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Esta semana deja TVN luego de seis años como Director Ejecutivo

El demoledor juicio de las productoras independientes sobre la gestión de Daniel Fernández

por 26 abril 2010

El demoledor juicio de las productoras independientes sobre la gestión de Daniel Fernández
Implacable en sus relaciones con los gremios de la industria audiovisual, que impuso sus términos y “no pretendió ser un aporte al desarrollo”. Durante su gestión, dicen, desconoció contratos, aprobó una dura política que les arrebató los derechos de propiedad intelectual y defendió un modelo conservador de televisión que para ellos está agotado, aunque las cifras lo avalen.

Si esto fuera una película, no hay duda que el papel del villano lo tendría Daniel Fernández, que esta semana deja la Dirección Ejecutiva de Televisión Nacional de Chile (TVN).
El 1 de abril, cuando se hizo pública la renuncia de Fernández, militante PPD, para asumir como Vicepresidente Ejecutivo en Hidroaysén, el ingeniero civil de la Universidad de Chile dijo: “Me voy muy tranquilo, porque hemos logrado sostener el liderazgo de la estación y darle viabilidad al modelo en el futuro. TVN es hoy el canal de Chile, es el canal que las audiencias prefieren”.
Claro, en rigor su gestión fue tan eficiente como en Enap y Metro, pero es previsible que para un puesto tan codiciado como la dirección del canal público no todas las opiniones sean tan amistosas

Los mosqueteros de la industria

Según escribe Bruno Bettati, presidente de la Asociación de Productores de Cine y Televisión (APCT), “su gestión hizo especial hincapié en internalizar la producción, es decir, no pretendió ser un aporte al desarrollo de la industria audiovisual chilena a través de la externalización, lo que permite que las PYMEs independientes sean proveedoras del canal, logrando estabilidad y generación de empleo. Su inspiración fue económica más que nada por la enorme carga de costos fijos en que está el Canal hace tiempo. Dicho de otro modo, la producción independiente le significó siempre un gasto que sumado a los altos costos fijos del Canal y overheads, hacía inviables muchos proyectos. Esto disminuyó la calidad y diversidad de la programación en forma determinante”.

Este documento escrito especialmente para El Mostrador, contiene la opinión de la directiva de APCT, la asociación más importante de realizadores de contenido audiovisual que agrupa a 28 personas. La directiva la forman, entre otros, Alex Bowen, que hoy trabaja para Mega en la adaptación de “Adiós al Séptimo de Línea” y es hermano de Sebastián Bowen, el ex coordinador de la campaña de Eduardo Frei. También tiene un puesto como director Juan de Dios Larraín, productor de las películas de su hermano Pablo (Post Mortem es la última, de próximo estreno) y es hijo del senador UDI Hernán Larraín y de la ministra de Vivienda, Magdalena Matte.

Es precisamente en el Senado donde debe aprobarse la nueva ley de TVN, para la cual la Plataforma Audiovisual (organización que agrupa a 8 gremios de la industria entre ellos la APCT) ha hecho un exhaustivo trabajo proponiendo indicaciones. Entre otras que el 5% de los ingresos brutos de TVN vayan al Fondo Audiovisual; o que la ley obligue al canal a “fomentar las creaciones audiovisuales de autores nacionales” y no solamente “contenidos producidos en el país” como propone el proyecto original.

La defensa de TVN

Hasta ahora, para los productores independientes Fernández “fue un conservador del modelo de televisión pública vigente, e incluso lo defendió en el Congreso donde están en trámite las dos leyes de televisión”, escriben desde APCT.

Fernández, muy amigo de las cifras para defender su gestión, ha dicho que “TVN es el canal que transmite más horas de programación cultural”. Y en rigor es así.

Y alimentan la leyenda de que el ex Director Ejecutivo era respetado, pero también muy temido: “No fue alguien dispuesto a negociar, sino a imponer sus términos. Fue implacable con la diversidad y la producción independiente innovadora en contenidos y formatos. Se opuso a los documentales de autor, aunque relegó algunos al trasnoche a un muy bajo precio. El cine chileno de ficción ha sido el más perjudicado ya que no arriesgó en ninguna co-producción relevante. Tuvo el único acierto de asociarse a La Nana, película que fue un fenómeno social y mediático importante”.

En TVN refutan estos argumentos y reciben el documento como una “opinión más que nada emocional,” según describe una fuente.

Desde la Gerencia de comunicaciones también citan a La Nana como un acierto en la apuesta del canal por el cine local, pero agregan más: “TVN ha sido un gran impulsor al promover en su pantalla las obras de realizadores nacionales, siendo la estación pública pionera en abrir la televisión a la producción independiente. Como ejemplo se puede señalar que TVN se asoció con los productores de “Sexo con Amor”, “Fuga”, “Días de Campo”, “Radio Corazón”, “Chile Puede”, “Rojo, la película”, “31 Minutos, la película”, “Tony Manero”, “El Regalo”, “Paréntesis”, “La Remolienda”, entre otros. Y adquirió muchas veces los derechos de estos filmes en verde como por ejemplo “Isla 10”.

En la estación explican que actualmente están trabajando con más de 20 productoras independientes “las que son o han sido responsables de variados tipos de programas como 31 Minutos, Frutos del País, Mea Culpa, Los Venegas, Enlaces, Karkú, La Tierra En Que Vivimos, Guerreros, entre otros. Además, las mismas están preparando programas de carácter Bicentenario como Algo Habrán Hecho y La Tirana. Eso en el plano de series y programas”, dicen en el canal.

La esperanza de María Elena Wood

En el caso de los documentales, la visión de la señal pública es muy distinta a la de los productores: “hemos tenido una gran acogida la producción de autor a través del espacio Zona D Realizadores Chilenos. Hemos exhibido, entre otros, los documentales “Ángeles Negros”, “Telón de Azúcar”, “Reinalda del Carmen mi mamá y yo”, “Cien niños esperando un tren”, “Actores segundarios”, “Opus Dei”, “Calle Santa Fe”, “Estadio Nacional”, entre muchos otros”.
Sin embargo la puesta al aire de este ciclo es reciente y tiene que ver directamente con la incorporación de María Elena Wood en la Dirección de Programación, desde mayo del año pasado, luego de una restructuración impulsada por Fernández, que dejó fuera a dos tótems de la estación: Pablo Ávila y Vicente Sabatini.
Los productores independientes reconocen la mano de Wood, que es una de ellos. Hasta antes de ejercer el cargo que ocupa hoy, fue una destacada documentalista

“Sólo en estos últimos meses, tras su llegada y la de Juan Diego Garretón, se han percibido cambios importantes con consideración a la producción independiente: sistema formal de ingreso de proyectos, estudio razonable de tarifas y atención dedicada a los productores de contenidos a través de una jefatura de proyectos. Está por verse el real resultado de esta acción que viene impulsada desde el área de programación, ya que otras instancias del canal como el área comercial, prensa y nuevos negocios pueden poner grandes obstáculos a lo que ha promovido Wood”, escriben desde la APTC.

El conflicto por los derechos

El problema es que a Daniel Fernández, el gremio de productores lo apunta como el responsable de que “en el último año TVN desconoció contratos firmados con empresas independientes, causándoles perjuicios. Esto tuvo un impacto muy negativo en el gremio y sumió a varios emprendedores en el pesimismo. Algunos productores audiovisuales altamente capacitados decidieron emigrar a otros rubros productivos”.

Paralelamente, los productores acusan a Fernández de estar detrás de la “incorrecta imposición” que según ellos dejaba a TVN como dueño de todos los derechos industriales y de propiedad intelectual a quien quisiera producir o co-producir con ellos. El tema de los derechos de propiedad originó la demanda civil interpuesta por ATN (otro gremio que agrupa a autores, guionistas y directores) en enero pasado contra el canal “Daniel Fernández no quiso negociar ni acercarse a los autores”, dicen.

Por cierto, en el canal desmienten esta situación de manera tajante. “TVN paga sus derechos autorales y conexos asociados a la ejecución de música a la SCD, los derechos conexos de los actores a Chileactores y los guionistas de TVN tienen contratos en los cuales se pacta claramente una remuneración por derechos autorales y se fijan las condiciones de adquisición o uso de los mismos”, dicen en la estación.

Y aclaran que la demanda de ATN “carece de fundamento”, porque deriva de una negociación de tarifas por uso de obras del repertorio de ATN que fracasó entre esta agrupación y la Asociación Nacional de Televisión, por lo tanto es un tema que compete a toda la industria. “TVN no usa obras del repertorio de ATN, usa obras de su propio repertorio. Salvo este caso, no tiene demandas por derechos autorales con ninguna productora y por el contrario, la estación es reconocida como una empresa que cumple en esta materia”.

Fernández, muy amigo de las cifras para defender su gestión, ha dicho que “TVN es el canal que transmite más horas de programación cultural”. Y en rigor es así. El 2009 TVN lideró en programación cultural con 43.7%, seguido por Canal 13 con 30.0%, Mega con 12.1%, Chilevisión 8.2 % y La Red con 6.0 %.

Sin embargo, los productores van más allá de los números y el resultado es menos alentador. Para APCT esas horas semanales se arman a partir de “mucho envasado y reciclado. “En este contexto, los programas ganadores del Fondo CNTV para TVN fueron un ‘bonus track’ donde el director ejecutivo se sumó en la medida que el costo fuera casi cero para el Canal”.

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