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ARCIS: Prohibido escupir al cielo

por 20 junio, 2014

¿Qué ha sucedido al interior del Partido Comunista para que se permitieran irregularidades financieras al interior de la ARCIS, teniendo en cuenta que ellos figuraron como controladores de la universidad hasta diciembre de 2013, a través de inmobiliarias anexas? ¿Por qué en este caso las mismas voces sumamente críticas ante las irregularidades y problemas de la Universidad del Mar, como la actual diputada Vallejo, guardan silencio ante los problemas de otro plantel?

Durante la primera mitad de la década del 80, un grupo de intelectuales de izquierda decidió fundar una institución educativa que sirviera de refugio a sus ideas. Así nació el Instituto Superior de Comunicación y Diseño, que con el tiempo pasaría a convertirse en la Universidad de Artes y Ciencias Sociales (ARCIS).

En dicho plantel, el objetivo fundamental era difundir ideas progresistas y formar profesionales afines a éstas. Un actor influyente en el proceso de conformación y desarrollo de esta universidad privada –cuyo alumnado proviene en su mayoría de colegios municipales y particulares subvencionados– fue y ha sido el Partido Comunista, a cuyas filas pertenece la ex presidenta de la FECH y actual diputada Camila Vallejo.

Hoy, la ARCIS vive una crisis económica que ha derivado en el no pago de sueldos a sus funcionarios, que los tuvo en huelga, además de severas falencias en su estructura docente.

¿Qué ha sucedido al interior del Partido Comunista para que se permitieran irregularidades financieras al interior de la ARCIS, teniendo en cuenta que ellos figuraron como controladores de la universidad hasta diciembre de 2013, a través de inmobiliarias anexas? ¿Por qué en este caso las mismas voces sumamente críticas ante las irregularidades y problemas de la Universidad del Mar, como la actual diputada Vallejo, guardan silencio ante los problemas de otro plantel?

Problemas no menores, considerando que por el nivel socioeconómico de su alumnado es una institución receptora de gran cantidad de fondos provenientes del Crédito con Aval del Estado (CAE), que se perderían si no recibe la acreditación de la Comisión Nacional de Acreditación (CNA). Esto podría llevar a sus estudiantes a tener que buscar otro plantel donde terminar sus carreras.

Se podría repetir lo ocurrido con los alumnos de la Universidad del Mar en el año 2012, quienes en ese momento recibieron el apoyo de la actual diputada Camila Vallejo, quien fue una de las voces más críticas con respecto a las numerosas irregularidades que afectaban a dicho plantel y que, sin duda, pisoteaban las justas aspiraciones de miles de universitarios.

Tomando en cuenta lo anterior, cabe preguntarse: ¿qué ha sucedido al interior del Partido Comunista para que se permitieran irregularidades financieras al interior de la ARCIS, teniendo en cuenta que ellos figuraron como controladores de la universidad hasta diciembre de 2013, a través de inmobiliarias anexas? ¿Por qué en este caso las mismas voces sumamente críticas ante las irregularidades y problemas de la Universidad del Mar, como la actual diputada Vallejo, guardan silencio ante los problemas de otro plantel? ¿Acaso el discurso en defensa de los estudiantes y sus derechos sólo es válido en ciertos casos, cuando los involucrados no son afines ideológicamente?

Cualquiera que sea la explicación, algo está claro, el PC ha demostrado tener un doble discurso a la hora de defender los derechos de los estudiantes.

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