Viernes, 2 de diciembre de 2016Actualizado a las 21:32

Autor Imagen

Sin Pavo(r), Nicanor

por 5 diciembre 2011

Sin Pavo(r), Nicanor
En la costa, nos avisan que Nicanor ya no escribe. Nicanor se dedica a transcribir lo que dicen los niños. Nicanor tiene casi 100 años pero -curiosamente- siempre supo que el futuro de Chile, ay sí, ese futuro a secas, no está en el empaque ni tampoco en revolver los ingredientes para que todo cambie para que siga igual. El futuro existe en algo que vive y juega. Levanta polvo y ensucia pero vive.

Las estrellas del mar se pusieron de acuerdo y marcharon juntas. Decidieron que en el mismo día que se lanzaba un panfleto polítiquero -enmascarado con tapa dura- ante un connotado gallinero de pavos reales, se anuncia el premio Cervantes.

La vieja Patria cantaba. Decía que Nicanor era el eligido. Otro premio para el hermano Parra. ¡Ay que nadie se acuerde de las inversiones de las pensiones chilenas en el Banco Satander ni que Endesa/Enel/Hidroaysén será aprobado! Claramente, con tantos pinguinos en las calles, la situación no es alentadora para los ingresos.

Mientras, en el bunker de la GAM, un selecto grupo del movimiento de los plumeros desechados mantenían silencio. En el escenario, un cincuentón ex ministro, ex jefe de gabinete, ex profesor sin cátedra, ex de una Pulitzer, ex reciclado y recauchado anunciaba por enésima vez que estaba disponible para lo que se le ofrezca. Tenía ahí, encima de la mesa, su programa político.

Cri-cri.

Con dramatismo, insiste. Indica, que entre sus manos, estaba el futuro de Chile. Algo inaudito. Algo jamás probado. Algo, por supuesto, nuevo.

El autodesignado estandarte de la juventud chilena (un ser que bien puede ser hasta abuelo de una que otra pinguina o pinguino), sonrie con dientes de lobo. Inquieta. Un pavo con dientes, eso si que es novedad y bizarro. Asusta y no gusta.

La receta para la cazuela de Chile, de ave por cierto, está y estaba en reinventar la mezcla. Es que, picando en el patio, paseándose por los barrios de Chile, el pavo descubrió algo. Encontró una joyita, "la desigualdad". No vió pobres, observó seres 'desiguales'. Gente, no tan pavos como él.

¿La solución? Entre logaritmos, y para que no digan que no es eficiente, ofrece 15 puntos que en resumen propone qué el Estado subsidie a las empresas para que muestren su benevolencia violenta y empleen a los/as 'desiguales'. Alas, de 'humilde' a 'desigual'.

Propuesta poco refrescante pero qué va. Hay que insistir hasta que alguien -al menos alguien, por amor a Maria- se crea el cuento de su genialidad. El manifiesto, que de surrealista tiene nada y de fiesta menos, es una obra de un solo acto de puro pathos sin erotismo alguno. Tanto plumaje prestado y tan poca carne.

En la costa, nos avisan que Nicanor ya no escribe. Nicanor se dedica a transcribir lo que dicen los niños. Nicanor tiene casi 100 años pero -curiosamente- siempre supo que el futuro de Chile, ay sí, ese futuro a secas, no está en el empaque ni tampoco en revolver los ingredientes para que todo cambie para que siga igual. El futuro existe en algo que vive y juega. Levanta polvo y ensucia pero vive.

Entonces, a Nicanor tampoco le apetece a los pavos. Ni reales ni con el cogote suelto. Comprensible, tienen gusto a poco.

Ciencia cierta:
"aquí mandan los multimillonarios
el gallinero está a cargo del zorro..."
XXIV. SERMONES Y PREDICAS. 1977

¿Y nosotros? Nos queda esperar que se cumpla, pinguinescamente, que la poesía por ejemplo la poesía puede llevar a la ruina a un país si no se tiene cuidado con ella...

Ver el posteo original

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes