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Familiares pehuenches exigen que la empresa financie el rescate de los restos inundados

El cementerio indígena que incomoda a Endesa

por 6 diciembre 2010

El cementerio indígena que incomoda a Endesa
Con la Concertación no lograron que la hidroeléctrica se apartara de la resolución que los obliga a compensar pero no a exhumar las osamentas de unos 700 cuerpos hundidos en Ralco. Pero un documental premiado hizo visible el caso y el gobierno ya prometió al menos sentar a la transnacional de nuevo a la mesa.

El martes pasado, a las 11 de la mañana, la intendenta Jacqueline Van Risselberghe llegó hasta la zona en  que vive la comunidad mapuche “Aukín Quepuca Ralco” en el Alto Bío-Bío. Unas 25 familias de las 137 que la conforman, mantienen un conflicto con la hidroeléctrica Endesa que  inundó un sector correspondiente al cementerio de los  indígenas, donde están enterrados alrededor de 700 cuerpos.

Según testigos del encuentro, Van Ryselbergue, quién pasa por un difícil momento político en su región, fue especialmente dura  al referirse a este asunto. “Dijo que aunque Endesa era una empresa grande, no se mandaba sola, que no podían hacer lo que quisieran y tenían que reparar su error o atenerse a las consecuencias”, explica María Curriao, dirigente y cara visible de este conflicto.

Inundación Espontánea

Para saber de qué “error” está hablando, hay que retroceder hasta abril de 2004. Ese mes, Endesa en el contexto de la operación de la central hidroeléctrica  Ralco, inundó lo que en sus mapas está consignado como el Sitio 53, formando un embalse bajo el cual quedó el cementerio Quepuca, como le llaman los Pehuenches de ese sector.

Según lo dispuso la Conama regional, encargada de monitorear el proyecto,  el desentierro de las osamentas debía ocurrir el 28 de abril de 2004, sin embargo la inundación del cementerio ocurrió 8 días antes. Un informe de auditoría independiente hecho para Endesa consigna el “llenado anticipado del embalse. Uno de los impactos no previstos es el no cumplimiento de las medidas de compensación del sitio 53, donde no se llegó a solución”.

La compensación estancada

La multinacional española reconoce el error y pagó la multa que le impuso la Conama: US$ 30 mil (unos $15 millones). Sólo en Chile Endesa recaudó el año pasado utilidades equivalentes a US$ 1.254 millones. En una resolución de 2006  la Conama exigió a la empresa “compensaciones por el daño causado”.

Entre estas se cuentan la gestión para la creación de un cementerio en la comunidad de Quepuca Ralco y el financiamiento para su construcción, el mejoramiento de los cementerios existentes en la comunidad Ralco Lepoy, identificación y protección efectiva de sitios patrimoniales indígenas de la zona, programa de apoyo a la escuela de Quepuca Ralco para actividades culturales educativas, lo que deberá ser complementado con la construcción de un centro comunitario y la construcción de un hito memorial del cementerio inundado en la comunidad.

La estrella de la película

Para efectos de esta nota, Endesa contestó que estaba trabajando en las compensaciones que le exige esta resolución, a juicio de ellos lo único que les corresponde en relación a este tema. Pero  un informe de Endesa al Consejo de Monumentos Nacionales consigna la actitud contraria a estas compensaciones de María Curriao, “cuya principal discrepancia radica en que ella exige que se entregue una compensación monetaria para las familias de la comunidad”.

El tema indígena podría convertirse en otra de las banderas que el gobierno de Piñera le “quite” a la Concertación. El lunes 22 de noviembre la intendenta Van Rysselberghe conversó con representantes de Endesa y en su encuentro con los pehuenches del martes pasado prometió agotar todas las instancias para rescatar los cuerpos en una reunión conjunta con ellos, la Armada, el Gobierno y la propia Endesa.

El informe también identifica a María Curriao como la líder de las manifestaciones y reclamos contra Endesa desde 2004. Ella dice que “la Conama y Endesa establecieron las compensaciones sin preguntarnos a nosotros que somos los familiares. María no quiso firmar una compensación por $300 millones más una casa”.

En efecto, la insistencia logró que en el verano de 2009, la consultora Arka, especialista en arqueología subacuática, informara al Consejo de Monumentos Nacionales que era “factible” exhumar los restos bajo el agua. La operación es muy peligrosa y cara: cuesta al menos US$12  mil diarios durante un mes.

En marzo de 2009 el Consejo de Monumentos Nacionales acuerda desestimar el rescate de los restos por “el peligro para la vida humana” de las personas que se involucren en él. Se trata de una zona donde todavía hay bosques en los que una persona podría enredarse, tal como ocurrió con el robot que exploró el fondo del embalse.

En este punto, cuando el rescate prueba ser factible, entra el realizador Rodolfo Gárate que siguió la historia de María Curriao tocando puertas para tratar de que las osamentas de sus familiares fueran reflotadas. Ese es el argumento de Sitio 53, ganador entre otros 30 trabajos del concurso Doctv IB, que a nivel iberoamericano premia documentales de 14 países con recursos y su exhibición en los respectivos canales públicos, en este caso TVN.

“No quise hacer un documental pro mapuche, más que eso es la historia de María que puede ser una persona cualquiera golpeando las puertas de una empresa grande como Endesa y de las instituciones del Estado, exigiendo lo que le corresponde. Ahora le tocó a ella pero mañana podría tocarte a ti o a mi”, dice Gárate. En el documental quedan a la vista las buenas intenciones de la gente de Endesa y la de las autoridades de turno, como el ex subsecretario del Interior, Patricio Rosende, pero también sus nulos resultados.

A fines del año pasado María Curriao junto al juez Juan Guzmán lograron reunirse con el abogado Héctor Bermúdez, representante de Endesa, quién admitió que la empresa no financiaría el rescate porque “no tiene dinero” para este tipo de problemas.

El gobierno, por los palos

Con Endesa  no es tan fácil hacer la caricatura de la transnacional maligna e insensible.  En Chile su directorio lo preside  Jorge Rosenblut, proclive  a la Concertación e incluso financista de algunas  campañas de la actual oposición, como la presidencial de Michelle Bachelet. El directorio lo integra  además Jaime Estévez, ex ministro socialista. Es presumible que ambos tuvieran una sensibilidad mayor con asuntos indígenas, pero la empresa hasta ahora se ha mostrado indiferente, apoyada en su respeto a la resolución de la Conama, cuya materialización, en su mayoría se encuentra estancada, según ellos por culpa de la comunidad Pehuenche.

En ese sentido, el tema indígena podría convertirse en otra de las banderas que el gobierno de Piñera le “quite” a la Concertación. El lunes 22 de noviembre la intendenta Van Rysselberghe conversó con representantes de Endesa y en su encuentro con los pehuenches del martes pasado prometió agotar todas las instancias para rescatar los cuerpos en una reunión conjunta con ellos, la Armada, el Gobierno y la propia Endesa. “Ha habido un camino de diálogo desde el señor Larroulet hasta la intendenta, que la Concertación no había tenido, por lo menos nos dijeron que agotarían todas las instancias”, dice María Curriao. Antes de la construcción de Ralco Endesa detectó catorce cementerios pehuenches que serían inundados. Se sabe que Daniel Fernández, cuando vio Sitio 53 en una ceremonia en TVN, tomó nota de lo ocurrido para evitarlo en Hidroaysén.

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