Lunes, 5 de diciembre de 2016Actualizado a las 13:40

Autor Imagen

Podemos estar tranquilos

por 29 diciembre 2010

El gobierno norteamericano ha expresado "la más alta opinión y un gran respeto y admiración por el Presidente" chileno, según ha expresado su embajador, tras conocerse tres cables enviados por el anterior representante de ese país a su gobierno.

En particular el de 9 de octubre de 2009. Este último, tras hacer un resumen de actuaciones de Piñera como empresario y político (compra de acciones con información privilegiada, participación en farmacia que se concertó con otras para subir precios y actuación como gerente de un banco en que, asociado con otros ejecutivos, "además de los malos créditos que aprobaron, crearon docenas de compañías falsas, les dieron a estas compañías créditos del banco".

Claro, hubo una diferencia entre él y los otros ejecutivos bancarios: si bien en primera y segunda instancia todos fueron encargados reos, la Corte Suprema, por cinco votos a cero, acogió un amparo en favor de Piñera, que entonces resultó absuelto. Pero no lo fueron sus socios en las sociedades formadas para recibir dineros del banco con las cuales compraron acciones del mismo, que cumplieron sendas condenas de tres años.

Después de recordar, además, también el "Piñeragate", "una conversación telefónica en 1992 en la que discutía estrategias para destruir a una rival política, Evelyn Matthei", el anterior embajador concluyó algo muy diferente de lo expresado por el embajador actual: (1)"Sebastián Piñera lleva tanto sus negocios como su política hasta los límites de la ley y la ética". (2) "Algunas de sus acciones --tales como prestar dinero a compañías ficticias-- parecen cruzar claramente la línea hacia la incorrección legal". 3) ..."el electorado parece relativamente no preocupado por estas acusaciones".

Pero, a estas alturas, el gobierno norteamericano tampoco lo está, pues su nuevo embajador dice que aquél tiene "la más alta opinión y un gran respeto y admiración por el Presidente".

Si nada de todo esto importó ni importa al electorado chileno, al gobierno norteamericano ni, mucho menos, al propio Piñera, entonces no tiene ninguna importancia tampoco que se haya extraviado el proceso 99.971-6 sobre fraudes en el Banco de Talca, seguido ante el Segundo Juzgado del Crimen de Santiago tras la querella del interventor de dicho banco, Eugenio Silva Risopatrón, quien contrató como abogado para los efectos de sustanciar dicha querella a Ricardo Rivadeneira Monreal.

Además, la vocera del Gobierno ha dicho la última palabra: ha señalado que lo denunciado es "absolutamente falso, un recocido de acusaciones que fueron ocupadas de forma sumamente engañosa y majadera durante las últimas elecciones" y que "la diplomacia norteamericana ya no encuentra sinónimos para pedir disculpas respecto de esta situación".

Sin duda, podemos estar tranquilos con el Presidente y el Gobierno que tenemos. La ética pública parece garantizada.

Ver el posteo original

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes