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Argumenta que “no es buen precedente”

Larraín pone cortapisas a pretensión de Longueira de entrar al gabinete

por 26 enero 2010

Larraín pone cortapisas a pretensión de Longueira de entrar al gabinete
Aunque es un secreto a voces que en la UDI están en contra de que Piñera nombre ministros que actualmente ostentan cargos parlamentarios, fue el senador Hernán Larraín el más directo en expresar su desacuerdo. Pese a que los dirigentes gremialistas han preferido ser cautelosos, el ex timonel advirtió que ello podría generar un incentivo “perverso”.

La expectación que se ha generado en torno al nombramiento del primer gabinete de Sebastián Piñera parece estar caldeando los ánimos en la derecha. Si hasta hace unos días en la UDI la gran mayoría de los dirigentes se inclinaba silenciosamente por no dejar partir del Congreso a ningún parlamentario a cumplir funciones al Ejecutivo, ahora han comenzado a surgir quienes abiertamente manifiestan su negativa ante tal posibilidad. Pero el senador y ex timonel de la tienda, Hernán Larraín, resultó ser uno de los más duros en sus apreciaciones.

Mientras el presidente del partido, Juan Antonio Coloma, se mueve con cautela señalando que “nosotros somos cuidadosos de las facultades que va a ejercer el presidente”, Larraín no titubeó ni un momento en exponer su postura. Como primera medida precisó que si se le ofreciera un cargo en el Ejecutivo lo rechazaría, dado que “fui elegido para representar a la gente y me parece que la gente que tiene autoridad por elección popular, debe mantenerse en su cargo, en su responsabilidad”. Y añadió que “no es un buen precedente (...), creo además que tenemos gente de sobra para cumplir y atender las distintas responsabilidades de gobierno”.

A juicio de Larraín, esta modalidad –tan criticada por la derecha cuando la entonces diputada Carolina Tohá fue llamada a cumplir la función de Vocera de Gobierno- podría generar un incentivo “perverso”, pues muchos legisladores podrían sentirse tentados a dejar sus cargos de elección popular para integrar la nueva administración.

Pese a que se abrió a la posibilidad de que en una situación muy “excepcionalísima” un parlamentario o un alcalde pudieran hacer el enroque y abandonar sus cargos para servir en el Ejecutivo, el ex timonel gremialista aclaró que “hoy día no existe” tal necesidad  y que “por lo tanto, no soy partidario”.

“Fui elegido para representar a la gente y me parece que la gente que tiene autoridad por elección popular, debe mantenerse en su cargo, en su responsabilidad”, señaló Larraín.

Nombre y apellido

Las palabras de Larraín no pasaron para nada inadvertidas. De hecho, en la UDI admiten que “tienen nombre y apellido”, ya que es sabido públicamente que el único parlamentario que ha manifestado expresamente su deseo de ocupar un cargo ministerial ha sido el también senador Pablo Longueira. Para la mayoría de sus contemporáneos no es sorpresa que tenga interés en una cartera de gobierno, pues “uno de sus sellos más notorios es su inclinación social. No hay que olvidar que fue quien fundó el estamento poblacional del partido, porque siempre lo ha movido la causa de erradicar la pobreza”, plantea un dirigente, que no ve nada extraño en que el ex presidente de la tienda haya manifestado su deseo de colaborar con el gobierno de Piñera desde un ministerio social.

En medio del debate que abrió Larraín no faltan los suspicaces que recuerdan que él estaba a la cabeza de la UDI cuando Longueira levantó su candidatura presidencial. El episodio, que ha hecho historia al interior de la tienda, concluyó con la bajada del parlamentario, cuando no logró cohesionar tras de sí a los demás líderes de la UDI y por ende obtener el apoyo oficial del partido, que se le negó hasta el último momento. Se dice que este capítulo dejó profundas heridas entre quienes apoyaban la opción de Longueira y sus detractores.

Y mientras los máximos dirigentes negocian con el presidente electo de manera tal de asegurar el correspondiente “equilibrio” en el gabinete, en la sede del partido se analiza qué le convendría más a un eventual candidato a suceder al empresario: si es mejor tribuna el Congreso o el Ejecutivo. Y como el debate que recorre los pasillos de la UDI se centra entre quienes ya apuestan por un nuevo intento presidencial de Longueira y los que estiman que hay que abrir paso a otros liderazgos -no necesariamente nuevos ni más jóvenes-, los cálculos apuntan a evaluar a qué lugar el senador podría sacarle más partido.

Que las instituciones funcionen

Por lo pronto, el secretario general de la UDI, Víctor Pérez, coincide con Coloma en cuanto a plantear que “hay que respetar las atribuciones del Presidente” y que algunos sienten desconfianza respecto de la normativa que permite a un parlamentario dejar su cargo para asumir otro en el Ejecutivo debido a que es nueva. “En otros países se utiliza con mucha frecuencia, como por ejemplo en Estados Unidos, donde Obama llamó a varios parlamentarios a integrar su gabinete”.

En la misma línea, Pérez defiende la aplicación de la normativa de la que sólo ha hecho uso la ex ministra Tohá. A su juicio, con ella “se aprovecha la experiencia legislativa en cargos ejecutivos que la requieren”. Por lo demás recordó que cuando se votó esta norma, la mayoría de los parlamentarios la aprobaron, por lo que le resulta extraño que algunos critiquen su eventual implementación. E hizo un llamado a dejar que “las instituciones operen”.

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