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La reguleque brecha de la desigualdad

por 4 enero 2011

La reguleque brecha de la desigualdad
Los datos de la encuesta Casen 2009 nos indican que el 50% de la población en Chile tiene un ingreso per cápita menor a 120.000 pesos, que el 99% de los ingresos laborales son menores a 3.400.000 pesos. ¿Por qué tantos trabajadores con tan bajos ingresos y tan pocos con tan altos? ¿Por qué nos debe importar que estas brechas no sean tan altas?

Los lamentables dichos de la ex vicepresidenta ejecutiva de la JUNJI nos sacudieron fuertemente hace unos días. Miles de declaraciones, twitter explotaba y todos opinábamos lo inapropiadas de estas palabras. Calificar un sueldo de 3.700.000 pesos como “reguleque” muestra una ignorancia total con respecto a la brutal desigualdad de ingresos en la que vivimos. Muestra como, quienes somos parte del privilegiado 10% más rico de esta sociedad, no tenemos idea donde estamos parados. Y eso, es peligroso si los que lo creen son quienes están trabajando por el país.

Hemos discutido bastante acerca de pobreza estos últimos años. Todo muy enriquecedor, sin duda. Hace algunos años, por ejemplo, nos sorprendimos de observar como en realidad la pobreza esconde grandes dinámicas. Hay hogares que un año son pobres y después dejan de serlo. Otros años no son pobres y luego caen en pobreza. Entre 1996 y 2006, por ejemplo, 35% de la población había alguna vez sido pobre. Nuevas metodologías se han desarrollado para medir la pobreza en diferentes dimensiones lo que nos permitiría, por ejemplo, saber los efectos de un terremoto sobre la pobreza.

Nos dimos cuenta cuan dependiente era la medición de los precios que se usan para actualizar la canasta de la línea de pobreza. Tanto así que según Mideplan aumentó la pobreza y según Cepal cayó la pobreza entre 2006 y 2009. El gobierno ha creado comisiones para entregar medidas para superar la pobreza, para medir bien la pobreza, para focalizar los recursos en las familias pobres, y tantos otros.  Todo esto nos indica gran preocupación por el tema y eso es, en sí mismo, muy importante. El lema es: por un Chile sin pobreza.

Que el 10% más rico esté muy lejos del resto nos produce varios problemas. Primero, puede generar problemas en los sistemas políticos: vía el financiamiento de campañas comprometer a políticos a diseñar ciertas leyes que los favorezcan

Sin embargo, más allá de la superación de la pobreza, está la superación de estas desigualdades. Los datos de la encuesta Casen 2009 nos indican que el 50% de la población en Chile tiene un ingreso per cápita menor a 120.000 pesos, que el 99% de los ingresos laborales son menores a 3.400.000 pesos. ¿Por qué tantos trabajadores con tan bajos ingresos y tan pocos con tan altos? ¿Por qué nos debe importar que estas brechas no sean tan altas?

Todas las sociedades del mundo generan desigualdad de ingresos. Eso porque los trabajos son diferentes y los trabajadores también. Los trabajos más complejos los pueden realizar trabajadores que son más escasos: médicos, por ejemplo. Hay pocas empresas exitosas que pueden pagar mejores salarios. Hay trabajadores que han estudiado más años, tienen más experiencia y se han capacitados más. Sin embargo, hay sociedades que hacen las cosas diferentes. Hay sociedades que tiene sistemas para corregir lo que naturalmente se crea. Impuestos altos para los más ricos que financian políticas públicas universales como educación y salud. Leyes laborales estrictas que permiten a los trabajadores negociar mejores salarios y mejores condiciones laborales. Capacitación en los trabajos.

Que el 10% más rico esté muy lejos del resto nos produce varios problemas. Primero, puede generar problemas en los sistemas políticos: vía el financiamiento de campañas comprometer a políticos a diseñar ciertas leyes que los favorezcan. Segundo, puede generar endeudamiento desmedido de las familias de menores ingresos, que por querer imitar el consumo de los más ricos, se endeudan más de lo que deberían. Tercero, el bienestar de las personas no solamente depende de los ellas tengan, si no de lo que tengan quienes las rodean: no es lo mismo vivir en una sociedad donde todos ganen 3.700.000 pesos, que donde 99% de los trabajadores gane menos. Si esto último es así, la pobreza no es absoluta, como la medimos hoy, si no que es relativa.

Superar la pobreza absoluta es un reto. Chile está muy cerca de lograrlo. Según las estadísticas internacionales que se usan para las Metas del Milenio, en Chile el año 1990 16% de los chilenos vivía con menos de un dólar por día, el año 2009 menos del 2% vive en tales condiciones. Sin embargo, la pobreza relativa es otra cosa. Esa depende de cuan fuertemente se alejen del resto los que están en la locomotora. Esa medición es fácil de realizar, es útil, es la que utilizan los países donde la menor desigualdad sí importa.

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