Jueves, 8 de diciembre de 2016Actualizado a las 09:00

El clan conservador que maneja RN en sociedad con Carlos Larraín

La importancia de llamarse Ossandón

por 29 diciembre 2010

La importancia de llamarse Ossandón
La eventual salida de Ximena, la directora de la Junji, ha movilizado en su defensa todo el peso de los Ossandón Irarrázaval. Su fortuna histórica proviene del campo y del negocio inmobiliario en Zapallar. En la política mantienen una "Santa Alianza" con el timonel del partido, con quien el Cote y la polémica funcionaria comparten membresía en el Opus Dei. Pero es Roberto el verdadero cerebro político y promotor de la carrera de sus hermanos, aunque él tiene obsesión por el bajo perfil.

Antes de entrar a la política, cualquiera que preguntara por los Ossandón Irarrázaval iba a escuchar: “viven en Pirque y son típicos de Zapallar”. O sea, de toda la vida, lo que es un valor agregado, porque les da un sentido de pertenencia histórico.

Son tantas las ramas que descienden del bisabuelo Carlos Ossandón Barros que, al hablar de fortuna o propiedades playeras, los meten a todos en un mismo saco. Pueden llegar a ser 300… o más.

Sólo los Ossandón Irarrázaval –Roberto, Rafael, Ignacio, Olga, Ximena y Manuel José- juntan 43 hijos. Encabeza el ranking Ximena, la vicepresidenta de la Junta Nacional de Jardines Infantiles (JUNJI), con 10.

En el mundo político cada uno ha impuesto su estilo. Roberto es el de mayor peso político e intelectual y de los hombres más poderosos de RN, brazo derecho de su presidente, Carlos Larraín. Su modus operandi es ejercer el poder sin que su mano se note públicamente. Manuel José, el "Cote", en cambio, es extrovertido, jamás de guardarse una opinión, opera como alcalde en terreno full de Puente Alto. Pese a ser el hermano que menos prometía en lo académico, logró forjarse una carrera que hasta lo hace pensar en la Presidencia. “Estoy seguro que lo haría bien”, señaló a la revista El Sábado.

Ximena, también conocida como Nona, fue la última en entrar a escena y sentó un precedente: llevó sus convicciones religiosas –es Opus Dei, al igual que su hermano Manuel José- a la acción. Instaló una enorme estatua de la Virgen a la entrada de su organismo olvidando que Chile vive bajo un Estado laico. Se despachó una declaración que pinta para el anuario político cuando afirmó que había que evitar que las mamás dejaran a sus niños en los jardines de la Junji “para irse a la playa o a tomar un café con una amiga”. En La Moneda están atacados, porque ella representa lo opuesto a lo que pretende ser el sello de este gobierno: la nueva derecha. Su permanencia en el cargo de la JUNJI pende de un hilo, porque además se le olvidó o nadie le dijo que tenía que inscribirse en el Sistema de Alta Dirección Pública para poder ser ratificada en el cargo como Dios manda.

El hombre de las platas

Abogado de la U. de Chile, Roberto Ossandón fue uno de los puntales de la candidatura presidencial de Sebastian Piñera en 2005. Se dedicó en cuerpo y alma a esa tarea, pero una serie de diferencias sobre el manejo de la campaña con Rodrigo Hinzpeter, quien ostentaba la titularidad de la conducción, y el senador Alberto Espina, lo distanciaron del candidato. Piñera optó por seguir los consejos de la dupla y no son pocos los que piensan que ambos fueron responsables de la derrota a manos de Michelle Bachelet.

Roberto ha comentado que su hermano es el candidato con más posibilidades para suceder a Piñera. “Mucha gente cree eso, pero yo no lo tengo tan claro”, dijo el alcalde a la revista El Sábado. Pero cuando le consultaron si haría un buen trabajo en La Moneda respondió: “Estoy seguro que sí”.

Socio del estudio Ossandón, Uribe y Hubner, no compartió por ejemplo que el actual ministro de Interior no tuviera dedicación exclusiva en la campaña sin dejar su trabajo en Álvarez, Hinzpeter Jana, su oficina de abogados.

A raíz de la marginación en la campaña, Ossandón apoyó a Carlos Larraín en las elecciones internas de RN en 2006. Es una sociedad política en la que Ossandón participa en la toma de las decisiones estratégicas, lo que no incluye las declaraciones políticamente incorrectas del peculiar presidente de RN en contra de homosexuales, el uso del condón y otras perlas. Y dentro del partido Ossandón tuvo clara ingerencia en el nombramiento de su hermano, Manuel José, como vicepresidente y de su padre como miembro de la Comisión Política.

Ha sido el recaudador de platas para las campañas parlamentarias y municipales de RN, lo que ha dado el poder  para armar la plantilla de candidatos. Dicen que Rubén Malvoa, marido de la diputada Karla Rubilar, salió elegido alcalde de Conchalí gracias a Ossandón. “Es gestor de muchas candidaturas y la gente no lo sabe, porque tiene una obsesión por estar detrás y no aparecer”, dice una fuente del partido.

Como presidente del Instituto Libertad, le correspondió hacer coaching para candidatos a las municipales. “Siempre ponía a su hermano Manuel José como ejemplo de que cualquiera podía llegar a ser concejal o alcalde”, agrega la misma fuente.

Dentro de la política su único rol formal es justamente la presidencia del  Instituto Libertad, un centro de estudios que tampoco posee un alto perfil ni influencia en las políticas públicas. Y también el haber sido secretario general de la mesa de Andrés Allamand.

El inventor de sus hermanos

Roberto Ossandón es el promotor de la carrera política de sus hermanos. A su padre le pidió ser concejal de Pirque, en 1992, pero éste convenció a Manuel José, técnico agrícola del Inacap que administraba los campos familiares, que se presentara en su lugar. Desde aquella posición escaló hasta ser alcalde de la comuna más populosa de Chile, donde va en su tercer período. Roberto ha comentado que su hermano es el candidato con más posibilidades para suceder a Piñera. “Mucha gente cree eso, pero yo no lo tengo tan claro”, dijo el alcalde a la revista El Sábado. Pero cuando le consultaron si haría un buen trabajo en La Moneda respondió: “Estoy seguro que sí”.

Él fue quien logró que su hermana Ximena asumiera como cabeza de la Junji, sin recibir, por lo visto, ningún instructivo de su mentor. En su última entrevista, en la revista Paula, ella culpó al demonio por los abusos de los que está acusado el cura Fernando Karadima, “uno de los próceres de la Iglesia Católica chilena” y quien la casó con Luis Hernán Paul, economista que trabajó con Guillermo Luksic en el holding Quiñenco y en una consultora creada junto a Juan Andrés Fontaine. “Lo más grande que ha hecho el demonio es hacer creer a la sociedad que no existe. Así trabaja tranquilito y nadie sabe que está detrás de la puerta. Cuando mueran, muchos se van a llevar una sorpresa gigante al otro lado”. Su hermano Cote también recibió el sacramento del matrimonio de manos de Karadima.

“Ella se mantiene gracias al apoyo de Carlos Larraín quien, a través de la directiva de RN, está dispuesto incluso a ponerse mal con Piñera. Yo creo que es por presión de Roberto y Larraín está de acuerdo. Otra muestra de su poder”, agrega un parlamentario del partido.

El cementerio del bisabuelo

Yendo más atrás en la historia, el bisabuelo de todas las ramas de la familia, Carlos Ossandón Barros, fue motivo de división entre los zapallarinos.

Alcalde entre 1924 y 1933, inició la construcción del muelle y creó la Semana Zapallarinaque culminaba con un baile de máscaras en el Gran Hotel con fines de beneficencia”, según una de las pocas páginas web que reconstruyen la historia del exclusivo balneario.

A raíz de la disputa originada por el párroco quien, en 2007, decidió cobrar por el uso del cementerio, la familia puso el grito en el cielo. En cartas al director y blogs diversos parientes aclararon que el bisabuelo donó los terrenos “para que la gente de Papudo y Zapallar tuviera donde enterrar a sus deudos, y por voluntad de mi bisabuelo la gente del pueblo nunca ha pagado por sus tumbas; es más, muchas veces la familia y otras personas de buena voluntad han pagado el entierro de gente muy pobre”, escribió una de sus tantas descendientes en la web.

Aunque es una historia antigua todavía se habla del clan anti-Ossandón, lo que se relaciona con la forma en que el bisabuelo se hizo dueño de Zapallar o de gran parte del balneario. Su fundador, Olegario Vicuña, con huincha de medir repartió sitios entre sus amigos a condición de que construyeran sus casas en menos de dos años. Pero el paso del tiempo llevó a diez veraneantes a crear la Sociedad Balneario de Zapallar que compró Carlos Ossandón en un remate en el que fue el único postor. “Y se queda con los sitios eriazos y toda la Hacienda Zapallar que en ese tiempo no tenia valor comercial”, escribe otro descendiente en medio del lío del cementerio.

La versión que da origen del clan anti-Ossandón es aquella que dice que “el bisabuelo era administrador del campo de Zapallar y en la crisis del 29, los dueños de las casas no pagaron las contribuciones, porque con recesión nadie necesitaba la casa en la playa y así fue como él se quedó con todo Zapallar”, afirma un zapallarino no quiere enemistarse con el clan y pide anonimato.

Los Ossandón Irarrázaval son dueños de dos proyectos inmobiliarios: Zapallar Norte y Cerro El Morro, cuyos sitios de 2.500 metros (sin casa) valen, dependiendo la ubicación, entre 10 mil y 17 mil UF.

La fortuna de la familia no es fácil de cuantificar. El padre es dueño de varios campos en Pirque y de una exitosa exportadora de ciruelas secas. La madre comenzó a hacer manjar casero y ahora es una empresaria que le vende a fabricantes de tortas. “Yo creo que él tiene 5 millones de dólares en la cuenta corriente”, dice un ex habitante de Pirque. Manuel José  asegura que su padre lo ha mantenido los últimos 18 años porque su sueldo de alcalde no le alcanza para mantener a su señora y sus ocho hijos.

Más información sobre El Mostrador

Videos

Más Noticias

Blogs y Opinión

Encuesta

Mercados

TV

Cultura + Ciudad

Deportes