Viernes, 9 de diciembre de 2016Actualizado a las 20:02

Autor Imagen

La voz del ¿accionista minoritario?

por 14 noviembre 2011

Como Codelco "es de todos los chilenos" y yo soy chileno, se podría concluir que soy un accionista minoritario suyo y tendría derecho a opinar sobre sus negocios. Pero como la mentada frase es una de las más repetidas en nuestro medio, ello establece una fuerte presunción de que no sea verdad. Bueno, en realidad, no es verdad. El dueño de Codelco es el Estado. Y el Estado lo maneja el gobierno de turno, que ha solido usar a la minera estatal, entre otras cosas, para favorecer a sus partidarios. Y por eso un señor de apellido Puccio, según se publicó años atrás, recibía de Codelco un suculento honorario mensual por escribir informes sobre la situación política en Asia, que tenían la particularidad de estar escritos a mano y con diferente letra cada vez, lo que revelaba una de dos cosas: o cambios de personalidad mensuales del señor Puccio o el empleo de varios "medios pollos" para escribir naderías sobre Asia y cobrarle a Codelco.

Pasando a la actualidad, supongo que casi ningún chileno "no-accionista minoritario", entiende muy bien a estas alturas la situación entre Codelco y la inglesa Anglo American, así es que la voy a explicar:

Un contrato entre ambas dice que Codelco puede, cada tres años y en el mes de enero, ejercer una opción de compra del 49 por ciento de la minera Anglo American South, dueña de la ex minera Disputada. Codelco no ejerció la opción en enero de 2009, pero hace poco anunció que lo haría en enero de 2012, lo que le permitiría adueñarse de ese 49 por ciento pagando unos 6.100 millones de dólares.

Como Anglo American sabía que ese 49 por ciento vale más de 6.100 millones de dólares, hizo lo que cualquier buen administrador de sus bienes haría: vendió en más. Pero en realidad sólo vendió la mitad del 49 por ciento (24,5 por ciento) sobre el cual Codelco tiene opción. Lo hizo en 5.390 millones de dólares, a la japonesa Mitsubishi. ¿Por qué no vendió el total? Tal vez no encontró comprador o tal vez para no desairar completamente a Codelco.

Por supuesto, Codelco quería comprar todo el 49 por ciento en 6.100 millones de dólares, pues sabía o debería haber sabido que valía 10.780 millones de dólares. Para eso se había asociado con la japonesa Mitsui, que iba a quedarse con la mitad de ese 49 por ciento, a cambio de aportar financiamiento para la operación. En buenas cuentas, aunque Anglo American no hubiera vendido nada, Codelco se iba a quedar, de todas maneras, sólo con el 24,5 por ciento de Disputada o Anglo American South. Y en este momento todavía tiene la posibilidad de ejercer una opción de compra en enero próximo, por 3.050 millones de dólares, sobre el 24,5 por ciento.

A juzgar por todo lo que se ha publicado en fuentes abiertas y no ha sido desvirtuado ni desmentido, la firma inglesa se ha ceñido al contrato y lo único que ha hecho ha sido algo que todos hacemos cuando podemos: vender más caro en lugar de más barato. Y hasta puede haberse comportado generosamente, pues podría haber vendido todo el 49 por ciento en 10.780 millones de dólares, y en cambio sólo ha vendido la mitad, dejándole la posibilidad a Codelco de hacerse de la otra mitad por 3.050 millones de dólares, pese a que, por supuesto, también vale 5.390 millones de dólares.

Claro, los ingleses podrían haberse comportado tan altruistamente que no hubieran vendido nada y haber regalado a Codelco toda la diferencia entre 10.780 y 6.100 millones de dólares, pero eso sólo era esperable de la Madre Teresa de Calcutta, que ya no está entre nosotros, y si Cynthia Carroll, la CEO de Anglo American, hubiera actuado como ella, los accionistas ingleses la habrían echado en la próxima junta.

En otras palabras, todo este asunto está resultando bastante beneficioso para Codelco, pues los ingleses, considerados habitualmente como unos piratas para los negocios, han renunciado caballerosamente a parte del botín.

Pienso que este problema no debería ser politizado, como ya está comenzando a serlo, desde luego a partir de los dichos del inefable Girardi, que invita a Anglo American a irse del país, pese a que ya ha invertido acá 6.500 millones de dólares y pagado impuestos por otros 4.500, dando empleo a diez mil personas.

Ni menos debería permitirse la judicialización del caso, lo cual probablemente sólo haría de conocimiento universal que nuestra justicia de izquierda es populista y no respeta las leyes ni el Estado de Derecho. Prueba: los presos políticos militares.

Entonces, como seudo accionista minoritario de Codelco voto porque se respete la letra del contrato con Anglo American, se ejerza la opción de compra del 24,5 por ciento de Anglo American South con financiamiento de Mitsui, y más temprano que tarde se venda todo Codelco a inversionistas particulares en licitación internacional y se entregue el producido a los dos quintiles más pobres de chilenos para financiar sus necesidades de educación, salud y vivienda, a ver si se vuelven igual de caballeros (o tan poco caballeros) como los de los otros tres quintiles.

Así Codelco se habrá beneficiado en 2.290 millones de dólares al comprar barato algo que es más caro; el conjunto de las operaciones habrá generado impuestos por otro par de miles de millones de dólares para el erario, eliminando el déficit en 2012, y los dos quintiles más pobres tendrán buenas viviendas, salud y educación de libre elección, como cualquier rico de la actualidad.

Como decía en los libros en que aprendí a leer hace muchos años, sería "la honradez premiada".

Ver el posteo original

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes