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Relaciones Exteriores intenta

La dura oposición que enfrenta el Cónsul chileno en Montreal

por 3 marzo, 2004

El director del Instituto Política del Cono Sur, con sede en los Estados Unidos, ha iniciado una campaña en contra del Cónsul chileno en Montreal, Pablo Romero, tanto por sus servicios prestados bajo el régimen militar, como por sus declaraciones sobre la nacionalidad chilena, a un diario de esa ciudad.

Germán F. Westphal, director del Instituto Política del Cono Sur, con sede en los Estados Unidos y dedicado a la defensa de los derechos humanos, ha iniciado una fuerte campaña en contra del gobierno chileno, por la designación de Pablo Romero, como Cónsul de Chile en Montreal.



Romero se instaló el año pasado en la ciudad canadiense y una de sus primeras actividades consistió en dar una entrevista al periódico local "Etcétera". Al final del artículo, la periodista a cargo de la nota incluso le dedicó las siguientes líneas: "de parte de Etcétera y la comunidad latina le damos una cordial bienvenida a Pablo Romero y esperamos que su estancia sea larga y placentera".



Pero los buenos deseos de la profesional no fueron premonitorios, precisamente. Al contrario, las criticas de Westphal ya prendieron en sectores de la comunidad residentes, por lo que la estadía de Romero no está siendo todo lo placentera que quisieran las autoridades.



Son dos elementos que han causado la molestia de Westphal, quien dirige sus operaciones desde la Universidad de Maryland (sede Baltimore), EE.UU. El primero dice relación con que Pablo Romero inició sus servicios en el ministerio de Relaciones Exteriores, tan sólo dos años después del golpe militar, lo que lo inhabilitaría moralmente, para estar prestando servicios diplomáticos en una ciudad donde se encuentran muchas personas que tuvieron que "salir'' del país por razones políticas.



Olivia Mora, encargada de comunicaciones de la Dicoex (dirección para la comunidad de chilenos en el exterior), confirmó a El Mostrador.cl, que redactó, ante estos antecedentes, una misiva que ha sido distribuida en el exterior, en apoyo de Romero. Mora explica que se congratula de ser una de las personas que mejor conocen al cónsul Pablo Romero. Con él he compartido muchos años de conversaciones, confidencias y testimonios de lo que fue su trabajo en esos duros años."



Y ante "las descalificaciones de que está siendo víctima el cónsul", aclara que "el hecho de haber ingresado a este servicio público (Ministerio de Relaciones Exteriores), en 1975, no es una conclusión valedera para afirmar que el Sr. Pablo Romero, actual Cónsul General de Chile en Montreal, es una persona que compartió los horrores que se cometieron en las décadas del 70 y 80".



Pero Westphal no se conforma con este argumento. Dice que "el Sr. Romero debió haber sido testigo del bombardeo del Palacio de la Moneda y de la muerte del Presidente de la República en ejercicio; de la clausura del Congreso Nacional y de la persecución y asesinato de decenas de senadores y diputados; del establecimiento del estado de sitio y de la declaración de estado de guerra interna; de los innumerables cadáveres acribillados encontrados en las calles y otros cuerpos desfigurados que era
posible observar en el lecho del río Mapocho".



Doble nacionalidad



Otro de las molestias que ha originado Pablo Romero fueron las declaraciones que hizo en torno a la doble nacionalidad. La autora del artículo en el periódico "Etecetera", escribió:



En cuanto al tema de doble nacionalidad, el Cónsul nos comentó que ésta no es aceptada por Chile. Aquélla persona que obtiene la ciudadanía de otro país, automáticamente, pierde su ciudadanía chilena y las excepciones son con los españoles, por tratados especiales que hubo en el pasado, y con aquellos chilenos que por razones de trabajo han debido tomar otra nacionalidad. Pero estos son casos especiales y serán estudiados para ser aceptados.



Estas declaraciones causaron profundo malestar por lo que el director de Política del Conosur, llegó al nivel de cuestionar la idoneidad para el cargo, citando el Art. 11. de la Constitución de 1980, que explica en qué casos no se pierde la nacionalidad chilena, situación en que se encuentran muchos compatriotas en Canadá.



"La causal de pérdida de la nacionalidad chilena, señalada precedentemente, no regirá respecto de los chilenos que, en virtud de disposiciones constitucionales, legales o administrativas del Estado en cuyo territorio residan, adopten la nacionalidad extranjera como condición de su permanencia en él o de igualdad jurídica en el ejercicio de los derechos civiles, con los nacionales del respectivo país..."



Olivia Mora de la Dicoex, dice sobre la doble nacionalidad, "que si bien un articulado del proyecto de reforma constitucional fue aprobado por el Senado, aún faltan varios trámites legislativos para que ésta sea recogida por la Constitución Política del Estado, que nos rige desde 1980. Por lo tanto, sigue vigente el antiguo impedimento constitucional de que la "doble nacionalidad no es aceptada", hasta que no haya ley al respecto.



Al respecto Germán Wesphal es categórico. "Si alguien se ha nacionalizado en país extranjero para obtener "igualdad jurídica en el ejercicio de los derechos civiles, con los nacionales del respectivo país", no pierde la nacionalidad chilena y, por ende, tiene doble nacionalidad. En la medida que el Cónsul de Chile en Montreal pretende desconocer esto, está actuando en contra de un derecho constitucionalmente consagrado y también en contra del mejor interés de los ciudadanos chileno-canadienses que satisfacen las condiciones del mencionado artículo."



Pero en la Cancillería no quieren que se inicie una cacería de brujas. Olivia Mora, dijo a El Mostrador.cl, que no se puede estar cuestionando a todos los diplomáticos que ingresaron en pleno régimen militar, porque finalmente no significa que hayan compartido las atrocidades cometidas en materia de derechos humanos. Si se aplicara este criterio, dice Mora, entonces deberían dejar sus funciones gran parte de los funcionario del ministerio.



La carta de Olivia Mora, quién también vivió en el exilio, la finaliza con un llamado "a trabajar estrechamente y en armonía con la comunidad chilena residente en Montreal''.



Pero al parecer la disconformidad no se detendrá en el corto plazo. El 25 de febrero pasado, la radio Centre-Ville (102.3 FM de Montreal), iniciaba de la siguiente forma la emisión del programa Patria Grande:

"Hoy, hablaremos de Chile. Más concretamente de dos de las multiples verguenzas que sentimos frente a lo que acontece en nuestra patria: primero, los inmorales ejemplos del cuerpo diplomático chileno, en varias partes del mundo. Segundo, la represión del gobierno chileno de Ricardo Lagos, contra el pueblo originario de Chile, orgullo de nuestra nación, el pueblo mapuche...''.



Leer el artículo completo del periódico "Etcétera"

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