus contenidos o páginas, es decir, arrendar un espacio fijo a mayor velocidad para determinadas empresas. ¿Cuál es la consecuencia práctica de esto? Que el poder de Internet de permitir que todos compitan en igualdad de condiciones ya no existiría, pues las “pymes” de la red no tendrán los recursos para pagar por ese espacio de “velocidad preferente”.

Hoy día el debate está en pleno apogeo a nivel mundial. Es así como la Comisaria Europea, Neelie Kroes, abrió una consulta pública sobre la neutralidad en Internet, para que a fin de año se pueda dictar una directriz sobre el tema que obligue a los países miembros de la Comunidad Europea.

En noviembre de 2007, el actual presidente de Estados Unidos, Barack Obama, -en plena campaña presidencial- se comprometía con el principio de neutralidad en Internet, en un discurso en la sede de Google, en Mountain View (California). Y hoy la discusión en dicho país vuelve a surgir con especial fuerza ante el reciente anuncio Google-Verizon.

En definitiva, cuando hablamos de neutralidad en Internet, hablamos de preservar una Internet abierta y libre para todos los ciudadanos. Ese es el gran desafío de la red hoy en día y Chile ha dado el primer paso a nivel mundial.

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