Sábado, 10 de diciembre de 2016Actualizado a las 17:10

Aumentan patologías tiroideas en Chile

por 6 agosto 2010

Aumentan patologías tiroideas en Chile
Algunos investigadores han demostrado que el consumo excesivo yodo a lo largo de los años, principalmente a través de sal yodada podría explicar el aumento observado de ciertas enfermedades tiroideas de origen autoinmune.

Enfermedades de la glándula tiroides como la tiroiditis autoinmune, el hipotiroidismo primario y el cáncer tiroideo diferenciado parecen estar aumentando su frecuencia en el mundo, y también en Chile.

Así lo comenta el Dr. Claudio Liberman, Jefe de Endocrinología del Hospital Clínico Universidad de Chile. “Hay una línea de investigación básica y clínica que apoya la hipótesis de una relación entre el consumo excesivo de yodo y el  aumento de ciertas enfermedades tiroideas autoinmunes”, sostuvo.

Sin embargo, en países donde hay carencia de yodo todavía se observan casos de bocio endémico (crecimiento tiroideo que afecta a poblaciones enteras en una misma región o país). Esto ocurre porque la glándula tiroidea requiere de yodo para producir hormona tiroidea. Desde la década del 60, en Chile y en otras partes del mundo, se adiciona yodo a la sal común como una medida preventiva de salud pública.

Ello ha permitido prácticamente reducir la incidencia de bocio e hipotiroidismo endémico en muchas partes del mundo. Junto con esto se ha observado una disminución en la incidencia de cáncer indiferenciado de tiroides que en general es un tumor más grave y agresivo que el cáncer diferenciado más común. En cierta forma el yodo parece reducir la agresividad de los tumores tiroideos malignos. Afortunadamente la mayoría de los cánceres tiroideos actuales son diferenciados y en general tienen buen pronóstico si son bien  tratados.

Por otra parte se piensa que “la mayor accesibilidad a métodos diagnósticos modernos como la ecotomografía tiroidea y exámenes hormonales específicos  pueden explicar en alguna medida este aumento de prevalencia”, señala el especialista. Por este motivo el uso de estos métodos diagnósticos debe ser aplicado con buen criterio y juicio médico.

Aunque no hay estadísticas globales sobre la prevalencia enfermedades tiroideas en Chile, algunos investigadores han demostrado  aumento de la frecuencia del hipotiroidismo en ciertos pacientes como adultos mayores, consultantes de enfermedades psiquiátricas, en diabéticos tipo 1  (insulino-dependientes) o en portadores de enfermedades reumatológicas autoinmunes como lupus eritematoso y artritis reumatoidea.

También, se ha observado un aumento de la frecuencia del hipotiroidismo materno, especialmente en las primeras semanas del embarazo. Esta condición debe ser tratada precozmente para evitar los trastornos que produce el déficit de hormona tiroidea en el desarrollo neuro-psicológico en los hijos de estas mujeres.

Según estadísticas internacionales, la prevalencia de hipotiroidismo en la población general puede ser cercana al 2-3% de la población adulta. Si se agrega el hipotiroidismo subclínico, aquel que no se presenta con los síntomas clásicos, puede alcanzarse una prevalencia aún mayor, cercana al 6-8%. Claramente la incidencia aumenta en mujeres que en hombres y  en ciertos grupos como adultos mayores, pacientes con genopatías (Síndrome de Down) y pacientes portadores de otras enfermedades autoinmunes.

La tiroides es una glándula endocrina, situada en la parte anterior y baja del cuello, justo debajo de la manzana de Adán y sobre la tráquea. Cumple una función esencial en nuestro organismo pues regula el metabolismo del cuerpo, es productora de proteínas y regula la sensibilidad del cuerpo a otras hormonas. Por lo tanto, un mal funcionamiento de dicha glándula dará siempre lugar a diversos problemas que nos obligarán a seguir un tratamiento.

Cuando los pacientes no son tratados a tiempo pueden aparecer síntomas que van afectando el rendimiento físico e intelectual, aumenta la velocidad de envejecimiento y la calidad de vida. Inicialmente estos cambios pueden ser imperceptibles  y pueden  confundirse con otros trastornos como la depresión, la fatiga y el estrés. En casos de hipotiroidismo avanzado aparecen alteraciones de la piel como palidez, engrosamiento y sequedad, uñas  quebradizas, tinte amarillento y caída del cabello. También aparecen trastornos metabólicos como una mayor dificultad para bajar de peso, retención de sal y agua, disminución de fuerzas  musculares y aumento de grasas circulantes como colesterol y triglicéridos.

Por otra parte el hipertiroidismo produce síntomas  opuestos al hipotiroidismo. Entre estos destacan el nerviosismo, la sensación exagerada de calor, el temblor de extremidades y la baja de peso con apetito conservado.

Cuando la enfermedad es severa se pueden producir síntomas neurológicos como la desorientación en tiempo y/o espacio, la pérdida de memoria y diversas alteraciones cognitivas.

En el hipotiroidismo severo se producen trastornos de la función cardíaca, digestiva y respiratoria. De no ser tratado el hipotiroidismo puede llegar a situaciones extremas como el “coma mixedematoso” que se caracteriza por un estado de inconsciencia, hipotermia y severa alteración respiratoria.

En el hipertiroidismo severo puede ocurrir la llamada “crisis tirotóxica”, que es una condición extrema de hipertiroidismo en que el paciente sufre gran agitación psicomotora, desorientación, hipertermia y arritmia.

En los casos más severos estas condiciones son difíciles de tratar y pueden llegar a causar la muerte del paciente.

Respecto al tratamiento, el Dr. Liberman afirma que “la levotiroxina sódica (Eutirox) es un medicamento hecho a base de hormona tiroidea sintética. En general debe ser indicado por un médico entrenado en el  diagnóstico y manejo del hipotiroidismo.  Habitualmente es necesario realizar exámenes hormonales previos al inicio de la terapia, esto con el objetivo de documentar bien la enfermedad ya que habitualmente el tratamiento es para toda la vida. La respuesta terapéutica generalmente es buena; en un período variable de semanas o meses se observa una notoria mejoría de los síntomas del hipotiroidismo. Siempre es necesario considerar las condiciones individuales de cada paciente y las enfermedades concomitantes que presenta, esto para prevenir efectos secundarios del medicamento.

Por otra parte el hipertiroidismo puede ser tratado con otros fármacos como el propiltiouracilo, metimazol y carbimazol. El tratamiento definitivo de la enfermedad habitualmente es el yodo radioactivo y en algunos casos la cirugía tiroidea. La elección de la terapia debe ser hecha por un endocrinólogo, que es el especialista que estudia estas patologías”.

Compartir Noticia

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes