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Graves problemas detectó la Contraloría en recintos públicos de salud

Sustancias cancerígenas y filtraciones con hepatitis C en el Hospital San Juan de Dios

por 22 enero 2010

Sustancias cancerígenas y filtraciones con hepatitis C en el Hospital San Juan de Dios
Funcionarios que operan elementos químicos peligrosos no usan mascarillas. Hay posibilidades de incendio, máquinas sin usar pese al alto costo de compra y una casi nula fiscalización de la Seremi de Salud, determinó que el organismo fiscalizador mantuviera las observaciones a otros tres centros asistenciales: el San José, el Sótero del Río y el San Borja Arriarán.

Esta es la escena: funcionarios de la Contraloría concurren al hospital San Juan de Dios, en el marco de una visita para determinar las condiciones de exposición a los agentes químicos de los funcionarios. Durante el recorrido se encuentran con una escena brutal: los equipos usados para realizar la diálisis a las personas con insuficiencia renal son esterilizados en una habitación donde el piso esta mojado debido a la filtración de una tina donde se lava el material contaminado con Hepatitis C.

Y para contener esa pérdida de líquidos se usan envases plásticos, toda vez que hay sólo dos lavamanos y uno de ellos no tiene desagüe. ¿Y si por cualquier razón ésta u otra dependencia del centro asistencial público comenzara a quemarse? La respuesta de la Contraloría es sencilla: gran parte de los extintores del hospital están vencidos.

Otro elemento grave constatado es que los funcionarios deben usar mascarillas para las autopsias, pero no las utilizan y cuando lo hacen las guardan en el mismo lugar de trabajo, lo que aumenta exponencialmente el riesgo de contaminación.

Este es sólo uno de los hechos acreditados por el organismo fiscalizador, en el período 2008-2009, cuando revisaron, junto al anterior, otros tres concurridos hospitales: el Sótero del Río, San Borja Arriarán y el San José que atienden a una parte importante de la población de la Región Metropolitana, conocidos en la jerga salubrista como de “mayor complejidad”.

La visita que quedó plasmada en un informe, se realizó junto a funcionarios de la Secretaría Regional Ministerial, que para los efectos reales depende de la subsecretaría de Salud Pública, Jeannette Vega (PPD).

Don Pepe

Durante la visita, por ejemplo al hospital San José, en la sección de histopatología hay una máquina en reparaciones en el llamado centro de inclusión que sirve para  analizar muestras, pero para paliar la situación se usaba un mechero a gas, en circunstancias de que existían  sustancias altamente inflamables como acetona,  ácido sulfúrico, ácido acético y seis litros de Xiol, que mal manejado puede provocar graves problemas a la salud.

De acuerdo al informe, este último elemento, pero ya usado, está almacenado debajo de una campana, a la espera que una empresa lo retire. Peor aún es que en el refrigerador donde se conservan estos reactivos “se encontraban los alimentos del personal, además, no posee control de temperatura”. En la bodega se guardan los productos químicos vencidos con los vigentes, no hay ventilación, transgrediendo la ley del propio Ministerio de Salud que establece medidas especiales para resguardar la seguridad del recinto y de los usuarios.

Otro elemento grave constatado es que los funcionarios deben usar mascarillas para las autopsias, pero no las utilizan y cuando lo hacen las guardan en el mismo lugar de trabajo, lo que aumenta exponencialmente el riesgo de contaminación.

Pero lo peor vendría en una evaluación interna hecha en julio de 2009 en el centro asistencial, donde se descubrió que en dependencias como los laboratorios y el archivo de muestras,  la exposición al formol superaba el “límite absoluto”. Esta sustancia es considerada como A2, es decir, sospechosa de ser cancerígena. Tampoco había equipos de extracción de gases ni se realizaron estudios ambientales. Sobre este último agente, los fiscalizadores descubrieron, esta vez en el San Juan de Dios, un bidón de 60 litros derramado en el piso.

En el San Juan de Dios se produce la misma situación y en el Sótero del Río, el personal expuesto al Formaldehido no usaba mascarilla con el filtro correspondiente.

Fuentes de la Seremi indicaron que se adoptarán las medidas tendientes a subsanar las observaciones formuladas por la Contraloría, las que serán verificadas por el organismo en los próximos meses.

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