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La Moneda monitorea los pasos de uno de los preferidos de Bachelet

Cómo Vidal rompió el equilibrio de militares y civiles en Defensa

por 16 noviembre 2009

Cómo Vidal rompió el equilibrio de militares y civiles en Defensa
Desde la llegada del ex vocero de Gobierno, los asesores no uniformados de la cartera han ido perdiendo peso y responsabilidades. Un cambio que para algunos es un retroceso que va en sentido contrario a la Ley de Modernización del ministerio, que está en su trámite final en el Congreso. Entre las modificaciones más complejas esta la eliminación de la asesoría internacional, justo ahora que escala el conflicto con Perú.

Desde la llegada del ex vocero de Gobierno, los asesores no uniformados de la cartera han ido perdiendo peso y responsabilidades. Un cambio que para algunos es un retroceso que va en sentido contrario a la Ley de Modernización del ministerio, que está en su trámite final en el Congreso. Entre las modificaciones más complejas esta la eliminación de la asesoría internacional, justo ahora que escala el conflicto con Perú.

La gran colección de soldaditos que el ministro de Defensa, Francisco Vidal, instala en cada oficina a la que llega, ordenándolos de acuerdo a la jerarquía con que se forman en la explanada del Parque O’Higgins, lo acompaña una vez más en las dependencias de la cartera que el profesor de Historia y Geografía ocupa desde marzo pasado.

Pero el arribo de los soldaditos se ha transformado en más que un mero símbolo: durante estos meses la Secretaría de Estado ha experimentado transformaciones que, según fuentes internas, han cambiado el equilibrio construido entre el mundo civil y militar dentro del ministerio, empoderando fuertemente al sector castrense de la institución.

Estos cambios están en línea con la fascinación del ex vocero de Gobierno con el mundo uniformado: hace cuatro décadas fue cadete en la Escuela Militar, la que dejó para ingresar a la Universidad de Chile, aunque nunca dejó su gusto y cercanía con el sector, especialmente por el Ejército.

Sus cercanos lo saben. Por eso hace algunos años Felipe Harboe le regaló una guaripola para su cumpleaños, con la que desfiló y rindió honores a las autoridades presentes en la celebración privada. Tampoco era extraño escucharlo silbar marchas militares mientras caminaba por Palacio, motivo por el cual algunos ex colaboradores llamaban a la secretaría general de Gobierno (Segegob) el “regimiento”.

Un nuevo orden

Una de las primeras reuniones que tuvo Vidal al asumir en Defensa, fue con los miembros del Estado Mayor, a los que aseguró que “de ahora en adelante ustedes serán mis asesores”.

El anuncio tuvo una excelente acogida entre los militares. No así entre los civiles que componen el Comité Asesor -cuyo funcionamiento permitía  que estos actuaran como contraparte de los uniformados- y que vieron en este gesto la primera señal de que las cosas iban a cambiar radicalmente en el edificio de Villavicencio 364.

A reglón seguido, el también ex ministro del Interior decidió desarmar cuatro de las cinco áreas del Comité Asesor (de Defensa, Internacional, Evaluación de Proyectos y Jurídica) dejando sólo la de Comunicaciones.

La consecuencia, según explican fuentes cercanas, es que quedaron “asesores sueltos, lo que ha roto el equilibrio construido entre el mundo civil y militar dentro del ministerio. Si quieres tener un control y un profesionalismo civil en temas de Defensa, no puedes quitarle el piso de esa manera a estos expertos”.

Otras fuentes detallan que Vidal tiene mejores relaciones con los militares que con los civiles. Como ejemplo, señalan que en actos oficiales no nombra primero a los subsecretarios y después a los comandantes en jefe, como debería ser, sino al revés.

“No escucha a los asesores civiles que tiene en el ministerio. Despidió a varios cuando asumió, y a los que quedan los toma poco o nada en cuenta. Tenía un jefe de gabinete civil heredado de José Goñi, pero tampoco lo pescaba, así que se aburrió de no hacer nada y se fue hace unos cinco meses, sin que haya sido reemplazado hasta ahora. Vidal trabaja con su jefe de gabinete militar, el coronel de Ejército Guido Montini. En el ministerio se comenta que si no tienes estrellas sobre los hombros o anillos en las mangas, no existes para Vidal”.

Esto no deja de llamar la atención, ya que la ley de Modernización del Ministerio de Defensa, que se encuentra en trámite final en el Congreso “busca precisamente establecer un mayor control e ingerencia de los civiles. Pero Vidal va en sentido contrario”.

Para el cientista político y profesor de la Academia Nacional de Estudios Políticos y Estratégicos (ANEPE) del Ministerio de Defensa, Miguel Navarro, el Comité Asesor es una “instancia informal, que no está en la orgánica del ministerio. En esta disyuntiva Vidal optó por la vía militar. Cada ministro tiene su propio estilo. Por eso no lo veo como un retroceso en la relación político-militar: el ministro y los  subsecretarios siguen siendo civiles. Además los asesores no han sido completamente desligados”.

Al ser consultado al respecto, el ex jefe de gabinete y ex jefe del Comité Asesor del ministerio de Defensa, Sergio Escobar, respondió que “me salí porque era precandidato a diputado y era incompatible. Además, estaba hastiado del maltrato del ministro a los asesores del Comité”. Sin embargo, el actual secretario ejecutivo de la campaña electoral del PPD, declinó dar más detalles del asunto.

La tensión interna que ha provocado esta situación es sabida por los funcionarios de la cartera, que aseguran que “con los ministros anteriores había equilibrio de poder entre el equipo asesor, pero Vidal le quita poder a los civiles, sacándoles algunas tareas y concentrándolas en el mundo militar. Lo que más sorprende es que esperas que un ministro con militancia política de centro izquierda tenga una mirada más progresista y moderna de temas de Defensa del país. Pero con esta decisión retrocede 20 años y la sensación de la gente del Comité es que el mundo civil ha perdido espacio y trabajo ganado con legitimidad”.

Según las mismas fuentes, como consecuencia de estos cambios “el ministro ha cometido errores, como el anuncio de la compra de los F-16. Además  se han ido desplazando los temas importantes de la Defensa nacional: todo el tema internacional, las relaciones con países vecinos, por ejemplo. Los ministros anteriores, partiendo por Michelle Bachelet, tenían una agresiva agenda al respecto, y Vidal la eliminó”.

El fin del área internacional

Una de las áreas del Comité Asesor que se desmanteló fue justamente la internacional. “Cuando llegó Vidal dijo que no le interesaban los temas internacionales, y  que si tenía que ver algo al respecto, consultaría al Estado Mayor o a algún asesor civil de otra área”, aseguran fuentes de la cartera.

“Antes las decisiones en este tema se hacían en forma conjunta entre militares y expertos civiles, hoy lo hace el Estado Mayor. Esto es muy grave y la derecha se ha dado cuenta porque apareció una carta a la prensa hace un par de semanas de los senadores Hernán Larraín y Sergio Romero denunciando la falta de coordinación entre Defensa y Relaciones Exteriores y criticando el mal manejo de Vidal en temas de política exterior. Y eso que no tenían idea que se había desmantelado el área”, comentan.

Las mismas fuentes explican que “en Cancillería a alto nivel se han quejado muchísimo de la falta de coordinación entre los dos ministerios”.

Y dan como ejemplo el impasse en que el ministro de Defensa afirmó que el pacto peruano de no agresión le recordaba el pacto nazi soviético. “Ahí Mariano Fernández dijo que no tenía nada que ver con esos dichos y que no es opinión de Cancillería, lo que muestra una falta de coordinación tremenda. A los pocos días el propio Vidal dijo que el ministro de Defensa no opina más sobre política exterior”.

La falta de interés por los temas internacionales también se reflejó en que apenas llegó al ministerio, el Secretario de Estado mandó un oficio a los subsecretarios diciendo que se suspendían los viajes al extranjero.

“A pesar de que muchos tenían temas en desarrollo de carácter internacional. Pero  dijo que autorizaría personalmente los viajes, lo que se leyó como una falta de respeto tremenda, mal que mal los subsecretarios tienen agendas propias y son de confianza de Bachelet. Esto también causó tensión interna”, señalan cercanos del sector.

Por otra parte, desde que asumió en el puesto, no ha habido reuniones de coordinación con  los cinco subsecretarios, donde se planifique y haya discusión sobre políticas de Defensa.

“Rara vez los llama. Cada uno está refugiado en su piso, con muy poca interacción con el ministro. Con el que mantiene una relación más fluida es con el subsecretario de Guerra, Gonzalo García, que es reconocido por su vasta experiencia y actualmente es el único que continúa viajando”.

¿Y qué dicen en La Moneda?

Estos cambios no son ajenos a Palacio. Pero, tal como señalan fuentes del sector “ha primado el afecto, cariño y generosidad maternal de la Presidenta con algunos personajes del Gobierno”.

En todo caso, señalan las mismas fuentes, en La Moneda estuvieron muy preocupados y Vidal estuvo en capilla un tiempo, sobre todo por lo que dijo de Perú. Eso sumado a otras cosas que ha dicho como lo de los F-16, ha provocado que lo arrinconen y le tengan prohibido hablar de temas coyunturales.  “Por todo esto Defensa hoy no tiene agenda”, agregan.

A pesar de que este medio solicitó a la cartera de Defensa su versión de los cambios detallados, declinaron emitir opinión.

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