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Magallanes protesta y Chile observa

por 17 enero 2011

En democracia es la región que más ha decrecido en población, bienes y servicios. La coalición de gobierno que inauguró la democracia desilusionó a los Magallánicos. Primero apareció un senador independiente que rompió el binominal.

Bastó con que el gobierno anunciara una disminución de 16,7 % del subsidio al gas en Magallanes para que se desatara la protesta social. Es obvio que algo más que un simple ajuste de cuentas del gas se esconde aquí. Hay un problema local, pero también nacional que compromete el desarrollo del país. Una deuda pendiente del Bicentenario es tener un país más igualitario territorialmente hablando.

La mirada local es clara. Magallanes es la región más austral de Chile. Los costos del transporte y las comunicaciones son enormes. Un  kilo de tomates allá  vale una caja del mismo vegetal acá. Los magallánicos se quejan que su educación y salud es más cara y de menor calidad que en la vecina Argentina. La geografía física es accidentadísima y el clima inmisericorde. Me dicen que allí 300 días al año son de un invierno de una crudeza sin igual. La situación geopolítica tampoco ayuda. En 1978 la probabilidad de  una guerra con Argentina armó hasta los dientes a los aguerridos magallánicos. Es una zona clave, en suma, para el proyecto de un país largo y angosto que une Pacífico con Atlántico. “Magallanes, Magallanes”, fueron las últimas palabras  de don Bernardo O´Higgins.

En democracia es la región que más ha decrecido en población, bienes y servicios. La coalición de gobierno que inauguró la democracia desilusionó a los Magallánicos. Primero apareció un senador independiente que rompió el binominal.

Chile lo sabe y por eso su Estado central lo apoya y los magallánicos trabajan duro para salir adelante. El Informe  Territorial OCDE Chile 2009 nos da un cuadro preciso de la realidad regional chilena. El año 2004 Magallanes tenía el segundo ingreso pér cápita del país (más que el de la Región Metropolitana) Sus resultados económicos, estructura comercial, educación, indicadores sociales y laborales, infraestructura, recursos naturales, desempeño institucional  local y regional e innovación lo sitúan en un índice de  competitividad parecido a la emergente Antofagasta. Su pobreza era de un 6,6% cuando la media nacional era de un 13,7. Su desempleo de 4,2 cuando este se empinaba sobre 10% en Bío Bío. Su matrícula en educación superior con respeto a la población en edad de trabajar está en la media nacional.

¿Sin embargo significa eso que Magallanes vive una fiesta que será de un alto costo el día de mañana, como lo señaló el Ministro de Energía, Ricardo Rainieri? Si vivieran en una fiesta perpetua “se hubiese sabido” como dicen los huasos de la zona central. En un país que ha multiplicado por tres su economía, el PIB regional de Magallanes decreció en caso tres puntos entre el año 1990 y el 2004.  Peor aún, su población también disminuyó en un punto.

En democracia es la región que más ha decrecido en población, bienes y servicios. La coalición de gobierno que inauguró la democracia desilusionó a los Magallánicos. Primero apareció un senador independiente que rompió el binominal. Luego se sumó un alcalde y ahora un diputado. En la primera vuelta presidencial del año 2009  irrumpió con inusitada fuerza Marco Enríquez-Ominani. Luego vino  el holgado triunfo de Sebastián Piñera en segunda vuelta.

Los  magallánicos quisieron creer que el gobierno de la “Coalición por el Cambio” traería un mejor tiempo. Más se aliviaron cuando el Presidente en ejercicio Sebastián Piñera señaló que "El sector residencial de Magallanes tiene un tratamiento especial en materia del gas (...) y ese tratamiento especial se va a mantener. Por tanto, le digo a los magallánicos que no hay nada que temer, porque hay buenas razones para que el precio del gas, que es un elemento tan vital en una región que tiene tantas dificultades, frío, sacrificio, se mantenga (...)”. Aunque se sostenga que la esencia de la promesa presidencial se mantenga, pues se trata de un pequeño recorte del subsidio, lo cierto es que así no lo evaluaron los habitantes de de Punta Arenas.

El Presidente de la República puede perder dos votos claves en el Congreso Nacional y disminuir sus niveles de desaprobación (36), desconfianza (44) y lejanía (56) que ya afectan a su imagen, según la encuesta CEP de diciembre. Su Ministro estrella Lawrence Golborne, como miembro del directorio de Enap y partícipe de la decisión, también puede verse afectado. Esto es lo que se juega en el corto plazo, en el gobierno. Pero la mirada local y del ahora debe abrir paso a la nacional y de largo plazo.

Sin embargo, como señalamos en el encabezado, algo más poderoso trepida en lo profundo. La protesta de Magallanes es la de Arica, Tarapacá   y Aysén. Y también La Araucanía, O´Higgins, y el Maule miran preocupados el debate. Agrego que Valparaíso y Bío Bío se suman a la fila. Sus problemáticas son muy diversas pero todas estas regiones coinciden en  la necesidad de un nuevo pacto territorial en Chile. La OCDE nos lo ha dicho en el informe que comento. Las disparidades territoriales son sustancialmente mayores que en los otros países miembros de la OCDE y están fuertemente asociadas a grandes disparidades en la productividad laboral. Chile no aprovecha la riqueza de su diversidad geográfica, cultural,  económica, climática. Atacama, Valparaíso, la Región Metropolitana y  Magallanes, que representan a la mitad de la población, han registrado un crecimiento promedio anual menor que el de las regiones similares de la OCDE. Tenemos zonas mineras ricas en el norte y rurales pobres en el centro y el sur. Tenemos una pujante zona norte orientada hacia la minería (como Antofagasta y Tarapacá).  El PIB per cápita alcanza en Antofagasta a 20.441 dólares  y en la Araucanía apenas es de 3951.

La concentración de las actividades comerciales, las empresas y la fuerza de trabajo en la capital hacen de Santiago, que tiene un 40% de la población, la fuente del 47% del PIB. El 76,8% de los servicios financieros se concentran en la capital. Ahogan a las regiones.  Y tamaña aglomeración humana y económica produce una mala calidad de vida.   Chile, junto con Islandia, es la nación miembro de OCDE más concentrada poblacionalmente hablando.

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