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Misiva fue dirigida al ex director regional de Sernageomin antes del derrumbe

Carta de sindicato apunta a que autoridades conocían mal estado de mina San José

por 4 noviembre 2010

Carta de sindicato apunta a que autoridades conocían mal estado de mina San José
Si bien Rodolfo Díaz Godoy no la mencionó cuando declaró ante la Comisión Investigadora del derrumbe, existe y hace referencia a una reunión sostenida con la autoridad en julio, tras el accidente sufrido por el minero Gino Cortés. El documento podría dar sentido a las polémicas declaraciones de Camila Merino, cuando admitió que el gobierno tenía “indicios” de problemas de seguridad.

“Nosotros teníamos indicios de problemas de seguridad y debiéramos haber actuado con anticipación, y, por eso, es importante que todas las medidas que ahora vamos a proponer tomen en cuenta esto, de manera que no tengamos estos accidentes en el futuro”, fue la frase certera pero políticamente desafortunada con que la ministra del Trabajo, Camila Merino, hacía un reconocimiento explícito de que el gobierno conocía las deficiencias con que se trabajaba en la Mina San José, aún antes del accidente que sepultó por casi 70 días a un grupo de mineros. Incluso algunos leyeron los dichos de la secretaria de Estado como una especie de mea culpa, aunque luego de la avalancha de críticas que le sobrevino, ella misma se desdijo. Sin embargo, existen evidencias acerca de que sus palabras no estarían tan lejos de la realidad.

Así queda de manifiesto en una carta enviada al entonces director de Sernageomin de la Tercera Región, Rodolfo Díaz Godoy, fechada en Copiapó al 14 de julio del presente año, y a la que tuvo acceso El Mostrador. La misiva suscrita por los máximos representantes del Sindicato N° 2 de la Compañía Minera San Esteban, pretende agradecer la buena acogida de la autoridad a los trabajadores en una reunión previa, del 12 de julio, en que participaron en conjunto con los representantes de la empresa y de la Secretaría regional Ministerial de Salud.

Godoy, quien ya declaró ante la comisión investigadora del derrumbe, reconoce tal reunión. No obstante, asegura que en ella no se abordaron temas relativos a la seguridad -o más bien carencia de ella- con que se laboraba en la mina. Aún cuando en la cita sí se abordó el accidente sufrido sólo el día anterior por el minero Gino Cortés y en el que perdió una pierna.

De hecho, en la declaración ante la instancia fiscalizadora, en la página 16 del power point que presentó, Godoy sostiene que “con respecto al accidente del pasado 05 de Agosto, que mantuvo atrapados a 33 trabajadores, puedo señalar que no tuve conocimiento ni denuncias durante mi ejercicio en el cargo, que indicaran que existían situaciones que representaran o se relacionaran con el evento en cuestión de tal gravedad. Ni en reuniones internas, ni informes que estuvieran a la vista, ni en reuniones con el Seremi de Minería (casi semanal en los últimos dos meses) o con un ingeniero de la Seremia de Salud que nos reunimos en una oportunidad en mi oficina para tratar otros temas, ni en los encuentros que sostuvimos con la gerencia de la ACHS, ni en la del 12 de julio donde participaron personeros del servicio, de la empresa y representantes de los trabajadores. Ningún tipo de información que presentara condiciones graves que pudieran dar un atisbo de lo que ocurriría el 05 de agosto”.

La particularidad de la misiva es que no sólo no fue mencionada por Díaz Godoy durante su exposición ante la comisión investigadora, sino que cuenta con el timbre de recepción el 15 de julio del 2010, por la entidad a la cual iba dirigida y aún así todo indica que su contenido no fue considerado en su momento.

Entre los antecedentes, de disposición pública en la página de la Cámara, que la comisión apunta haber recibido de parte de Godoy, figura el power point, pero este no menciona la carta enviada por los trabajadores tras la mencionada cita. La misiva no sólo agradece la acogida de la autoridad, sino también el haber efectuado un análisis técnico del Decreto 72 –relativo a la seguridad en las faenas mineras-, artículo 60, en relación a la seguridad en el transporte de explosivos en dichas labores.

El último párrafo de la carta es claro en cuanto al problema de seguridad. Allí, los firmantes plantean que la reunión “da cuenta de un método novedoso de incorporar a los trabajadores a las discusiones técnicas, que tienen directa relación con el quehacer laboral de los trabajadores afiliados a nuestra organización y tal cual se lo manifestamos al ministro de Minería el pasado 01 de julio del 2010, la generación de empleo en el sector minero no puede ser a cualquier costo y mucho menos poniendo en riesgo la integridad física de los trabajadores mineros y para ello el Sernageomin cumple un rol de primer orden”.

La satisfacción de los trabajadores se debía, según explica una fuente, a que también se dejó de manifiesto ante la autoridad la inseguridad que presentaba la mina. Lo que también recoge la misiva en una segunda página. Allí se establecen cronológicamente los problemas de seguridad a los que se han visto enfrentados los mineros de la San José durante enero y junio del 2010. Y se especifican problemas tales como intoxicación por gases y caídas de roca.

La particularidad de la misiva es que no sólo no fue mencionada por Díaz Godoy durante su exposición ante la comisión investigadora, sino que cuenta con el timbre de recepción el 15 de julio del 2010, por la entidad a la cual iba dirigida y aún así todo indica que su contenido no fue considerado en su momento. Pero también podría constituir una señal de que las autoridades correspondientes sí estaban en conocimiento del riesgo que significaba mantener abierta la Mina San José. Por lo pronto, el mencionado titular de Minería en la misiva fue uno de los primeros en quitarle el piso a su par Trabajo cuando ella hizo el incómodo reconocimiento.

Tras las palabras de Merino, que tanto escozor causaron en el gobierno al punto que ella debió salir a desdecirse rápidamente, Lawrence Golborne se limitó a señalar que “si algún otro funcionario público tuvo alguna información y no actuó en consecuencia, deberá responder ante las instancias que están investigando esta situación”. Con ello, el ministro más popular del gabinete de Piñera, no sólo le quitó el piso a la titular de Trabajo, sino que se lavó las manos respecto al tema.  Más aún cuando se espera que la próxima semana la cuestionada ministra asista a la comisión investigadora, que continúa su labor.

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