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Le basta empatar con Liga de Quito para levantar la Copa Sudamericana

El país azul se paraliza a horas que la Universidad de Chile salga a jugar el partido más importante de su historia

por 14 diciembre 2011

El país azul se paraliza a horas que la Universidad de Chile salga a jugar el partido más importante de su historia
Bajo la premisa de que “la posibilidad única es atacar", el elenco de Jorge Sampaoli, invicto en el torneo continental, se propuso sepultar en Ñuñoa las historias de derrotas pasadas y jugando “en su ley” confirmar la ventaja que consiguieron contra los ecuatorianos cuando ganaron por 1-0 el duelo de ida en la altura.

“Schubert Gambetta alzó los brazos y tomó la pelota con las manos. Sus compañeros se querían morir. ¿Cómo va a cometer ese penal infantil en una final del Mundo, con el tiempo cumplido? Lo increpan, lo insultan. Gambetta los mira sin entenderlos. Se defiende, tal vez a los gritos, tal vez lo hace llorando. Les dice que miren al árbitro. Les pregunta si no lo escucharon. Porque aunque parezca imposible, Gambetta es el único que ha escuchado el pitazo final. Es el único que ha sido capaz de discriminar de entre todos los ruidos –el de la pelota, el de las voces, el del pánico- el sonido del silbato. Los demás terminan por entender que es cierto: el partido ha terminado, Uruguay es campeón del mundo”.

El relato sobre el triunfo de Uruguay sobre Brasil en el Maracaná en 1950 es parte del cuento “Una sonrisa exactamente así” de Eduardo Sacheri, que el cuerpo técnico de Universidad de Chile  utilizó para motivar a los jugadores de cara al partido más importante de la historia del club.

De seguro los más de 40 mil fanáticos azules que pudieron adquirir una entrada para asistir este miércoles al Estadio Nacional, se despertaron soñando con que un pitazo final similar, uno que confirme la obtención de un trofeo que el capitán, José Rojas, evitó por cábala tocar ayer en el lanzamiento de la final de la Copa Sudamericana.

En 84 años de existencia, el elenco estudiantil nunca estuvo tan cerca de quedarse con un torneo internacional y concretar ese logro vale tomar en cuenta las supersticiones, a pesar que los números del cuadro de Jorge Sampaoli antes de este partido con Liga de Quito invitaban a olvidar las cábalas.

Con el argentino, la 'U' suma invicta 34 partidos y, a lo largo del torneo continental le han convertido apenas dos goles y se paseó triunfante por Uruguay, Brasil, Argentina y Ecuador en la final de ida, con once guerreros que salieron a ganar a 2800 metros de altura.

La Intendencia Metropolitana y el Ministerio del Interior procuraron entregar condiciones de seguridad óptimas para los asistentes al encuentro. Se habilitaron todas las puertas del recinto ñuñoíno, se dispusieron 300 controles en las boleterías y tres anillos de seguridad. Además esta misma jornada se realizó una exhaustiva fiscalización a los fuegos de artificio dispuestos por Azul Azul para la salida del equipo a la cancha y los esquivos festejos.

La formación  más probable para el romántico viajero sería con Johnny Herrera en portería; Matías Rodríguez, Osvaldo González, Marcos González y José Rojas en defensa; Charles Aránguiz, Marcelo Díaz y Eugenio Mena en mediocampo; Eduardo Vargas, Gustavo Canales y Castro en ofensiva.

Por su parte, el conjunto ecuatoriano intenta reeditar su rico historial y conquistar su quinto trofeo internacional en las últimas cuatro temporadas. Para ello el DT argentino Edgardo Bauzá se la jugará por el ingreso de Enrique Gámez por el lesionado Néicer Reasco, de Luis Bolaños por el trasandino Claudio Bieler y, por cierto, espera la recuperación del capitán Ulises de la Cruz.

El once inicial de Liga sería con Alexander Domínguez; Jorge Guagua, Norberto Araujo y Walter Calderón en defensa; Lucas Acosta, Fernando Hidalgo, Enrique Gámez y Paul Ambrossi en mediocampo; Ezequiel González de enganche; Luis Bolaños y Hernán Barcos en ofensiva.

Arbitra el brasileño Wilson Seneme.

Un triunfo o empate le dará el título a la 'U', mientras que una victoria por más de dos goles le dará el trofeo a Liga. Si el campeón chileno pierde por un gol de diferencia en el tiempo reglamentario, habrá tiempo extra de 30 minutos y penales si fuera el caso.

En la antesala de la definición, lejos de creer que ya tenían el título en el bolsillo, Sampaoli y sus dirigidos demostraron mesura y respeto por un rival. "Solamente hemos sacado una pequeña ventaja en un partido de 180 minutos; no es definitiva frente a un rival que ganó cuatro finales. Trataremos de imponer nuestro estilo, pensando que la posibilidad única es atacar", reflexionó el técnico en la previa.

"Falta el último peldaño, no podemos fallar ahora", comentó en tanto el “todo pulmones” Charles Aránguiz, sintetizando el ánimo del plantel de cara al trascendental encuentro.

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