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    12 de Junio de 2012

    Se lo responsabiliza de influir a favor de Golborne

    El segundo piso de La Moneda en la mira de los “Allamand boys”

    Un sector de RN, que apoya al ministro de Defensa, ha levantado la tesis que desde el equipo liderado por María Luisa Brahm han influenciado al Presidente Sebastián Piñera para generar un ambiente favorable hacia el titular de Obras Públicas. El anuncio de que se construirá el puente sobre el Canal de Chacao y la inasistencia del mandatario al Consejo General de la colectividad, serían sólo algunas de las señales que los preocupan.

    Como un éxito total evaluaron en Renovación Nacional la virtual proclamación de que fue objeto Andrés Allamand, el sábado 2 de junio. Aún cuando en la tienda insisten en que la performance preparada para el titular de Defensa y su propio discurso no constituyeron una nominación en forma, lo cierto es que ese día quedó claro que la colectividad de Carlos Larraín tiene abanderado presidencial. Esto, pese a los escollos que debió superar la organización, partiendo por el hecho de que el Presidente Sebastián Piñera optara por no asistir al Consejo General. Decisión que algunos sectores de la tienda atribuyen a “presiones del segundo piso”. Sobre todo, porque las relaciones entre el estamento y el partido nunca han sido del todo fluidas ni ha existido una coordinación en regla. De allí las permanentes suspicacias que generan en el equipo de María Luisa Brahm las críticas que de vez en cuando hacen desde Renovación a la unidad de asesorías. Y la intranquilidad que ronda la casona de Antonio Varas en cuanto a que el “team” de la mujer de hierro del gobierno intente influir para que Laurence Golborne tome lo antes posible la “pole position” en la carrera presidencial.

    La tensión entre el partido —donde añoran un estratega comunicacional como Juan Carvajal y responsabilizan a Hernán Larraín Matte de la mala evaluación del mandatario— y el “segundo piso” de La Moneda, se ha profundizado con una serie de descortesías que ha debido tolerar la tienda de Carlos Larraín y de las cuales acusan al equipo de Brahm. Por eso que la inasistencia del mandatario al cónclave no sólo fue percibida, por un sector de RN, como una ofensa a Allamand, sino más aún a la directiva que lo invitó. Estos y otros gestos constituirían la base para que al interior de Renovación comience a germinar la idea de que el jefe de Estado ya tendría su opción presidencial y la habría dejado de manifiesto, justamente cuando le entregó a Laurence Golborne “el ministerio en que más se puede lucir, en desmedro de Andrés que no tiene ninguna posibilidad de cortar cintas ni hacer anuncios rimbombantes en Defensa”.

    Adicionalmente, el “show” que, según algunos, Piñera montó en su mensaje del 21 de mayo dando a conocer la construcción del “famoso puente que, por lo demás, no se puede hacer”, constituiría otra señal inequívoca de que está inclinado hacia el titular de Obras Públicas. A ello estarían contribuyendo algunos de los asesores del “segundo piso”. De hecho, un observador del partido y antiguo allamandcista, tiene la convicción de que “todo el mundo percibe que La Moneda ya tiene candidato y el “segundo piso” ya tiene candidato y es Golborne. A Andrés esto le va a servir para negociar algo, lo mejor que pueda, no más”. Sin embargo, esta postura no es generalizada en Renovación, ya que varios integrantes del polémico equipo asesor liderado por Brahm, incluida María Luisa, “conocen hace muchos años a Andrés y me extrañaría que estuvieran intentando influenciar al Presidente para que no le entregue su apoyo”, tercia un destacado dirigente de la tienda.

    Especie de estrategia

    Sin embargo, entre los dirigentes de RN existe conciencia de que en un sector del partido están “preocupados” por las “señales” que provienen del “segundo piso”. Aunque, junto con reconocer que las relaciones institucionales entre la tienda y el equipo más cercano a Piñera no son de las mejores, aseguran que tienen la certeza de que el Presidente “siente un gran cariño por Andrés” y que “por algo lo colocó en el gabinete, ya que es sabido que si hubiera seguido como senador no tendría ninguna esperanza de ser presidenciable”. Eso les proporciona la tranquilidad de pensar que llegado el momento, el mandatario se la va a jugar con todo por el titular de Defensa como su sucesor.

    Adicionalmente, el “show” que, según algunos, Piñera montó en su mensaje del 21 de mayo dando a conocer la construcción del “famoso puente que, por lo demás, no se puede hacer”, constituiría otra señal inequívoca de que está inclinado hacia el titular de Obras Públicas. A ello estarían contribuyendo algunos de los asesores del “segundo piso”. De hecho, un observador del partido y antiguo allamandcista, tiene la convicción de que “todo el mundo percibe que La Moneda ya tiene candidato y el “segundo piso” ya tiene candidato y es Golborne. A Andrés esto le va a servir para negociar algo, lo mejor que pueda, no más”.

    Quienes dudan que eso vaya a ser así argumentan que cuando Piñera decidió designar a Allamand y a Pablo Longueira en las carteras de Defensa y Economía, respectivamente, lo hizo para acallar las críticas que ambos hacían a su conducción, desde la Cámara Alta, y que no pasaban desapercibidas para la opinión pública. También recuerdan que desde la perspectiva del jefe de Estado, su ex compañero en la “patrulla juvenil” aún tiene “una cuenta que saldar”. Con lo que hacen alusión a la postura asumida por Allamand el 2005, cuando el Consejo General proclamó a Piñera. En esa ocasión, el actual ministro no respaldó la decisión de la máxima instancia del partido y, por el contrario, defendió el acuerdo que la tienda tenía con Joaquín Lavín. Aquello provocó un distanciamiento que —según algunos cercanos— “no se ha superado por completo”. Por último, un observador que conoce los temores que arrecian, en la medida que avanzan los meses, sostiene que “Piñera va a apoyar al candidato que pueda ganar. Así de simple”. Lo que resulta aún más inquietante para quienes perciben al Segundo Piso como un peligro, porque se supone que allí se concentran los expertos que diariamente abastecen al mandatario de las “frías cifras”.

    En todo caso, en el “segundo piso” están conscientes de los “rumores” que recorren los pasillos de la casona de Antonio Varas. Sin embargo, si bien no descartan que los asesores tengan posiciones personales respecto de los eventuales candidatos presidenciales, niegan que exista una postura institucional a favor de alguno en particular. Menos, dicen, que desde sus oficinas se intente influir en el Presidente para que apoye a uno u otro. Incluso especulan que un sector de RN ha echado a correr esa idea, que los afecta, como “una especie de estrategia” para aglutinar al partido tras la figura de Allamand. Además, argumentan que el jefe de Estado lo que menos quiere es adelantar la carrera presidencial, por lo que en ese escenario mal podría estar empujando una disputa entre los presidenciales dentro del gabinete.

    “El entorno de Andrés Allamand está tan afanado, tan ensimismado con su candidatura, que no se da cuenta que el segundo piso está sacando al presidente de su baja popularidad, que es condición sine quea non para tener una presidencial competitiva. Por eso, todo ese argumento de que estamos por Golborne es un poquito infantil”, señalan desde el equipo de asesores del mandatario.

    También están conscientes de que la gota que rebasó el vaso, en un sector de RN que esperaba que Piñera asistiera al consejo para que se generara la sensación de que estaba apoyando a Allamand, es que haya hecho justamente lo contrario. Y explican que si bien pocos días antes, el mandatario había asistido a la cena de aniversario del partido, no podía arriesgarse a aparecer en un acto de proclamación. Como se asumió finalmente la participación del ministro de Defensa en el Consejo General del partido.

     


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