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Una evaluación del gobierno de Piñera en sus compromisos con el municipalismo

por 6 marzo 2014

Un saldo más que negativo es lo que concluimos. Quienes nos identificamos como municipalistas y tenemos la convicción de que un Chile desarrollado será un Chile descentralizado, esperamos que el cuatrienio que comienza el 11 de marzo, sea un periodo para materializar las tareas inconclusas e iniciar un camino sostenido en el desarrollo de mejores municipios para el país, como verdaderos agentes de desarrollo y auténticos gobiernos locales. Por ahora, la cuenta quedó pendiente.

Al ingresar a las oficinas de la Asociación Chilena de Municipalidades, AChM, se luce un cuadro que enmarca 10 compromisos que el Presidente Piñera firmó con el municipalismo en enero de 2010. Destacan la descentralización fiscal, la inyección de recursos y el mejoramiento de la calidad de la salud y de la educación municipal, además del aumento de recursos para capacitación y promulgación de la Ley de Asociativismo Municipal.

En lo referido a financiamiento y descentralización fiscal, los municipios continúan ejecutando tareas asignadas por el Ejecutivo, pero sin el debido financiamiento. Recordemos el caso de los nuevos Juzgados de Policía Local (JPL) que deben implementar muchas comunas donde el Ejecutivo no destinó los recursos necesarios para aquello. Es decir, sin fondos extras, son los municipios quienes deben asumir el costo de implementación de cada JPL.

El actual gobierno no gestionó el proyecto de ley para otorgar rango constitucional al artículo 5º de la Ley Orgánica Constitucional de Municipalidades, LOCM, que señala que “cualquier nueva función o tarea que se le asigne a los municipios deberá contemplar el financiamiento respectivo”. Hoy no existe disposición legal que garantice el cumplimiento de la obligación descrita. Ante la ausencia de tal disposición legal, los municipios se han visto obligados a financiar con fondos propios las nuevas funciones y atribuciones que se les han asignado en los últimos años.

Un saldo más que negativo es lo que concluimos. Quienes nos identificamos como municipalistas y tenemos la convicción de que un Chile desarrollado será un Chile descentralizado, esperamos que el cuatrienio que comienza el 11 de marzo, sea un periodo para materializar las tareas inconclusas e iniciar un camino sostenido en el desarrollo de mejores municipios para el país, como verdaderos agentes de desarrollo y auténticos gobiernos locales. Por ahora, la cuenta quedó pendiente.

Mal nos fue también con el compromiso del traspaso de recursos sectoriales a los municipios, buscando una mayor descentralización de la inversión y del gasto público. Hoy, la relación de los ingresos municipales con respecto al presupuesto fiscal no sobrepasa el 10%. (DIPRES). Y, en sentido contrario, las transferencias condicionadas desde el Estado central a los municipios han aumentado. Es decir, el acuerdo presidencial con la AChM, de que las transferencias no condicionadas deberían acercarse a un 15% a fines de 2013, está lejos de cumplirse. De acuerdo a nuestros datos, las transferencias no condicionadas se ubicaron, el 2009, en el 7,1 % y, el año 2012, cerca del 6,5%.

En cuanto al incremento del aporte fiscal al Fondo Común Municipal (FCM) en 30 mil millones de pesos, no se cumplió, pues, como se sabe, se debió entregar recursos a fondos de reconstrucción. Nuestros datos indican que, en cifras totales, el aporte fiscal al FCM en 2009 fue de 8 mil 600 millones de pesos, lo que disminuyó el año 2012 a 8 mil 400 millones de pesos. El 2013 se ubica levemente por sobre los 8 mil millones de pesos.

En Educación, los municipios traspasaron desde fondos propios, 200 mil millones de pesos para poder solventar el deficitario sistema de financiamiento de la educación. Durante el gobierno de Piñera el aporte vía Mineduc crece del orden del 6%, en cambio, para el mismo período, los aportes municipales aumentan cerca del 30%.

En Salud, el año 2013 el Estado entregó, mensualmente, la cantidad de $3.735 a cada municipio por cada inscrito en un centro de salud. El 2010, esta cifra, que se denomina Per Cápita, era de $2.500. Los datos del Sistema Nacional de Información Municipal (SINIM) indican que, durante los primeros 3 años de la administración Piñera, los aportes vía MINSAL a salud primaria se incrementaron en un 54% y los aportes financieros de los municipios, para el mismo periodo, crecieron en un 90%. En 2013, los municipios traspasaron –con fondos propios– cerca de 98 mil millones de pesos para mantener la atención primaria de salud. Esta es otra muestra de que los municipios siguen pagando por la desigualdad de Chile.

El único compromiso cumplido, se refiere al asociativismo municipal, proyecto de ley que, si bien comenzó a trabajarse en el gobierno de la Presidenta Bachelet, tuvo su reglamento en abril de 2012, dotando de personería jurídica a las asociaciones municipales, transformándolas de asociaciones de hecho a Corporaciones de Derecho Privado sin fines de lucro.

En resumen, un saldo más que negativo es lo que concluimos. Quienes nos identificamos como municipalistas y tenemos la convicción de que un Chile desarrollado será un Chile descentralizado, esperamos que el cuatrienio que comienza el 11 de marzo, sea un periodo para materializar las tareas inconclusas e iniciar un camino sostenido en el desarrollo de mejores municipios para el país, como verdaderos agentes de desarrollo y auténticos gobiernos locales. Por ahora, la cuenta quedó pendiente.

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