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La insuficiencia del Sernac financiero

por 27 abril 2011

En el proyecto del Sernac financiero aprobado por la Comisión de Economía del Senado no se resuelve el problema de fondo: el cliente de una institución financiera, sea ese un banco, una caja de compensación o una gran tienda con tarjeta propia, no se puede cambiar libremente a quien le ofrece mejor crédito.

La falta de competencia en el mercado financiero no es sólo un problema chileno. En muchos  países  se discute la forma en  que los consumidores puedan acceder  a créditos con menores intereses y con menores  comisiones.  En el caso de Chile las altas rentabilidades de la banca parecen indicar que el sistema funciona bien para los acreedores y mal para los deudores. Es un hecho que la ley de la oferta y la demanda, no funciona en el mercado del crédito. Si hay mucha demanda y esto aumenta los intereses no se alcanza un precio de equilibrio, porque la demanda por crédito en grandes sectores de la población, no tiene límite. Aunque suba el costo del dinero, no disminuye la demanda.

En el proyecto del Sernac financiero aprobado por la Comisión de Economía del Senado no se resuelve el problema de fondo: el cliente de una institución financiera, sea ese un banco, una caja de compensación o una gran tienda con tarjeta propia, no se puede cambiar libremente a quien le ofrece mejor crédito. Primero debe pagar la deuda pendiente, después debe conseguir un cupo  nuevo que le permita volver a endeudarse  y finalmente se encuentra con la sorpresa que las tasas de interés y los cargos adicionales son muy parecidos en todo el sistema.

En el proyecto del Sernac financiero aprobado por la Comisión de Economía del Senado no se resuelve el problema de fondo: el cliente de una institución financiera, sea ese un banco, una caja de compensación o una gran tienda con tarjeta propia, no se puede cambiar libremente a quien le ofrece mejor crédito.

La banca y las tarjetas de crédito de la banca son las que ofrecen tasas más bajas, pero aún así llegan al 30% anual. En las tarjetas de crédito de las grandes tiendas la llamada tasa máxima convencional está al borde del 50% anual y a eso hay que sumar varios cargos fijos como un comisión de administración, seguro de fraude y seguro de desgravamen, cargos que se cobran mensualmente y que para los que usan poco la tarjeta  representan un recargo apreciable en esa tasa máxima legal.

La banca ha informado recientemente  que los créditos de consumo sólo le aportan un 2% a su rentabilidad pero no indican que proporción de sus gastos operativos se deducen de los ingresos de la banca para llegar a ese 2%. En todo caso son frecuentes las ofertas de aumentar los cupos de crédito de consumo para los clientes, lo que parece indicar que son un buen negocio. Es tal el ofrecimiento de aumentos de cupo de los créditos vigentes que el SERNAC actual, al revisar los contratos de las tarjetas de crédito de las grandes tiendas, debió exigir que  sólo por aumentos de hasta 5 veces el monto vigente se deba solicitar la autorización del cliente. Además se requerirá el consentimiento para todo aumento de cargos y comisiones que afecte a la línea de crédito.

En el proyecto en trámite legislativo se otorga la calidad de Ministros de fe a ciertos funcionarios del SERNAC, para acreditar las violaciones  a la ley de defensa del consumidor. Esa función es muy valiosa para las transacciones de mercaderías  y para determinar las multas e indemnizaciones que podrá aplicar la justicia, pero  no cumplirá  función alguna en el caso de los créditos, ya que en general quedan registrados  y  cumplen con la legalidad y los contratos.

La insistencia en el proyecto está en mejorar la información a los consumidores para que puedan calcular los costos del endeudamiento. Por su parte la banca  trata de explicar el gran diferencial entre el costo del dinero para ellos y lo que cobran a sus clientes, por la falta de una base de datos consolidada que les permita conocer el grado de endeudamiento  de los clientes  con todo el sistema financiero para poder así calcular su riesgo efectivo. Hay varios economistas que opinan  que la banca ya dispone de la información suficiente  y que si aplican tasas tan altas no es por desconocer el riesgo de los clientes. La información publicada es que salvo excepciones los consumidores chilenos son muy buenos pagadores de sus deudas. Salvo casos excepcionales, la morosidad apenas llega al 3% de los créditos de consumo.

Lo que se requiere indispensablemente es una Fiscalía Nacional Financiera, que tenga atribuciones para investigar y sancionar  la colusión y el abuso en todas las instituciones financieras y un BancoEstado que actúe para regular el mercado del dinero. Ninguna de estas funciones se contempla en el proyecto de ley que avanza hacia su aprobación.

La defensa de los consumidores en los mercados financieros seguirá pendiente hasta que una nueva crisis económica obligue a reformular  las funciones de la Superintendencia de Bancos e Instituciones Financieras y a incluir entre sus obligaciones, la defensa de los consumidores en  los mercados del crédito.

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