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La marcha de todas las marchas: Cuidado con las interpretaciones

por 18 marzo 2014

Asumido el nuevo gobierno lo que corresponde es ejecutar el programa por el cual fueron electos y como es sabido, ello involucra una serie de acciones que permitirán al ejecutivo avanzar en el diseño de las diferentes leyes que deben concretar los tres ejes comprometidos: reformas políticas (nueva constitución), educación (calidad y gratuidad en todas sus expresiones) y reforma tributaria. Junto con eso, otro significativo número de acciones – leyes orientadas a los temas de salud, energía, medio ambiente, pueblos originarios, entre otros, que debiesen avanzar para derrotar al único adversario que tiene Chile, según dijo la nueva Presidenta en su discurso de instalación en La Moneda, la desigualdad.

Las señales desde lo mediático – político apuntan a no perder un solo segundo en la gestión de estas acciones, por lo menos así lo indicó Álvaro Elizalde, vocero de gobierno, como el envío del primer proyecto de Ley referido al bono marzo, permanente en el tiempo.

Como es sabido la conformación de gobierno, junto con lo anterior, exige ocupar todas las plazas a lo largo del aparato del Estado, cuestión que no siempre es tan rápida, sin perjuicio de los mayores grados de experiencia y sensibilidad que se pueda tener. No sólo los jefes de servicio de confianza política, sino que también los asesores y profesionales, tienen que afiatarse prontamente para gestionar la tarea.

En este sentido, queda observar la instalación – gestión de los gobiernos subnacionales – regionales, que se inauguran bajo una modalidad legal diferente, no sólo por la elección directa de los consejeros regionales, sino que también por las nuevas funciones que tienen. El recambio de consejeros fue significativo. La acción del gobierno nacional ciertamente es fecunda en la medida que los niveles subnacionales tienen capacidad de gestionar agendas regionales de desarrollo, las que a su vez se optimizan con la buena coordinación local – municipal.

En fin, estas y otras circunstancias de gestión son las que con sentido de urgencia se deben concretar para activar el programa. Ello ya es complejo y por lo tanto es interesante detenerse en la afirmación que realiza la Presidenta respecto de lo que se viene, cuando de movilizaciones sociales se refiere.

La autoridad debe ser ejercida con sabiduría, es lo que se espera de una segunda administración de la Presidente Bachelet y ello implica que no necesariamente se debe realizar una lectura lineal entre movilización social y la gestión de gobierno, la que se encuentra desde lo político sustentada por el programa de gobierno.

No hay que perder de vista que la sociedad chilena tiene altos grados de desafección con el sistema político, esta circunstancia, y sin ánimo de colocar en tela de juicio la significativa legitimidad política del actual gobierno, se corrobora con los altos niveles de abstención que se lograron en las últimas elecciones. Pareciera ser que el abstencionismo en un porcentaje importante estaría circunscrito en aquellas expresiones ciudadanas que no votaron y que tienen expresiones geográfico-público a lo largo del país, denominadas calles.

En esa línea, estos movimientos, esta ciudadanía, esta geografía de la multitud, ¿está debidamente representada por la letra del programa?, sí así lo estuviera, ¿estarán de acuerdo con los tonos, direcciones y mecanismos que utilizará el gobierno para la toma de decisión?

Las anteriores preguntas parecen pertinentes dado el comportamiento que ha mostrado el movimiento social y  la geografía de la multitud, que se enmarca no sólo en una lógica de empoderamiento, esto es querer participar en la toma de decisiiones, sino que además en altos grados de desconfianza que permiten instalar la sospecha estructural, dando posibilidad a las ideas – acción’ de control, juicio y obstrucción, propias del sistema de contrademocracia que plantea Rosanvallón.

No basta con poner el acento en la necesidad de resolver los problemas, con tal o cual matiz, ya que hoy se ponen en tensión los matices, los alcances y mecanismos para resolver los problemas. No basta con indicar que hay que derrotar al único gran adversario, que es la desigualdad, ni medir el éxito de esta convocatoria en términos de números de manifestantes; lo que parece importante es que las relaciones lineales pueden llevar a equívoco. Pueden servir para un público, pero no necesariamente para enfrentar, gestionar, dialogar adecuadamente con estas expresiones ciudadanas, que cuando se es oposición se gestionan, promueven y defienden, pero cuando se es gobierno, la cuestión es siempre más compleja en el logro de su relación.

Finalizando esta opinión, se tiene un gobierno nacional y regional en instalación, sin tiempo y con las señales de trabajo que aquí se han consignado, más otras. Por otra parte, se encuentra ad portas una primera convocatoria a manifestarse, denominada  “la marcha de las marchas”, que no necesariamente se viene a presentar como apoyadora a priori,  del programa de gobierno de la Nueva Mayoría, liderada por la Presidenta, donde esta última establece una relación de linealidad entre los manifestantes y el programa que comienza a gestionar.

En esta relación entre gobierno y sociedad civil queda ver cómo operará la Nueva Mayoría, que debe actuar ahora como telón de fondo, no sólo desde lo electoral, sino que también desde lo político, hecho que exige tiempo en todas la expresiones del sistema político: congreso, aparato del Estado, gobiernos regionales, las expresiones internacionales (Venezuela, presenta un buen ejercicio para ver cómo la nueva coalición reacciona).

Pues bien, ello mismo debe estar referido a cómo operará con las movilizaciones. Junto con la frase de “estar con un pie en el parlamento y en la calle con el otro”, que han popularizado sobre todo los nuevos representantes políticos de la cámara de diputados provenientes del movimiento estudiantil, es relevante observar cómo las diferentes doctrinas políticas de la Nueva Mayoría se encuentran en un marco de negociación, pragmático o doctrinario y de qué manera se proyectarán.

(*) Texto publicado en El Quinto Poder.cl

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