Oriana Zorrilla: ‘El mobbing es el correlato actual de la tortura’ - El Mostrador

lunes, 23 de abril de 2018 Actualizado a las 03:05

Autora de libro sobre maltrato

Oriana Zorrilla: 'El mobbing es el correlato actual de la tortura'

por 26 diciembre, 2005

El sicoterror y las prácticas abusivas ejercidas contra los trabajadores por parte de un superior es un fenómeno del que recién se está hablando en Chile, pero que genera miles de víctimas cada día. Se trata de una práctica tan extendida como invisible, y que puede llevar a una persona al suicidio. Una periodista, que lo sufrió en carne propia, investigó el tema.

"Siento vergüenza. Cuando no es miedo o rabia, de ser tan cobarde, de haberle tenido tanto miedo, de no haber sido capaz de decirle que se fuera a la mierda. De haber sentido que mi dignidad costaba un sueldo, teniendo tanta historia digna cerca, nosotros aguantando cobardemente, desapareciendo, muriéndonos un poco, humillados, cagados y miserables."



Si usted se siente identificado(a) con alguna de estas emociones, si ir a trabajar es una tortura, si no puede dormir en la noche o duerme demasiado, si su relación con su superior es un infierno con buenos modales, usted puede estar sufriendo acoso laboral o mobbing.



Se trata de una realidad dramáticamente cotidiana, pero que recién se está descubriendo en nuestro país, aunque el estudio del fenómeno ya tiene algunos años en otras sociedades, sobre todo de Europa. El término 'mob' quiere decir, en inglés, 'pandilla', y se usa para designar, en este caso, el hostigamiento de un trabajador desde una postura de poder. Un abuso constante que se nutre de la tensión constante, de la degradación sicológica del trabajador, en la búsqueda de que se vaya.



Los maltratos incluyen descalificaciones verbales, degradaciones profesionales, negación de herramientas de trabajo, sobrecarga laboral o dejar sin tareas al acosado, aislamiento de sus compañeros más cercanos y ridiculización en público, entre otras, de manera sostenida.



En Chile, una de las primeras investigaciones periodísticas que surgen sobre el tema es el recién aparecido trabajo de Oriana Zorrilla, Cuando el Estado castiga: El maltrato laboral a los empleados públicos en Chile; un libro nacido precisamente de esa situación traumática.



Zorrilla trabajó como periodista en el Servicio Nacional de Menores (Sename) diez años; los últimos en condiciones de acosamiento o sicoterror laboral. La tensión acumulada le generó, además de problemas de autoestima, una sintomatología física: jaquecas, pesadillas, colon irritable, síntomas de preinfarto. La siquiatra le sugirió que escribiera lo que le pasaba, para ayudarse. Oriana comenzó, así, a recopilar cientos de notas, hablando con compañeros a los que les sucedía lo mismo, y fue armando, sin querer, el texto.



Una enfermedad invisible



Me encontraron enrollada en un rincón de la oficina, semi insocnsciente y con fuertes dolores abdominales, dice María Elena Cavieres Sepúlveda. Asustadas, sin saber qué me ocurría, las tías del jardín infantil llamaron a la ambulancia (. . .) A las preguntas del médico yo contestaba... me duele la vida.... me duele la vida



El testimonio es real, y evidencia no sólo el grado de daño que se puede generar por estas prácticas, sino también lo difícil que es darse cuenta de qué es lo que está sucediendo con uno mismo.



"Me encontré con casos en los que la gente tenía claro que era maltratada, pero sin conceptuar el fenómeno. Pero, por ejemplo, a un par de personas a las que les entregué los artículos que había escrito, me miraron con asombro, preguntando '¿qué tiene que ver conmigo?'", cuenta Oriana Zorrilla. Especialmente, explica, le costó conseguir el testimonio de hombres y, cuando lo tuvo, establecer conexión con ellos, romper el blindaje. "Creo que, en general, los hombres hablan menos, y ellos sienten que el maltrato es a palos. Si alguien te agarra a palos, te está maltratando, pero si alguien te está hostigando, no. No conceptualizan el acoso moral."



En muchos casos, el acosado tiende a culparse a sí mismo, a justificar la hostilidad que le rodea con su propia incapacidad, lo que genera severos daños de autoestima y confianza en sí mismo. "Yo iba a una reunión, por ejemplo, y ponía 'no me dejan hablar', y al lado, 'la verdad es que soy demasiado hablantina'; 'me corrigieron cinco veces este trabajo', y al lado: 'tal vez no me esforcé en hacerlo bien'. Tengo esas notas en las que justifico una a una todas las agresiones", grafica la autora.



La invalidación social y laboral que provoca el maltrato sostenido por parte de los superiores genera no sólo problemas dentro del lugar de trabajo, sino que se extiende a todos los campos de la vida del afectado. "Uno empieza a tener conflictos familiares y con los amigos, porque tu tema es el drama del trabajo -asegura la escritora y periodista-. Uno se pone latero, conflictivo, odioso. Yo tenía pesadillas horrorosas, y despertaba, con los saltos, a mi pareja; claro, dos meses, 'pobrecita', ¡pero seis meses! Y yo terminaba en la orilla de la cama, para no tocarlo."



La represión cotidiana



Aunque el mobbing se da en el ámbito estatal y en el privado, la autora centró su estudio en los primeros, porque era su ámbito más cercano, y también a modo de reivindicación de los empleados públicos, quienes muchas veces, además de sufrir el maltrato dentro de las entidades en las que se desempeñan, deben tolerar el menosprecio de la sociedad.



Asimismo, explica Zorrilla, el mobbing es especialmente grave en instituciones estatales, puesto que, a su juicio, perpetúa un sistema de represión heredado de la dictadura. "La exoneración laboral es un acto de intimidación política, y el maltrato laboral es el correlato en democracia de la tortura o la reclusión de las dictaduras. Así de grave lo considero. Es cierto que no puedes comparar a una persona sometida a vejámenes síquicos y físicos con esto, pero es tan perverso como los otros, porque pueden concluir en suicidios. Al menos tres de las personas a las que entrevisté -y publiqué- intentaron suicidarse", confidencia.



Se trata de una primera aproximación a un fenómeno que, a su juicio, debería ser materia de legislación y discusión. "Este amedrentamiento de liquidar al que no piensa como yo se supone que se terminó en el año 90 -expresa. Creo que el tema de los 'cargos de confianza' debe ser objeto de debate público."

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