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Brasil 2010: PT ganará, pero no triunfará

por 1 octubre 2010

Brasil 2010: PT ganará, pero no triunfará
Brasil parece querer seguir el camino de Chile: un gobierno con gran apoyo de un pueblo con anhelos de mayores aportes sociales avanza lentamente de reforma en reforma y posterga las grandes luchas históricas de la izquierda en pro de mantenerse en el poder sin mayores conflictos.

Es año electoral en Brasil. Este domingo se decide quien gobernará el país más grande de América Latina por el próximo cuadrienio y el panorama electoral presenta una similitud muy particular con lo que fue Chile 2009.

Por un lado está la que se denominaba izquierda, que un día ha sido luchadora, radical, flameando banderas de democracia y equidad social, con su ánimo y propuestas formulados aún en tiempos de la oscura dictadura. Esta izquierda, liderada por el carismático ex-metalúrgico Lula da Silva, al concretarse el pronóstico de las encuestas, mantendrá una continuidad en el ¨Palácio do Planalto¨, extendiendo su gobierno partidario para un periodo de 12 años –tercer mandato-. Quizás copiando la fórmula de la Concertación en 2005, el partido postuló una mujer con un pasado de antagonismo importante contra el golpe militar y carrera pública bajo el alero del gobierno vigente. La ex-ministra-ex-guerrillera Dilma Roussef es esa heredera bajo la sigla del PT. Según las encuestas, gana en primera vuelta.

Al otro lado de la cancha, la ¨oposición¨ vocifera un furioso candidato de centro-derecha – aunque el acrónimo partidario lo pinta de centro-izquierda al ponerle ¨socialdemócrata¨ (PSDB, partido del ex-presidente Fernando Henrique Cardoso) – que más ladra que muerde, vocero de una derecha que, aunque satisfecha con el gobierno actual del punto de vista macroeconómico, muere de rabia por no tener el control de facto y de vergüenza por ser representada en el exterior por un obrero y ahora... ¿una mujer?

Al seguir el partido con la misma propuesta, la ¨izquierda¨ en Brasil no durará ni los cuatro  mandatos que duró en Chile y perderá para la misma izquierda en 2014, por falta de proyecto y de unidad o por exceso de comodidad en el trono. Falta que la derecha brasileña escoja a su Piñera.

Pero, el gobierno del PT no ha dejado satisfecho a dos segmentos de la sociedad: el intelectual liberal – que no simpatiza con las incoherentes alianzas políticas tejidas en el camino al poder – y el militante de izquierda – cansado de esperar las reformas estructurales que anhela para un país más socialista y menos neoliberal-capitalista. Alguien podría ocupar este vacío...

¿Se nota alguna similitud?

En Brasil, desde el principio del gobierno Lula, hubo dos rupturas significativas de sus militantes. La más reciente fue de una ex-ministra del Medio-Ambiente, ahora candidata, joven, liberal, obviamente ligada a la cuestión ambiental. Suena familiar? La otra ruptura fue durante el primer mandato del PT cuando un grupo de ¨PeTistas¨ inconformes con programas de gobierno que no correspondían con las banderas históricas del partido fueron expulsados de éste e idearon, en mediados del 2004, un nuevo proyecto político, que hoy se concreta en el PSOL – Partido Socialismo e Liberdade – con la candidatura de un ícono de la izquierda radical y uno de los fundadores del PT, Plinio de Arruda Sampaio. Él cuenta con la simpatía de los que no tienen problema en proclamarse socialistas en el siglo XXI y proponen reformas estructurales en el país, en una línea que se podría comparar con la propuesta de Arrate.

Brasil parece querer seguir el camino de Chile: un gobierno con gran apoyo de un pueblo con anhelos de mayores aportes sociales avanza lentamente de reforma en reforma y posterga las grandes luchas históricas de la izquierda en pro de mantenerse en el poder sin mayores conflictos. Lo que el PT parece no percibir es que los descontentos van ganando fuerza entre sus mismos ex-aliados y de pronto el antagonismo con una derecha débil ya no será su problema, sino que la división de fuerzas entre los no-derechistas, que ya se manifiestan en las figuras de Marina Silva (14% de intenciones de voto) y Plinio (1%).

No cabe duda que el PT ganará estas elecciones, que se llevan a cabo este domingo. Sin segunda ronda, lo que seguramente aniquilará cualquier posibilidad de autocrítica por parte de los gobiernistas. Pero al seguir el partido con la misma propuesta, la ¨izquierda¨ en Brasil no durará ni los 4 mandatos que duró en Chile y perderá para la misma izquierda en 2014, por falta de proyecto y de unidad o por exceso de comodidad en el trono. Falta que la derecha brasileña escoja a su Piñera.

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