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Desde La Moneda reconocen que está "colapsada"

Los últimos días de la Conadi

por 25 noviembre 2009

Los últimos días de la Conadi
El informe de Contraloría que muestra rendiciones pendientes por más de 8 mil millones de pesos, los cuestionamientos al manejo de compras y entrega de tierras y sobre todo la falta de credibilidad que la corporación tiene entre los pueblos indígenas, alertan sobre una entidad que tocó fondo. En el Gobierno lo saben, por lo que será reemplazada por una nueva institucionalidad.

La Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) no está en su mejor momento. Menos luego de la auditoría que la Contraloría General de la República realizó al Programa Orígenes y que constató rendiciones pendientes por más de 8 mil millones de pesos.

En septiembre pasado el programa ya había sido fuertemente cuestionado: sólo dos semanas después de que asumiera el coordinador de asuntos indígenas, José Antonio Viera-Gallo, anunció cambios en la plana mayor de la Conadi, enmarcados en la búsqueda de terminar con la especulación del precio de las tierras, hecho que había denunciado el propio Ejecutivo.

Pero este anuncio no se habría concretado. Así lo explica el encargado de administración y gestión del Observatorio Ciudadano, Rubén Sánchez, que asegura que "lo que ocurrió fue que se fueron como 14 personas y la mayoría fueron devueltas a sus funciones. Finalmente desde el 2 de octubre el jefe nacional de Tierras, Richard Mancilla, se encuentra suspendido de sus funciones. Pero él continúa en su casa recibiendo honorarios, mientras dure el proceso de investigación que se encuentra en curso".

Los problemas de la institución se arrastran desde hace tiempo. Blas Pantel, coordinador del Programa de Derecho Indígena del Observatorio Ciudadano, señala que existe un agotamiento de las políticas públicas en torno al tema. "En el marco del anuncio del pacto Re-Conocer de 2008, se señalaba que había que hacer una auditoría de las políticas indígenas del país, criticar y reorientar la labor de la Conadi en la materia".

De hecho, asegura el sociólogo, "estas situaciones de poca transparencia del organismo reflejan ese agotamiento y muestran el fracaso de las políticas públicas, sobre todo en el contexto de que el llamado conflicto mapuche se ha incrementado".

El naufragio de Conadi

Fuentes de La Moneda reconocen que la corporación tocó fondo, y señalan que "es una institución que cumplió un rol importante pero que hoy aparece completamente colapsada, con procedimientos que son súper inadecuados, además de un problema de representatividad".

Esto, porque según explican las mismas fuentes, "hay un fenómeno de captura: el consejo de la Conadi es elegido y con el tiempo ha ido ganando atribuciones que le permiten priorizar las entregas de tierras, entonces priorizan a los que les resultan más cercanos: su clientela. Y eso tergiversa completamente la política de tierras".

Por otra parte, existe un desorden administrativo importante, lo que se refleja en la gran cantidad de sumarios por distintas causas.

El colapso de la institución no es un secreto para nadie. De hecho, el Gobierno mandó hace un par de meses dos proyectos de ley al Congreso. Uno que crea el ministerio de Asuntos Indígenas y otro que impulsa una Agencia de Desarrollo Indígena, que reemplazaría a la Conadi e implementaría las políticas que defina la cartera del área.

"Esta agencia sería un servicio público normal: no tendría representación de los beneficiarios, de manera que las decisiones sean mas técnicas", aseguran desde Palacio.

En cuanto al recibimiento de estas propuestas, desde La Moneda señalan que "las comunidades tienen muchísimas críticas a la Corporación y los consejeros. Hay un gran descontento en el mundo indígena por la labor que están desarrollando". Y agregan que "adentro de la Conadi tienen bastante conciencia del problema que tienen. Así que estamos organizando seminarios con los funcionarios para recibir sus aportes a este proyecto".

La distancia con las comunidades

Rubén Sánchez explica que la relación entre las comunidades mapuches y la Conadi "es horrible. En todo este proceso de conflicto de tierras ya casi nadie menciona a esta institución por su poca trascendencia y relación con los pueblos originarios. Los dirigentes intentan comunicarse directamente con el Gobierno".

El hecho de que se instalara el cargo de Comisionado Presidencial para Asuntos Indígenas, ocupado por Rodrigo Egaña, y que luego fuera reemplazado por Viera-Gallo como ministro coordinador del tema indígena, refleja, en opinión de Sánchez, que "la institucionalidad no está respondiendo en términos técnicos, administrativos ni políticos a las demandas, por lo que el Gobierno trata de dar respuesta atendiendo las circunstancias y parchando".

Opinión que comparte Pantel, quien señala que esto muestra una "pérdida de credibilidad y de estrategia del organismo". Conadi ha perdido su funcionalidad y para proyectarse a futuro será necesaria una institucionalidad con mejor mandato, transparencia, compromiso más fuerte con las organizaciones de pueblos indígenas. Simplemente ya no hay credibilidad. Todas las comunidades con que estamos en contacto nos han señalado que no las representa y no cumple con sus objetivos".

Los constantes cambios de directores también son un síntoma de cómo se maneja la institución. "Ya está colapsada administrativa y políticamente, cumplió su etapa", dice Sánchez. Y agrega que "una de las primeras cosas que se hicieron fue la cooptación de la dirigencia indígena, ya que los dirigentes se transformaron en funcionarios públicos, terminando con que la sociedad civil pudiera ejercer cierta presión para obtener demandas".

Y es que el contexto en que fue creada la Corporación y la Ley Indígena a mediados de los 90', era un escenario político muy particular, marcado por la salida del régimen militar.

"En su momento participaron en su propuesta las organizaciones de pueblos indígenas, aunque la ley fue muy limitada, por eso ya se había hablado de la necesidad de crear una Subsecretaría, que Bachelet en su programa Re-Conocer puso de nuevo en la mesa", explica Pantel.

Quizás el momento que marcó un antes y un después en la credibilidad de Conadi fue el conflicto de Ralco, que implicó un quiebre entre las organizaciones y el organismo público. La salida de varios funcionarios que no comulgaban con la iniciativa para despejar el camino a la hidroeléctrica de Endesa, dieron una señal de que "la Conadi ya no representaba  a los pueblos indígenas", asegura el sociólogo.

"Notamos el quiebre y además luego funcionó con prioridades que muchas veces no concuerdan con las de las organizaciones", recalcó.

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